<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588</id><updated>2012-02-12T18:18:42.310-08:00</updated><category term='A partes iguales.'/><category term='Haciendo cuentas.'/><category term='D'/><title type='text'>El baile de la coma</title><subtitle type='html'>Porque la coma sí da ritmo... y lo baila bien</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>547</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-5372679528386989738</id><published>2012-02-12T18:18:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T18:18:42.321-08:00</updated><title type='text'>La gallina clueca.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-A3zL4_GoX2Y/TzhyOieMELI/AAAAAAAABrc/rdHBj8aoeVM/s1600/azquez+mota.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="111" src="http://1.bp.blogspot.com/-A3zL4_GoX2Y/TzhyOieMELI/AAAAAAAABrc/rdHBj8aoeVM/s200/azquez+mota.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Josefina ya fue viuda, secretaría de educación, diputada, gallina y candidata presidencial. Luchó contra Elba Esther Gordillo y sus huestes magisteriales con igual ímpetu con que ahora intenta enfrentarse a Peña Nieto y su&amp;nbsp;&amp;nbsp;legión de Paulinas Rubio, Pepillos Origel y López Dórigas.&amp;nbsp;¡Qué mujer tan polifacética! Lo que le falta es ser presidenta. Pero para que eso pase no entrarán al juego tanto las alianzas políticas que logre entablar como su capacidad para acercarse a un electorado que sigue dubitativo entre el regreso a la época tricolor, o el regalo en bandeja de otros seis años de intentos infructuosos para el partido blanquiazul. De lo último, dicen las encuestas, el electorado -uno dice "electorado" y suena a masa gigante de gente armada... y no está tan lejos la imagen de su auténtico significante-&amp;nbsp;está todavía menos convencido que de lo primero. La verdad es que conforme pasan los sexenios y las elecciones se suceden, nuestra educación democrática aumenta, y con ella viene también un cierto recelo y&amp;nbsp;otro cierto&amp;nbsp;cuidado al momento de otorgarle el poder a cualquier candidato. &lt;/div&gt;
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Pero de que eso suceda, o de que al menos logre robar un par de puntos a su rival más fuerte, el por todos conocido y amadodiado, televisado y novelero más nunca igualado, Enrique "Sololoi" Peña Nieto, se encargará toda una maquinaria política que ya la ha abrazado y se va convenciendo, conforme queda atrás la elección interna de la semana pasada, de que Ernesto "Mr. Bean" Cordero, el "bueno" de Calderón, no hubiera logrado la presidencia ni&amp;nbsp;con la candidatura en manos. Y para que suceda, las cuerdas políticas se moverán sucia y consistentemente, temo que a niveles y con consecuencias que nuestra historia democrática reciente -bueno, bueno, está bien, no hay historia democrática mexicana que no sea reciente- no ha visto jamás. &lt;/div&gt;
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Quizá por eso es que en su primer mensaje oficial como candidata, Josefina Vázquez Mota -me voy dando cuenta que ya llevo media entrada y apenas la nombro por completo- no precisó&amp;nbsp;interés de campaña, límite o puntero. Lejos de dirigir su discurso hacia el empleo, la seguridad, la defensa de los derechos humanos o la educación -temas trillados, recurrentes, cansones-,&amp;nbsp;la candidata taladró a su audiencia media hora con un repetitivo, constante y altisonante "vamos a detener a Peña Nieto". Sus intenciones son entonces parecidas a las de Fox -si no aprendemos de la historia, estamos condenados a darle "repeat"-: ganar la elección no para gobernar el país con las posibilidades ricas y múltiples&amp;nbsp;que otorga&amp;nbsp;la alternancia, sino ganar la elección&amp;nbsp;para que no la&amp;nbsp;gane el PRI. Y ya. Lo que venga en los siguientes seis años, es asunto que pensaremos ya que lleguen. Por lo pronto, con cortarle el paso al antes llamado "partido oficial" -si los Panamericanos tuvieron su "pintura oficial", su "agua oficial" y hasta su "ropa oficial", ¿cómo no iba a tener México un partido oficial?-, con impedirle el avance, nos damos por bien servidos.&lt;/div&gt;
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Sorpresiva y gratamente, su discurso no tuvo casi tintes de género e igualdad de sexos. Eso lo agradecí como votante, como feminista enclosetado y como partidario&lt;em&gt; ad vitam&lt;/em&gt; de&amp;nbsp;la equidad y defensor de la diversidad. Porque me parece que para que el discurso del género tenga éxito, resulta ya necesario dejar de enunciarlo. Concentrarnos más en las personas, y menos en la forma anatómica de sus entrepiernas. Pero la concentración&amp;nbsp;en el asunto de quitarle de las manos el triunfo al PRI es tan arcáica que ni el proceso de 1999 hubiera permitido ese mismo chacoteo sin sentir ingratas náuseas. Cuando podría haber aprovechado los reflectores en un discurso de unidad, empuje y arrastre, Josefina se concentró en algo que sí, muchos deseamos, pero que da pocas luces sobre su particular visión de gobierno. Al menos yo no pienso votar por ella sólo con la finalidad de quitarle fuerza al "Güero Televisa".&lt;/div&gt;
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No, no, no estoy diciendo que pienso votar por Josefina. Admito que me simpatiza, pese a su imagen rígida y la monotonía de sus palabras. Me agrada que no era la oficial de un presidente que le ha sumado puntos a su autoridad a costa de la seguridad nacional, y que por esas mismas y conocidas diferencias con quien despierta, come y duerme&amp;nbsp;en Los Pinos ha marcado una distancia, ligera pero visible, hacia las decisiones calderonistas. Contrario a Cordero, que tenía de marioneta lo que Peña Nieto -osea, todo-, Vázquez Mota había dicho en repetidas ocasiones: vamos bien, pero podríamos ir mejor si doblamos en el siguiente entronque. Además, claro, está el hecho de que es mujer, y no estaría mal irle dando al país cada vez mejores y más suficientes razones para creer en la igualdad de sexos -o en algunos casos, para irse enterando de la misma-.&lt;/div&gt;
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Critico y reniego, sin embargo, de su imagen acartonada. Pero la comprendo.&amp;nbsp;Lo que no tenía en el año&amp;nbsp;2000, hoy&amp;nbsp;el país ya cuenta con la lección&amp;nbsp;de lo que un candidato chicharachero, bocafloja, populachero y aplaudidor, puede significar llegando a la presidencia -sumen ustedes basura, y metan ustedes basura en Palacio Nacional, ¿y qué van a obtener a cambio?-. Por eso es que, inseguros en la búsqueda de un punto intermedio, tanto Josefina como "Sololoi" Peña Nieto han optado por volver al figurín y la escultura, que tantos buenos ratos atrajo en el pasado para el PRI y las oficinas gubernamentales en que colgaba el retrato del "primer hombre". Acartonados hasta el cansancio, vuelven al guión de la estética caduca, y pretenden renovarla sólo&amp;nbsp;tocando temas "difíciles" o controversiales, señalando los errores del contrincante y dejando de regalar tortas y refrescos -ahora lo "in" son las despensas, y estarían más "in" todavía con monederos electrónicos, pero se les duerme-. El mismo producto, con caducidad reescrita. Y nada más.&lt;/div&gt;
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Habrá qué ver. El "gallo" que terminó siendo gallina tendrá que llevársela con cuidado. Por el electorado y por lo que pueda hacer su contrincante para sumarse votos estratégicos. Por el país. Y yo soy de los que creo que ella puede, y estaré expectante para observar cómo sucede. Si se quedó a dos pasos de tirar a la hidra de Gordillo, espero se quede a uno de acabar con "Sololoi". Vamoaver. Vamoaver.&lt;/div&gt;
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¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-5372679528386989738?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/5372679528386989738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=5372679528386989738&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5372679528386989738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5372679528386989738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2012/02/la-gallina-clueca.html' title='La gallina clueca.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-A3zL4_GoX2Y/TzhyOieMELI/AAAAAAAABrc/rdHBj8aoeVM/s72-c/azquez+mota.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-2686931769690031462</id><published>2012-01-31T18:30:00.000-08:00</published><updated>2012-01-31T18:30:03.694-08:00</updated><title type='text'>Sobre Edgar.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-J6rQIA_BYW4/TyijfbDGzSI/AAAAAAAABrU/DYpJiFH2-Fo/s1600/j-edgar-pic-8.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="173" src="http://2.bp.blogspot.com/-J6rQIA_BYW4/TyijfbDGzSI/AAAAAAAABrU/DYpJiFH2-Fo/s320/j-edgar-pic-8.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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¡Qué triste es vivir para otros! Triste pero inevitable. Llega el punto, si uno se descuida, en que la satisfacción de las emociones ajenas cobra relevancia abrumadora. Y así, de pronto, nos encontramos un día, si somos dichosamente capaces de hacerlo, pensando en cómo no herir, cómo emocionar, cómo no estorbar. El equilibrio, siempre&amp;nbsp;frágil y delgado, entre las libertades de uno y las de los demás, se rompe y es entonces cuando le damos espacio al olvido, el abandono y la consecuente infelicidad.&lt;/div&gt;
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Me queda claro, tras visita acompañado de Doña Mago al cine este fin de semana, que John Edgar Hoover entendió y&amp;nbsp;experimentó en carne propia esa lección hasta el último día de su vida. Dándole a su madre un lugar no sólo privilegiado, sino inequiparable, en su vida, y buscando satisfacerla en todo, firmó la propia condena de su estabilidad personal. Su miedo a vivir, su miedo a imponerse en aras de su felicidad, le atrajo justo lo que viene con el miedo, sin excepciones: el retraso de los días, la insanidad, la vejez en amargura&amp;nbsp;y la muerte. &lt;/div&gt;
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El fundador y primer director del Federal Bureau of Investigation -FBI, ya lo sabrán, por sus siglas en inglés-, asumió su homosexualidad no como una preferencia más en el catálogo de su personalidad, sino como un castigo, una vergüenza&amp;nbsp;imborrable, un peso imposible de dejar, y todo ello debido a la constante, enfermiza y determinante influencia de su madre, una mujer con sus propios trastornos, carencias y miedos, que trasladó, sin filtros ni&amp;nbsp;barreras de ninguna especie, hasta su hijo varón. Y él, claro está, lo permitió en tiempos en que la propia visión de la madre en torno a la preferencia sexual de Hoover era la visión común no sólo de los estadounidenses conservadores, sino de los liberales y del resto del mundo. &lt;/div&gt;
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Todo esto, claro está, en la aplaudible y bien lograda visión de Clint Eastwood, que ha sido ignorada, política y diplomática,&amp;nbsp;pero ferozmente, en la más reciente nominación de los premios Óscar. "Los gringos son muy celosos y están muy orgullosos de su FBI. No tolerarían, claro está, un cuestionamiento a su fundador y director durante cuarenta y ocho años. Dicho cuestionamiento, cabe aclarar, no lo&amp;nbsp;pone Eastwood tanto en el enfermizo entendimiento de su propia&amp;nbsp;preferencia sexual como en su&amp;nbsp; inigualable capacidad para aprovecharse de los medios y métodos de investigación inventados por sí mismo con el fin de ganarse el puesto y asegurar la subsistencia de su creación y su propia permanencia al mando de ésta. &lt;/div&gt;
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Lo que Eastwood explora magistralmente es la definición de la compleja personalidad de Hoover. Al respecto y para tales fines,&amp;nbsp;su mirada experimentada entra y sale sin recelos del personaje, ofreciendo el panorama de su construcción no sólo desde los entrecijos, pasadizos, puertas perdidas y rincones oscursos de su conciencia, sino también desde la visión y las reacciones provocadas por sus&amp;nbsp;particulares&amp;nbsp;formas y reacciones en quienes le rodeaban. El experimento de "Clintswood" es no sólo exitoso, sino provocador. Uno descubre, al final de unos bien llevados ciento cincuenta minutos, que Hoover era en realidad múltiples Hoover: uno, el ya consignado aquí hijo dominado y controlado; otro, el homosexual inadaptado; ;otro, el patriota consumado -y consumido- en sus propios miedos, recelos, orgullos y fantasías; otro, el líder provocador y alardeante; otro más, el mercadólogo genuino y rapaz; otro, el policía inteligente aunque cobarde; otro más, el inventor aventurado y soñador. Todos, cabe ponerlo en claro aquí, bien interpretados por un Leonardo Di Caprio al que cada vez le va quedando más chico el Titanic. &lt;/div&gt;
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Lo que ha ignorado la Academia al evitarse el bochorno, es que &lt;em&gt;J. Edgar&lt;/em&gt; asume como obra artística la responsabilidad absoluta en tanto a su visión del personaje histórico. El retrato es entonces no juicioso o dirigido, sino imparcial y certero. Propone un Hoover múltiple, animal y humano,&amp;nbsp;celestial y terrestre, titánico e íntimo. A la par, la conciencia de un hombre que supo asegurar, en la cadena de Rockefeller, Onassis, Trump y Gates, su particular acceso a los dínamos y posibilidades del imperio; y la personalidad de un ser humano que, viéndose a sí mismo lleno de miedo y asco, creyó en el mundo como un reservorio de iguales ingredientes. &lt;/div&gt;
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Es seguro que a los estadounidenses más conservadores no les agradó &lt;em&gt;J. Edgar&lt;/em&gt;. No por su acercamiento a los errores y tragedias personales&amp;nbsp;de un personaje que muchos, durante la primera mitad del siglo XX, creyeron intachable. Sino por su valiente visión del intachable como un ser humano. Porque si llega el momento en que, sentado en una sala a oscuras, frente a la pantalla, uno logra identificarse, aún mínimamente, con el Hoover de celuloide, es que Eastwood ha logrado su obtejivo, ha dicho "touché" y ha guiñado el ojo. ¡Bingo!, pensaría el cineasta. No todos somos tan puros como pensábamos, pero tampoco tan imposibles. La diferencia entre ese estadounidense y uno mismo, está en las decisiones que hemos tomado en aras de ser felices. Y nada más. La diferencia está en la valentía con que asumimos la vida como un acto sin intermedios ni ensayos personal e intransferible. Y nada más.&lt;/div&gt;
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¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-2686931769690031462?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/2686931769690031462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=2686931769690031462&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/2686931769690031462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/2686931769690031462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2012/01/sobre-edgar.html' title='Sobre Edgar.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-J6rQIA_BYW4/TyijfbDGzSI/AAAAAAAABrU/DYpJiFH2-Fo/s72-c/j-edgar-pic-8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6488130826135116612</id><published>2012-01-31T17:39:00.000-08:00</published><updated>2012-01-31T17:39:27.058-08:00</updated><title type='text'>El reto de uno.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-lZDAQrx7ysM/TyiXtNlz0oI/AAAAAAAABrM/H3BQxjGVtPU/s1600/reto.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-lZDAQrx7ysM/TyiXtNlz0oI/AAAAAAAABrM/H3BQxjGVtPU/s320/reto.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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Resulta obvio decirles a ustedes, si es que han vivido en este mundo la cantidad de años suficientes como para aprender a leer y hacer lo propio con esto que escribo -leer no es sólo descifrar un código, es también la posibilidad inigualable de entrar en sintonía con la mente de quien redacta, de darle un fuerte, fraternal y claro abrazo-, si es que pueden entenderme, les decía, les resultará obvio&amp;nbsp;que la vida es un constante&amp;nbsp;fluir de cambios. Coincidirán conmigo en que aquella frase presocrática que determinó al cambio como la única constante en el universo, es, por mucho, más atinada, correcta, centrada y sabia&amp;nbsp;que muchos de los desvaríos de nuestros políticos, "líderes sociales" y de opinión, dirigentes sindicales y especímenes de igual ralea. No es la primera vez que se los digo, y seguramente, si la vida nos sigue dando la oportunidad de vez en cuando, tampoco será la ultima.&lt;/div&gt;
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Es viernes. Una serie de movimientos de recursos humanos en mi trabajo -uno se siente en ocasiones como ficha de ajedrez-, abre un espacio en un departamento del que yo apenas he oído nombrar. Suena el teléfono, y el gerente general me comunica que ha pensado en mí para ese espacio. Lo pienso dos segundos. Acepto. Me hace la aclaración: no es un puesto cualquiera, se trata de la cabeza del departamento. Lo pienso otros dos segundos. Mis piernas tiemblan. Una sola cosa&amp;nbsp;palabra, como sombra, invade&amp;nbsp;mi cabeza: reto. &lt;/div&gt;
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Los retos no me gustan. Me satisface más el enfrentamiento con la posibilidad, tomarla, aceptarla, abrazarla. Pero los retos, que suponen vencer expectativas no tanto personales cuanto ajenas, me sobrecogen. Para aceptar un reto hay que dejar muchas cosas de lado, empezando por la visión de otros. La única manera saludable de aceptar un reto es hacerlo personal, auténtica,&amp;nbsp;total y exclusivamente personal. Vuelvo al gerente, que espera en la línea. Dudo si pedir un par de días para pensarlo. No hay pares de días, no hay días para pensar en el mundo laboral. Las cosas se hacen y dicen así, a golpe de hacha. "Sí, señor", digo, y pido sólo, cuando podría poner sobre la mesa toda una gama de necesidades para ser satisfechas con prontitud, lo único que el reto precisa en realidad: preparación. El Uno, que así le llaman al gerente general porque es más fácil y rimbombante que acordarse de su nombre, me asegura que su idea es enviarme a otra sucursal a capacitarme, "unos quince días", para regresar con todo y asumir el cargo. Acepto. Y es así, con un "click" del teléfono, que comienza siempre una aventura.&lt;/div&gt;
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Lo que ha venido en los últimos quince días ha sido un constante fluir de encuentros y enfrentamientos. Conmigo, y mi inevitable propensión a rechazar lo que me impulsa a las&amp;nbsp; alturas -volar bajo, seguro, es también como no volar-. Con otros, y su insufrible necesidad de esperar siempre de mí. Con la realidad, que en ocasiones se me . Con nuevos programas computacionales que piden de mí series de cosas que no poseo, que no domino del todo: atención, meticulosidad, rapidez, tiempo, memoria, multifuncionalidad. Hay que estar en todo, y todo uno en eso. Y luego, tras una gripa, dos diarias caminatas -una de madrugada, otra a media tarde-, quince sándwiches, unos seis litros de coca light, unos cinco paquetes de galletas, tres docenas de "hola, agustín, mucho gusto", y otras tres de "no, no soy para esta sucursal, soy para Sanzio", cientos de miles de clicks y otros cientos de etiquetas desperdiciadas -una de las áreas del nuevo departamento incluye la impresión de etiquetas de precio-, un par de nuevos conocidos, incertidumbre y miedo, tras un batidillo de movimiento y revolución, me descubro capaz de muchas más cosas de las que imaginé en los últimos dos años.&lt;/div&gt;
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Y es entonces, cuando uno supera su propias expectativas, que realmente cobra sentido el cambio. El reto es entonces un asunto del pasado, y lo serio y responsable se vuelve divertido. No importa si mañana se acaba, si el reto termina en el error -natural e inevitable para el aprendizaje-, y la consecuente necesidad de otros de señalarlo, de evitar el miedo y su repetición -cuando uno se equivoca, el superior sufre porque teme sobre sí mismo un regaño mayor, una reprimenda, un despido, algo similar-. No importa, pues, si otros no creen que yo sea apto, si otros comienzan a pensar que no merecía el nombramiento, la deferencia, la oportunidad. Hoy, esta quincena ha hecho posible muchas cosas en mí, y por primera vez en muchos años en verdad escucho las buenas palabras de quienes amo y me veo realmente reflejado en ellas. No es que yo sea perfecto, pero hacer las cosas bien sí que me sale de vez en cuando.&lt;/div&gt;
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Cuando hablé a ustedes en mi cumpleaños, pronostiqué este 2012 como esperanzador. Les dije que si el 2011 había sido de rupturas y&amp;nbsp; símbolos caídos, este 2012 tendría que ser, por obligación y lógica, de novedades y posibilidades. Un año mano abierta, un año puerta sin cerradura. Un año para bien. Le quedan todavía once meses a este año para cambiar de pronto, como seguro lo hará, pero lo que ha hecho por mí en estas dos semanas de enero me deja claro que entendí el mensaje, y que hemos andado por buen camino. Ahora no me abruma la responsabilidad, el recelo o la duda. La posibilidad, por infinita, se me antoja desafiante, atractiva, satisfactorio. Hoy estoy feliz por haberle dicho "sí" a su mano abierta, y haber tomado el reto con firmeza, con miedo, sí, pero con firmeza. Superarse a sí mismo es una buena forma de iniciar el año. Es una buena forma de iniciarlo a todo. Comencemos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¡Salud!&lt;/div&gt;
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Después de hablar con El Uno, la primera persona a quien marqué, ya lo imaginarán, fue mi cobija de chinos y ojos. Escuchó atentamente la posibilidad abierta y, tras dos segundos de duda, preguntó sorprendido: "pero eso es bueno, ¿no?" Es natural. Estamos acostumbrados a llamar urgentemente sólo&amp;nbsp;para darle voz a&amp;nbsp;las malas noticias. Bienaventurados los que dicen "bienvenida"&amp;nbsp;a la dicha y tomano la mano del cambio y lo afrontan deseosos de probarse a sí mismos. Bienaventurados.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6488130826135116612?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6488130826135116612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6488130826135116612&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6488130826135116612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6488130826135116612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2012/01/el-reto-de-uno.html' title='El reto de uno.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-lZDAQrx7ysM/TyiXtNlz0oI/AAAAAAAABrM/H3BQxjGVtPU/s72-c/reto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-3340485844877087329</id><published>2011-12-27T21:06:00.000-08:00</published><updated>2011-12-27T21:06:11.465-08:00</updated><title type='text'>24.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DB0nXe0vgfE/Tvqi94zLu4I/AAAAAAAABrE/WelCUjyJ7w4/s1600/cumplea%25C3%25B1os5.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://4.bp.blogspot.com/-DB0nXe0vgfE/Tvqi94zLu4I/AAAAAAAABrE/WelCUjyJ7w4/s200/cumplea%25C3%25B1os5.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pues aquí estamos otra vez. A pesar del esfuerzo constante por evitarlo, y de las muchas formas en que he intentado evitar el tema entre mis asuntos pendientes de la semana, un par de felicitaciones adelantas y&amp;nbsp;un no sé qué a pastel y cera barata en el aire me indica que&amp;nbsp;en un par de horas, y sin que nadie pueda detenerlo, he de cumplir 24 años. Nótese el uso del presente perfecto en tono de advertencia, admonición o norma. Eso es porque no tengo para dónde hacerme. La última vez que intenté esconderme de un cumpleaños, duré toda la noche viajando en un vuelo a Japón, sólo para llegar a la nación nipona y descubrir que tuve que haber viajado 24 horas antes para que el esfuerzo valiera la pena -es lo que me gusta de cumplir años: puede uno decir mentiras, y hacer lo que le venga en gana, y ni quien se fije-. Así que no pienso -volverlo- a hacer. No sólo por lo inútil, sino por lo arriesgado: llegaría el punto, envejecido y maltrecho, en que seguiría teniendo los mismos 24. &lt;/div&gt;
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Y en vista del éxito obtenido en este último año de vida -lo de éxito es metafórico... y nada tiene de éxito-, me veo en la apremiante necesidad de no celebrar de ninguna forma esto que hoy me llega a las manos, dicen mis amigos que como un regalo, yo más bien digo que como una ley ineludible.&amp;nbsp;No espero regalos -nunca los tengo, de todas formas-, llamadas de felicitación, abrazos o recordatorios en Facebook -ésos, hasta para los que los hemos usado, son una pésima y totalmente impersonal&amp;nbsp;forma de ser felicitado por contactos que en la vida imaginabas que tenías agregados-, y no se molesten por preguntarse durante toda la noche qué podrán hacer por mí mañana. Iré a trabajar y festejaré laborando, por un módico sueldo, que trabajo fue de las pocas cosas que la vida me regaló estos últimos doce meses -por eso también festejaré besando a mi novio, otra de esas pocas grandes cosas-. El resto, ni para qué recordarlo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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Vamos a ponerlo así. En este año me propuse amar más y ser más conciente de mí mismo y mis amigos. Y lo hice a medias. Amé ciertas cosas y a ellas me entregué con júbilo y pasión, y el fantasma de la decepción -tema ya agotado... no es tema....- rondó a mi puerta un par de veces. Me propuse llevar un estilo de vida más saludable, cuidando mi alimentación y mis contactos con el médico. Y también lo hice a medias. Sólo en el último mes me apliqué y logré salvarme un poco, pero debo admitir que el resto del año estuve comiendo lo que encontraba -imaginadores abstenerse-, y huí del médico como de la peste. Me prometí ver más cine, escuchar más música, leer más libros. Y también eso lo hice a la mitad. El trabajo y la rutina lo absorven a uno,&amp;nbsp; y a pesar de que en el segundo semestre logré recuperar en mucho mi vida gracias a un cambio laboral, todavía es hora que no veo lo suficiente, no leo lo suficiente, no escucho lo suficiente. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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Me prometí disfrutar más de los pequeños momentos, esos pequeños momentos que hacen la vida tan sabrosa y dan tanto sentido a la existencia. Y lo logré, a medias. De hecho me parece que el tener que estar moviendo las cosas para que los cambios llegaran, me&amp;nbsp;ocasionó estrés y desazón. Quizá por eso el año se me fue tan rápido. Me prometí intentar lo diferente, y es hora de que sigo comiendo lo mismo, aderezándolo de similar y acompañándolo con idéntico. &lt;/div&gt;
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Es obvio que abarqué mucho, y terminé por no apretar nadita. Aprendí mucho, sí, pero a costa de graves errores y dramáticos descubrimientos que me ganaron dos o tres lágrimas. Y a mí eso de aprender a chicotazos como que no me va. Por eso el próximo año, que he de vivir, según estadísticas, quiera o no, he decidido sentarme a esperar que la vida me sorprenda. No haré planes, y no daré más pasos en falso que los necesarios. Este año que termina, bombardeé lo suficiente murallas y ciudades, y dejé que dos o tres pedestales cayeran al respecto. Y generar dichas caídas trajo caos, revolución y cierto grado de anarquía, pero luego, ahora, como que&amp;nbsp;avisoro la paz. Porque para vivir hay que cambiar, y para cambiar hay que hacer, sólo de cuando en vez, que el mundo arda un tantito. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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El próximo año, pues, tendré sólo un par de metas y en ellas me enfocaré. No prometeré unión y prosperidad cuando sé que no tendré tiempo para hacer que la campaña de Benetton se cumpla y Ratzinger le dé su ósculito -?- al imán Mohamed el-Tayeb. No prometeré crecimiento y avance, cuando ni la campaña amorosísima de AMLO logrará crecimientos económicos para este país de balazos. No prometeré que los veré, buscaré, amaré, leeré y escribiré más, porque no sé ustedes pero yo ya estoy harto de promesas sin cumplir. Vámonos portando serios. Este año pido energía, y decisión, y con dos costales mensuales de eso me basta. Lo demás, como en el viejo refrán, es vanidad.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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¡Salud!&lt;/div&gt;
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-Este Baile llega así a sus 4 primaveras. Qué rápido se nos está yendo la vida, don Susanito, qué rápido y que en chinguiza-.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-3340485844877087329?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/3340485844877087329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=3340485844877087329&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3340485844877087329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3340485844877087329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/12/24.html' title='24.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-DB0nXe0vgfE/Tvqi94zLu4I/AAAAAAAABrE/WelCUjyJ7w4/s72-c/cumplea%25C3%25B1os5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-4603079687283201263</id><published>2011-12-25T22:03:00.000-08:00</published><updated>2011-12-25T22:03:12.495-08:00</updated><title type='text'>Del mal de año.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-1r3Hej7pyx0/TvgN_y81G8I/AAAAAAAABq4/TF9KCUN2S-A/s1600/2011malo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://3.bp.blogspot.com/-1r3Hej7pyx0/TvgN_y81G8I/AAAAAAAABq4/TF9KCUN2S-A/s320/2011malo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Este fue, en definitiva, un año duro. Decepcionante hasta la médula, no sólo porque yo particularmente esperaba otro comportamiento de su parte, de sus días, sino porque estuvo plagado de decepciones. De lo personal a lo profesional, pasando por todas las escalas posibles, muchos rincones de mi existencia se tambalearon ante&amp;nbsp;la sonora explosión&amp;nbsp;de los ídolos caídos, los falsos profetas revelados y mi decisión personal, invaluble e ineludible, de dedicarme a barrer las cenizas. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Haciendo un recuento que no quiero, pero al cual me obliga la realidad, éste año se me fue en lamerme las heridas.&amp;nbsp; Quizá por eso se me fue tan rápido. Fue un año no sólo pausa, sino retroceso. Las cosas no sólo dejaron de fluir. En algunos casos el estancamiento fue tal, que tuve que abrir la represa porque el agua empezaba a pudrirse.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Es por ello que este cumpleaños -que es no sólo el mío&amp;nbsp;y el de Ravel -sí, el del bolero-&amp;nbsp;y Stan Lee -sí, el de los mutantes e inadaptados-, sino también el de este Baile-, que estará en tres días tocando a la puerta de manera impostergable -da la casualidad que, sin importar qué pase y cuánto lo evite, uno termina cumpliendo años cada año el mismo día-, compartiendo el sentimiento -y muchas otras cosas- con mi cobija de chinos y ojos, hemos de esperar cero felicitaciones, cero abrazos y cero llamadas telefónicas de cualquier tipo -incluso rechazaré las del Niño Verde cuando llame para decirme que ellos pidieron vales de medicinas, y nos los quitaron, ellos pidieron pena de muerte, y nos la quitaron, ellos pidieron que bailara Zoila, y nos la quitaron-. No porque no creamos en la buenaventura de sus deseos y manifestaciones amorosas, sino porque esto de&amp;nbsp;cumplir años se ha puesto el último período tan&amp;nbsp;de mal agüero, &amp;nbsp;que preferimos no arriesgarnos a que el próximo año nos vaya aún peor.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hubo en este año que termina en unos días que hacer movimientos imprevistos y mal meditados. Así es de pronto la vida: le da a uno a veces la posibilidad de sentarse a cabilar los movimientos del tablero, y en la misma medida le quita otras veces toda probabilidad de investigar y elucubrar la mejor decisión. Hubo que marcar distancias y franquear bien el espacio personal -yo el mío lo rodeé de soldaditos de plomo. Han demostrado ser más eficaces y humanitarios que los del ejército calderonista-. Hubo que cerrar filas y tapiar puertas y ventanas. Hubo que derrocar privilegios y bajar guardias. Hubo que pedirle a ciertas personas, con dos o tres modos, que le bajaran el nivel de alimento lácteo graso acidificado a sus panes de maíz sin levadura rellenos de producto cárnico diverso -osea, que le bajaran la crema a sus tacos-. Y hubo también, en dos o tres casos, que voltear la cara y mandar al niño al rincón.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hubo en este año que guardar la calma y esperar. Y Dios sabe lo que se me complica a mí la espera. Por cada dos pasos que di, el día a día me recordó con tres traspiés que era necesario no avanzar un paso más. Lo entendí bien y bonito. Hay años punta y estrella, lanza y astillero, y años agua mansa y atardecer contemplativo. Dicho de otro modo: hay años para que nade el pato -y hasta haga gimnasia olímpica, como en los Panamericanos-, y años que ni agua beba. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sí, este fue un año particularmente dificil. Los planes profesionales no se concretaron, y los que no se concretarían salieron de pronto finalizados, empaquetados y listos para expotación. Lo que se creía factible y como ruta eficaz el primero de enero pasado, demostró para abril ser irrealizable, y lo que se pensaba irrealizable al dar las doce campanadas, se tornó aún más inalcanzable.&amp;nbsp;Mis últimos semestres en la facultad, en ausencia de amigos y conocidos de antaño en mis clases, se tornó tan insufrible como inútil. A los que quiero mucho, los vi poco, y a los que vi mucho tuve que pedirles regresen en dos o tres décadas, cuando pueda entender su cotorreo. Tuve que ponerme en cintura y aligerar mi alimentación -que de tanto queso crema se me estaba volviendo un hábito indigesto-, y parar en seco mi propensión a los extremos. Miembros irremplazables de mi familia estuvieron fuertemente enfermos gran parte del año, y yo mismo tuve dos de las más fuertes gripas que recuerde en mi vida en estos últimos doce meses. Leí poco, y lo que leí me gustó la mitad. Vi más televisión que de costumbre, y terminé por entender todavía menos el funcionamiento de la más multimillonaria de las industrias en mi país. Cambié, forzadamente, dos veces de celular, y tres veces de mochila -o es cierto lo que mi cobija de chinos yojos dice, y tengo manitas de estómago, o en serio estos últimos 365 días se esforzaron por apestar con ganas-. Fuertes cambios económicos apretaron mi bolsillo -por no decir que me las vi negras para salir el año con mi presupuesto actual-, y eso que no fue éste un&amp;nbsp;año de crisis financiera nacional. Tomé la decisión desde mitad de año de darle a mi carrera luz volviendo al periodismo, y las tres puertas que en el último semestre toqué para tales efectos se me cerraron con todo y portazo. Me decepcionaron algunos amigos -o más bien, me harté de que fueran tan decepcionantes-, mis compañeros, mis familiares, y dos o tres conocidos-. Y todo esto explicará, espero, por qué llego diciembre y yo no quise pedir en inventario alguno más que puras tarjetas de regalo -ahora mismo estoy ocupado en salir a flote a jalar aire, ya me ocuparé luego de ver qué garra, disco o gadget inútil se me antoja-. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
De todo&amp;nbsp;eso no hay qué hablar mucho -mucho más-. Es mi mala suerte con los años nones. Y es que yo no sé por qué, pero diario que lo apuesto todo en años no divisibles exactamente entre un número par, terminan las cosas saliendo, como diría sabia siempre para darle a las cosas la vuelta, "de la rechifosca mosca". &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero como yo no he muerto, y no ha muerto tampoco mi esperanza, resulta que tras abrir la caja de pandora tengo al final de todos los males, como el último calcetín en el armario, justamente la esperanza. Fue, en medio de tanta calamidad, el año en que mis dos hermanas me hicieron tío, y ese par de gordinflonas fábricas de babas valen el esfuerzo de mantenerme a flote las últimas cincuenta y dos semanas. Fue también, pese a todo, un año de consolidación y acercamiento inigualable en mi relación. Un año en que nada caminaba, y sin embargo, en medio de la neblina y el estancamiento, sentí en todo momento&amp;nbsp;a mi lado la mirada rodeada de chinos -a veces lacios, por aquello de que le da por cambiar de look como de ropa- de mi cobija sonriente. No me faltó de su parte un "ánimo" o un simple suspiro de complicidad. Su mano tomó en todo momento la mía, y su humor, su afabilidad, su compañía, su autenticidad y su cariño, me dio el único motivo para estar orgulloso de algo hecho por mí en el último tiempo. Fuera de él, y de lo que hicimos juntos -de lo pequeños que lograrmos que nos fieran los que no han volado nunca-, mejor doy media vuelta y me regreso al 2010. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
2012 tiene oportunidades de sobra para mejorar la partida. Espero agarrarme de alguna de ellas. Si bien es cierto que el mundo puede acabarse al cumplirse las profecías mayas -que ni son profecías, se les acabó la roca y ya no tuvieron espacio para agregar más días-, también lo es que no me queda más que hacer un esfuerzo por seguir cazando la pechuga hasta que se nos venga el mundo encima. Total, ya estamos aquí, ni modo de no entrarle al bailongo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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Ya 2011. Ahí muere.&lt;/div&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-4603079687283201263?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/4603079687283201263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=4603079687283201263&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4603079687283201263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4603079687283201263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/12/del-mal-de-ano.html' title='Del mal de año.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-1r3Hej7pyx0/TvgN_y81G8I/AAAAAAAABq4/TF9KCUN2S-A/s72-c/2011malo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-7655665067087173679</id><published>2011-12-09T21:12:00.000-08:00</published><updated>2011-12-09T21:12:51.998-08:00</updated><title type='text'>El muñeco de cartón.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-MOumkbeJDsE/TuLqQD7qdoI/AAAAAAAABqs/gns9EA9QWt0/s1600/pe%25C3%25B1anieto.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="127" src="http://4.bp.blogspot.com/-MOumkbeJDsE/TuLqQD7qdoI/AAAAAAAABqs/gns9EA9QWt0/s200/pe%25C3%25B1anieto.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Oiga, señor candidato, acá entre nos, yo tampoco he leído nada en mi vida. Tengo mi cuarto lleno de esos objetos extraños, mitad ladrillos, mitad paquete de hojas recicladas, y a la fecha no sé por qué los tengo. He repasado una por una sus páginas, en muchos de los casos más de dos veces, y registrado con mi vista cada mancha negra de tinta que vuelve gris el blanco de las hojas. Y a la fecha&amp;nbsp;sólo entiendo que no le he leído nada. Así que no se agobie. Seguro llegará el momento en que, tanto usted como yo, tengamos claro para qué sirve tanta palabra, tanto párrafo, tanta pasión humana.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El &lt;em&gt;lapsus brutus&lt;/em&gt; del candidato presidencial priísta en la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara -que fue, lo habrán notado, un gran hoyo negro en este baile por primera vez en su historia, ello gracias a que ya sin credencial de prensa ya&amp;nbsp;no me sabe igual, por lo que no volveré a hablarles de la FIL hasta que alguien se digne a invitarme como periodista y me salve de pagar quince módicos, justos&amp;nbsp;y nutritivos pesos-, es más que un alarmante olvido. Enrique "Sololoi" Peña Nieto intentó al día siguiente disminuir el incidente con un simple: "Yo no lo veo tan grave. Para mí es un asunto intrascendente", confesó&amp;nbsp;para un noticieron matutino en Radio Fórmula. Lo cierto es que esta declaración no hace otra cosa que acrecentar la imagen de miope, superficial y algo estúpido que el "asunto intrascendente" del día anterior le creó ya, irreversiblemente y sin derecho a réplica,&amp;nbsp;entre todos sus posibles&amp;nbsp;votantes medianamente inteligentes, leídos e informados.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Imagino el terror que se vivió entre sus asesores personales cuando el ex rector de la Universidad de Guadalajara y actual diputado federal por el partido tricolor, José&amp;nbsp;Trinidad Padilla López, siguió el protocolo propio de toda presentación de libros en la FIL y le cedió el micrófono, terminada la cantaleta metódica, pensadísima, bien planeada y hecha a la medida de "Sololoi"&amp;nbsp;Peña Nieto, a quienes tendrán también la última palabra el próximo año: los lectores-votantes. "Me quiero volver chango", debieron pensar, porque supongo saben que a su candidato Mattel lo que menos se le da es hablar sin guión. La gorda, la nerd y el gay -los asesores personales son siempre tres, y siempre tienen justamente estas características-, debieron correr de un lado a otro despelucándose cual pitufos cuando llega Gargamel. Seguro su candidato ni se enteró. Suficientemente preocupado ya en cuidar la perfección de su copetazo en las imágenes de su rostro&amp;nbsp;las pantallas planas, ni siquiera se dió cuenta de que lo que los filiófilos querían saber era qué lecturas han marcado su vida, no qué recuerda haber visto en los aparadores de Sanbors antes de comprar sus ejemplares quincenales de Quién y Caras.&lt;/div&gt;
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Denisse Dresser, junto con otro buen grupo de intelectules, dejó más que claro ya lo profundamente terrible y las más grandes repercusiones que la fallida respuesta de Peña Nieto acarrea. Se trata de un candidato hecho a la medida de ciertos intereses, intereses superiores que, de llegar a la presidencia -toco bosques enteros, no nomás madera-, gobernarán a través de él como títere o antifaz. No sólo por la vacuidad de sus respuestas, tontas y superfluas, sino también por el contenido de las mismas: "Sololoi" Peña Nieto sólo puede recordar atinadamente la Biblia como su lectura, y con ello se granjea el aplauso y reconocimiento, lo supone de improviso, de la mayoría católica, o cuando menos moralista, que integra la población de sus próximos gobernados. Hecho a la medida de intereses que no son los suyos -si por él fuera, se iba de modelo a CK y se dejaba de otras faenas inútiles-, está programado para dar de sí, justa y necesariamente, lo que le granjeará el triunfo a los titiriteros tras la máscara de Ken. Y nada más.&lt;/div&gt;
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Por eso a preguntas comunes, como "¿qué opina del apoyo a la tercera edad" o "¿qué opinión le merece la equidad de género?", responderá siempre con respuestas comunes. Les dirá, a ustedes y a mí, lo que queremos escuchar. Lo que él, programado de fábrica desde el Pedregal con una veintena de frases preestablecidas, cree que se requiere responder. Como el Nenuco que te dice siempre "mami" cuando lo abrazas, no más, no menos. &lt;/div&gt;
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Su respuesta fallida será a partir de este momento más decisiva de lo que Peña Nieto cree -iba a escribir "piensa", pero no viene al caso en el caso del niño Televisa-. Si no lo fuera, "su gente" no se habría tomado la molestia de tumbar en un par de horas cuando servidor se le apareció por la red en blogs, chats y redes sociales que trataron&amp;nbsp;el tema del "asunto intrascendente". La censura no es otra cosa que una respuesta al miedo. Y, como siempre sucede con los poderes fáticos, quienes impulsan su candidatura se sienten mucho más inseguros respecto a su propio candidato -y ya vimos por qué- que los que parecen llegar a la campaña en vehículos -y motivos- propios.&lt;/div&gt;
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Señor Presidente -así se dirigen a él sus allegados, quienes, como él mismo, no conciben otra cosa que su presencia en Los Pinos a partir del próximo año-: Yo le repito que comparto con usted la ausencia de lecturas. Ni Fuentes, ni Vargas Llosa, ni Restrepo, ni Hernández, ni Hernández, ni Neruda, ni García Márquez, ni Krauze -que escribió&lt;em&gt; La presidencia imperial&lt;/em&gt;, un material histórico básico que todos, absolutamente tdodos, deberíamos tener en cuenta-, ni Ibargüengoitia, ni Rulfo -en cuyo auditorio mezcló usted las cosas e intentó salir aireado-, ni Arreola, ni Del Paso, ni ninguno de los otros nombres de desconocidos que llenan mi habitación, han sido para mí lecturas. Son, eso sí, viajes y encuentros humanos con lo universal. Entiendo que usted, como yo, no haya leído nada. Lo que no entiendo es cómo nada de lo que ha encontrado en ellos lo ha dejado marcado. Eso sí, señor candidato, es un error inaceptable.&lt;/div&gt;
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¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-7655665067087173679?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/7655665067087173679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=7655665067087173679&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7655665067087173679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7655665067087173679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/12/el-muneco-de-carton.html' title='El muñeco de cartón.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-MOumkbeJDsE/TuLqQD7qdoI/AAAAAAAABqs/gns9EA9QWt0/s72-c/pe%25C3%25B1anieto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-62402539635837595</id><published>2011-11-20T18:35:00.000-08:00</published><updated>2011-11-20T18:56:18.978-08:00</updated><title type='text'>Todos los fines felices.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-RNE4GEY2ndQ/Tsm9kbDtZ7I/AAAAAAAABqk/LjeYh0ns4VU/s1600/compras.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img border="0" height="140" src="http://4.bp.blogspot.com/-RNE4GEY2ndQ/Tsm9kbDtZ7I/AAAAAAAABqk/LjeYh0ns4VU/s200/compras.jpg" width="200" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Mexicanos volad presurosos, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;de la pantalla plana en pos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La calle se llena. Son altos, bajos, afectados por la obesidad, atléticos, diabéticos (porque el mexicano no padece "diabetes", tiene "diabetis"), cariados, víctimas de una creciente ola de violencia social que los conmueve, indiferentes. Nada hay en común entre los individuos de esta raza de bronce. Nada y sólo una cosa, una divina trinidad: viven al día,&amp;nbsp;tienen tarjeta de crédito, y no dudan en endeudarse para seguir viviendo al día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El supermercado en el que trabajo -ya lo sabrán ustedes, que se han chutado todas, todas-, vendió tan sólo en el primer día de El Buen Fin (R. "El Buen Fin", el logo de la hoja de calendario y sus colores blanco, negro y rojo, son marcas propiedad de Felipe Calderón Hinojosa. Prohibido su uso para fines distintos a los establecidos en el programa. Todos los derechos reservados), casi tres millones de pesos. Para que se den una idea de lo que eso simboliza, nuestra tienda -y suya también, si ayudan con los gastos-, vende esa clase de cantidades sólo una vez al año, el 24 de diciembre. El resto del año, incluída la temporada que todos conocemos como Julio Regalado -"este don Julio está echando la casa por la ventana, ¡está regalando todo!", dijo en el episodio pasado del mes de descuentos uno de los empacadores de la línea de cajas-, llegamos a mucho, pero no a tanto. Lo que a mí más me impresiona del asunto de El Buen Fin (R. "El Buen Fin", el logo de la hoja de calendario y sus colores blanco, negro y rojo, son marcas propiedad de Felipe Calderón Hinojosa. Prohibido su uso para fines distintos a los establecidos en el programa. Todos los derechos reservados), es que los mexicanos salieron a comprar -a La Cómer y a otros muchos lugares de la misma o peor calaña- armados no de efectivo, cash contante y sonante, lo que hablaría de que estaban empleando, invirtiendo o despilfarrando, según se vea el vaso medio lleno o medio vacío, su aguinaldo, sino de fuertes y bien blindadas tarjetas de crédito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Osea que el país estará endeudado con instituciones bancarias durante periodos que van desde los seis meses hasta el&amp;nbsp;año y medio de duración. Eso al país le viene bien, dicen, y lo que importa no es cuánto quedaremos a deber, sino que ahora, a punto de terminar el sexenio y con don Felipe recorriendo el sur de México en gira artística -Felipito y los Best Buy Boys-, se active la economía vía hartos vouchers firmados. La iniciativa, ya lo imaginarán a estas alturas, nació en Los Pinos -en los de la presidencia, no en el albergue infantil, que de ahí habría salido algo más inteligente-, y fue aplaudida por muchos empresarios que, viendo en el seco y áspero noviembre una luz para estirar un poco la temporada navideña -que de puro diciembre les sabe corta-, ya no saben cómo van a terminar un año tan caótico -imagínense qué tan caótico no será que se casó Galilea Montijo. ¿No será que ahora sí el próximo año nos carga a todos el payaso?-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y Calderón, obediente de sus propias ideotas, andando en Cancún dio banderazo de salida y espaldarazo al Buen Fin (R. "El Buen Fin", el logo de la hoja de calendario y sus colores blanco, negro y rojo, son marcas propiedad de Felipe Calderón Hinojosa. Prohibido su uso para fines distintos a los establecidos en el programa. Todos los derechos reservados), adquiriendo un espejito, dos pares de&amp;nbsp;listones rosas&amp;nbsp;y una canastilla para su bicicleta -bueno, en el radio dijeron "aditamentos", pero esos son los que mejor se me acomoda enumerar- , y un disco de Marco Antonio Solís,&amp;nbsp;"El Buki", que le pidió su esposa (me los imaginé a los dos echados en la sala&amp;nbsp;el domingo en la mañana&amp;nbsp;cantando "¿A dónde vamos a parar, con esta hiriente y absurda actitud?"). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Acá, las hordas de endeudados compraron pantallas planas a morir -se vendieron más que los condones, y miren que los condones se venden siempre mucho cuando hay puente-, estéreos con chicas bocinotas, aditamentos para las pantallas planas compradas a morir, y aditamentos para los estéreos con chicas bocinotas. Y ni qué decir de refrigeradores, estufas, hornos de microondas, lavadoras y calefactores que salían de la tienda como si los estuviéramos regalando. Una señora llegó al punto de preguntarme, indignada, cómo era posible que no tuviéramos más pantallas planas Bravia de Sony. "No, señora. Las que teníamos las vendimos para poder comprar más, y ésas también se vendieron. Y como de ahí no vamos a salir, mejor cerramos y nos vamos". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La calle se llena. No hay bolsa sin mano, caja sin espalda, saldo sin monedero electrónico. En El Buen Fin (R. "El Buen Fin", el logo de la hoja de calendario y sus colores blanco, negro y rojo, son marcas propiedad de Felipe Calderón Hinojosa. Prohibido su uso para fines distintos a los establecidos en el programa. Todos los derechos reservados), la vida, el éxito, la prosperidad y la felicidad, se reducen a tu límite de crédito. Soy, luego tengo. Me endeudo, no pago. Quiero ver la cantidad de devoluciones que vendrán después de esto. Los fabricantes se relamen ahora los bigotes tanto como nuestro jefe de electrónica. Será una navidad feliz. En enero, cuando empecemos a pagar los males de El Buen Fin, la resaca nos dejará exhaustos. Por lo pronto, ¿a mí qué me importa que se caiga el país, si yo ya tengo mi pantallota?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Jonathan Larson, en el libreto de su célebre ópera rock Rent escribió: "If you're living in America, at the end of the millenium, you're what you own". Le pediría yo hoy corregir la nota: "If you're living in America, at the end of the millenium, you are what you owe".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-62402539635837595?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/62402539635837595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=62402539635837595&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/62402539635837595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/62402539635837595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/11/todos-los-fines-felices.html' title='Todos los fines felices.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-RNE4GEY2ndQ/Tsm9kbDtZ7I/AAAAAAAABqk/LjeYh0ns4VU/s72-c/compras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-7247363136406620510</id><published>2011-11-11T21:48:00.000-08:00</published><updated>2011-11-11T21:48:36.981-08:00</updated><title type='text'>A sangre helada.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-jdl3DMI1YBk/Tr4IPrh5CRI/AAAAAAAABqc/IYXP6aUg9jc/s1600/asangrefria.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="141" src="http://2.bp.blogspot.com/-jdl3DMI1YBk/Tr4IPrh5CRI/AAAAAAAABqc/IYXP6aUg9jc/s200/asangrefria.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Truman Capote se describió a sí mismo en cuatro palabras escabrosas: "soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual, soy un genio". Y para enunciar&amp;nbsp;las cuatro tenía motivos de sobra: murió de una&amp;nbsp;sobredosis de sicofármacos combinados fatalmente con alcohol; fue uno de los primeros intelectuales abiertamente homosexuales de la historia estadounidense cuyas maneras y manías no sólo no le ocasionaron el repudio popular, sino que lo hicieron famoso; y generó, a través de su célebre novela &lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt;, un género a medio paso entre la literatura y el periodismo que se convirtió en la piedra fundacional del llamado &lt;em&gt;new journalism,&lt;/em&gt; sin el cual sería prácticamente imposible leer un reportaje en un periódico moderno.&lt;/div&gt;
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.&lt;/div&gt;
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Convivió con los más famosos artistas de su país a mediados del siglo XX, y más concretamente con la más alta esfera de intelectuales neoyorkinos, a quienes aprendió a conocer hasta en sus más escabrosos secretos, excelente observador como era de la realidad a la que siempre asistió como en función de estreno. Su amaneramiento, su fina voz y sus estrafalarios gustos en el vestir, le dieron pase directo al mundo de los cocktails, las reuniones de gala y las más exclusivas vidas privadas. El encanto se rompió cuando Capote, observador pero hablador, amenazó con publicar secretos y entredichos en un material bibiográfico que nunca vio la luz. Rechazo y finalmente incomprendido, se retiró a vivir en la mucho menos voluptuosa ciudad de Los Ángeles, hasta que en 1984, en medio de fuertes crisis depresivas, los mismos excesos que disfrutó toda su vida y que lo hicieron miembro activo de fiestas y reuniones, le quitaron la vida un mes antes de juntar los 60 años.&lt;/div&gt;
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Pero yo no vine aquí para hablar de Truman Capote (cuyo apellido hispano lo adoptó de su padrastro, un cubano llamado Joe García Capote). De él encontrarán cientos de biografías y videos en Youtube, hasta cortos de su breve actuación cinematográfica en la cinta de poca monta &lt;em&gt;Murder by death&lt;/em&gt; (1975).&amp;nbsp;Incluso tendrán muy a la mano la nada despreciable actuación ganadora del Óscar&amp;nbsp;de Philip Seymour Hoffman en la cinta del &amp;nbsp;2005, &lt;em&gt;Capote&lt;/em&gt;, que retrata de un modo interesante los claroscuros del ser humano que revolucionó para siempre la historia del periodismo universal. Yo vine aquí para hablarles del más famoso de sus proyectos, &lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt;, y en ello me he de quedar aunque me cueste la vida -digo, si vamos a empezar con el asunto de lo policíaco, hay que corresponder, ¿no?-.&lt;/div&gt;
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Primero empezaré por hablar del &lt;em&gt;new journalism&lt;/em&gt; -¡ots!, ¿en qué quedamos, pues?- Con &lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt;, Capote inauguró una nueva forma de hacer periodismo. O de hacer literatura. Si lo que se requiere para que la noticia funcione como tal es la objetividad, que en la medida de lo posible la alejará de opiniones, filtros ideológicos o comentarios que podrían ensuciar al hecho duro, pensó Capote, ¿por qué no ejecutar creación literaria en torno a los hechos objetivados? Lo que logra es entonces un género híbrido entre lo literario y sus requisitos básicos -narrador, personaje, sucesión de acontecimientos, espacio y tiempo, etc.-, y el periodismo informativo y sus ídems -objetividad, corrección, sencillez, precisión, concisión, síntesis, etc.-. Truman Capote hermanó de una vez por todas&amp;nbsp;ambas actividades humanas, hasta entonces sólo medianamente vinculadas, incapaz de acceder a la compleja la realidad sólo a través de una de ellas, y con ello logró no solamente que los fanáticos del periodismo y la literatura&amp;nbsp;se acercaran&amp;nbsp;por completo y de una vez por todas a ambos productos del lenguaje, sino que los periodistas y los literatos encontraran en la actividad contraria una nueva fuente de recursos estilísticos e inspiracionales.&lt;/div&gt;
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Pero para llegar a eso, Capote tuvo que sufrir las de Caín -nadie nos asegura que Caín sufrió, pero ahí estamos todos jurando que sí como manada. ¿Qué tal si la muerte del hermano en realidad le trajo paz y prosperidad? Si Freud proponía matar a la madre...-. Primero se enfrentó a un acontecimiento que, por su rareza y complejidad, desató controversia en el ambiente policíaco de la época: una familia de cuatro miembros, mamá, papá, hijo e hija, los Clutter, agricultores queridos y admirados por su comunidad, en Holcomb, Kansas, fueron amordazados, torturados y asesinados por un par de ladrones de poca monta, que a cambio de las vidas de los cuatro obtuvieron cincuenta dólares y un radio de pilas portátil. Luego, atraído por la complejidad del caso -los asaltantes no dejaron huella alguna, y la comunidad entera se espantó por la posibilidad de que el asesino pudiera ser un vecino más de su pacífico pueblo-, Capote se introdujo paulatina e inteligentemente en la vida de los pobladores de Holcomb. &lt;/div&gt;
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En ese momento, su interés por el hecho dejó de ser sólo periodístico. Sin enarbolar una causa específica, lo que habla de su inteligencia y profesionalismo, es decir, sin hacer labor policíaca o ministerial en favor de la búsqueda, captura y procesamiento de los culpables, manteniendo siempre en claro su postura como profesional de la información, el escritor se adentró en las consecuencias sicológicas, anímicas y sentimentales de los asesinatos&amp;nbsp;para la comunidad. &lt;/div&gt;
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Con la ayuda de su amiga Harper Lee, quien ya antes de la publicación de &lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt; había ganado el Pullitzer en la categoría de ficción por su novela -también convertida en popular cinta- &lt;em&gt;Matar un ruiseñor&lt;/em&gt; (1960), Capote se convirtió en parte de la comunidad de Holcomb. Ganó la confianza de sus vecinos, y extrajo de esa confianza la verdad. Entonces, teniendo claro el perfil sicológico de todo el pueblo antes y después de la matanza, concibió la idea de convertirlos en un personaje literario. Su obsesión por el caso fue tal, que durante los diez años que siguieron a los asesinatos hasta la captura y aplicación de pena de muerte para los dos asesinos, Perry Smith -con quien se dice que Capote sostuvo una relación sentimental&amp;nbsp;más allá de su profesión- y Richard Hickock, Capote no escribió ni concibió ningún otro artículo interesante. Cuando los criminales fueron juzgados y condenados, Truman Capote tenía en sus manos un conjunto de perfiles humanos tan valioso que hacerlo sólo un reportaje sería limitarlo en exceso. El resultado podría estar sólo en la literatura: escribir una novela. Pues una vez que están claros los personajes y sus semblanzas, sus miedos, indecisiones, decisiones y complejos, lo demás es pan comido. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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El resultado es una novela que sobrepasa las expectativas del lector periodístico y del literario. La construcción de los personajes es exacta y sublime. Dirá el experto que qué chiste, que Capote no hizo más que calcar a un grupo de seres humanos sobre el papel. Pero esa simple calca requiere de una capacidad de observación y deducción, empatía y carisma literario, que no cualquiera posee. Lo que Truman Capote vierte en la novela es un documento que imagina poco y reproduce lo demás. Las pocas dosis de literatura que pone en el escrito, no son ni siquiera interesante. El verdadero "gancho" está en la asistencia del lector no sólo a un cuádruple crimen, sino en su asiento en primera fila para el espectáculo de la vida humana. Los hechos narrados no buscan un culpable. Ni siquiera pretenden el enjuiciamiento de los hechos. La novela de Capote pretende exponer al hombre y la complejidad de su alma, dejarlo descubierto frente a sí mismo y ennumerar sus pasiones y controversias, sus enfermedades y dolencias. No llama a la excusa: provoca a la reflexión. Y la catarsis resulta inminente: finalmente todos tenemos algo de Holly Cuttler, de Perry, de Hickock, hasta del detective Dewey, y el encuentro del hombre con el otro que protagoniza las páginas de la llamada&amp;nbsp;novela de no ficción sensibiliza, enseña,&amp;nbsp;hermana y&amp;nbsp;sublima. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Quizá yo no hubiera titulado &lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt; la obra final. Supongo que Capote se enfrentó al dilema de cómo titular un trabajo de diez años, cómo resumir en un par de palabras un proceso que cambió su historia personal y la de su profesión. La respuesta estuvo en el llamado a la vocación de la sangre, la nota roja y el enfrentamiento audaz y despiadado con la verdad. Para mí,&lt;em&gt; A sangre fría&lt;/em&gt; no es nada de eso -la violencia del asesinato múltiple&amp;nbsp;apenas y se describe-. Yo la hubiera llamado "Desnudamente humana", o algo por el estilo -siempre he sido pésimo para los títulos. Se solicita titulador con experiencia-. Pero lo hecho, hecho está, y lo cierto es que hoy la expresión &lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt; remite no sólo a una expresión preestablecida del periodismo amarillista, sino a toda una revolución de las artes y ciencias de la palabra orquestada por la pluma y la sensibilidad del más grande escritor neorlandés.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La invitación es inútil. Tienen que leer A sangre fría. Si no lo hacen, se estarán perdiendo de un profundo retrato del humano ante la enfermedad mental y la decadencia moral. De una velada crítica hacia una sociedad que genera criminales en la exclusión y la desigualdad, y luego pretende convertirlos o satanizarlos para hacer un circo que los comercialice. Tan actual como enchínamelapiel.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-7247363136406620510?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/7247363136406620510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=7247363136406620510&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7247363136406620510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7247363136406620510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/11/sangre-helada.html' title='A sangre helada.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-jdl3DMI1YBk/Tr4IPrh5CRI/AAAAAAAABqc/IYXP6aUg9jc/s72-c/asangrefria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-165691589155763863</id><published>2011-11-11T11:58:00.000-08:00</published><updated>2011-11-11T11:58:47.671-08:00</updated><title type='text'>La paradoja Blake.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-sKnGbmpAJAs/Tr1-Pi6GMqI/AAAAAAAABqU/vYMiXLweW-4/s1600/blake.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-sKnGbmpAJAs/Tr1-Pi6GMqI/AAAAAAAABqU/vYMiXLweW-4/s1600/blake.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="136" src="http://2.bp.blogspot.com/-sKnGbmpAJAs/Tr1-Pi6GMqI/AAAAAAAABqU/vYMiXLweW-4/s200/blake.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Más de una cosa resulta paradójica en torno a la muerte del hasta hace unos minutos secretario de gobernación del presidente Felipe Calderón Hinojosa. Supongo que a ninguna persona, medianamente enterada, le pasarán por alto estas mismas encrucijadas de la realidad. Paralelismos fatales que resultan también misteriosos, que desatan cuestionamientos hasta de los menos avezados. La propuesta no busca resolver las paradojas, sino ennumerarlas, con la absoluta convicción de que muy probablemente&amp;nbsp; no haya respuesta para entredichos que la vida misma genera, sin poner mientes en lo que a nosotros, los seres humanos, nos vaya a parecer.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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José Francisco Blake Mora es el segundo secretario de gobernación del presidente Calderón que fallece en un accidente aéreo. En 2008, justamente en los primeros días del mes de noviembre de aquel año, Juan Camilo Mouriño, el entonces funcionario al mando de la Secretaría de Gobernación, murió al desplomarse el avión en que viajaba mientras sobrevolaba la capital del país. A Blake y a Mouriño no los une sólo el puesto que desempeñaban al momento de su deceso, ni las condiciones del mismo. Ambos eran también panistas, y ambos tuvieron que defender, en momentos que se tornaban cada vez más dramáticos, la figura de su jefe en un puesto que, ya se ha dicho antes en este mismo espacio, le ha quedado grande.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En&amp;nbsp;todos esos&amp;nbsp;sentidos, la paradoja se extralimita. El conjunto de similitudes entre ambas muertes y personajes raya en lo increíble. Cuando Mouriño murió, la opinión pública desató mil y un teorías en torno a la causa del accidente. Se habló de un atentado, de cierta premeditación, y "Felipito" Calderón avivó la llama cuando, en las exequias del secretario, prometió a los presentes, entre quienes estaban la viuda del secretario&amp;nbsp;y sus tres huérfanos, que no cedería ante ninguna presión. Los enterados no pudieron más que guardar para sí sus conclusiones cuando, tras muchos meses de calma y olvido aparente, la Procuraduría General de la República puso a la luz los resultados de las indagatorias y peritajes realizados en torno al accidente del secretario, determinando una falla mecánica en la avioneta como la causante del siniestro.&lt;/div&gt;
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Con Blake habrá que ver. Lo cierto es que Calderón se queda una vez más sin una columna estratégica al interior de su gobierno, ya de por sí debilitado por la creciente ola de críticas y sobresaltos que en gran medida ha ocasionado su política pública en torno a temas como la seguridad, las garantías individuales, la política exterior,&amp;nbsp;los derechos humanos y la lucha contra el llamado "crimen organizado". La potencia del panismo, también disminuida con respecto a hace once años cuando tomó por primera vez la presidencia mexicana, sufre igualmente un revés de trascendencia. La clase política espera ahora para ver a quién elegirá Felipe Calderón como sucesor del secretario fallecido hoy. Se requiere una figura imponente, transparente y decidida, que otorgue una potencia nunca vista al gabinete, y con ello al gobierno, del presidente constitucional. El 2012 está cada vez más cerca, con todo y sus elecciones federales, y al principal panista del país, el propio presidente, le urge fortalecer la imagen de su administración para otorgarle un voto de confianza a su partido con rumbo a los&amp;nbsp; próximos comicios. Porque él debe entender que un gobierno panista fuerte y decidido, pero también transparente y abierto, generará un voto generoso de parte de los electores&amp;nbsp;el próximo año.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Suena duro, pero el accidente de Blake abre una oportunidad para reivindicar el trabajo calderonista. Los meses se agotan y la última docena de meses será crucial para determinar si los votantes se inclinan o no por darle seis años más al PAN en el principal puesto público del país. Independientemente de los resultados que arroje el peritaje en torno al accidente de Blake Mora, Calderón puede elegir entre darle paso a la tragedia o llamar al trabajo consistente y el replanteamiento de las políticas públicas desde el interior de su gabinete. Seguramente tirará a lo primero. Porque la muerte de Mouriño en 2008 no lo hizo reflexionar, en apariencia, ni siquiera sobre la seguridad al interior de su propia administración. Blake tripulaba una avioneta de finales de los ochenta, con más de un millar de horas de vuelo en su haber, e iba acompañado de otros importantes miembros del gabinete. Como Mouriño, hace tres años. Las paradojas no se resuelven, pero en algunos casos sí pueden prevenirse. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-165691589155763863?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/165691589155763863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=165691589155763863&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/165691589155763863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/165691589155763863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/11/la-paradoja-blake.html' title='La paradoja Blake.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-sKnGbmpAJAs/Tr1-Pi6GMqI/AAAAAAAABqU/vYMiXLweW-4/s72-c/blake.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-1690084779623296344</id><published>2011-11-10T20:58:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T20:58:09.970-08:00</updated><title type='text'>Sobre la decepción.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-TsjkTGlmZss/Tryqs3ko1EI/AAAAAAAABqM/VRhlQJcgte4/s1600/pedestal.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-TsjkTGlmZss/Tryqs3ko1EI/AAAAAAAABqM/VRhlQJcgte4/s320/pedestal.jpg" width="218" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Qué cosa más difícil de mantener es la credibilidad. Uno no vive para ella, pero cuando se entera de que a ojos de otro la ha perdido, el sentimiento resultante no es nada grato. Tarda uno, sobre todo si frente al que hemos perdido credibilidad es un ser cercano, muy querido, en entender que nada es para siempre, y no puede uno ser siempre justo, siempre magnánimo, siempre perfecto, sin afectar a las otras dos terceras partes de la misma ecuación. Lo que surge cuando se pierde la credibilidad, del lado del que ve morir una idea, es la siempre eterna decepción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Vengo a esta idea porque esta semana alguien se dijo decepcionado por mí, y dos personas me recordaron la pérdida de su credibilidad frente a mis ojos. Con ambas cosas, claro está, me toca trabajar a mí. En el siglo XXI, que entre otras cosas nos ha dejado dos gobiernos panistas, el bótox y a Facebook -que ahora, ni por darle poquito crédito a mi fidelidad para con su marca, nomás no se digna en enlazar mis publicaciones de este Baile con mi muro-, los sicólogos y pedagogos creen fielmente en el concepto de "inteligencia emocional", un caldo altamente protéico vendido en lata que no es otra cosa que una simple y aguada sopa de fideos: la capacidad -y su obligación inherente- de hacerte responsable de tus emociones. Si a las madres del siglo XX las decepcionábamos, a las del siglo XXI habrá que decirles: "madre, la decepción es un sentimiento que ha nacido de ti, ha crecido en ti y en ti debe tener cauce y fluir. Yo no te debo nada". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Por eso es que a quienes me han decepcionado se los digo sólo de pasada. La pérdida de mi credibilidad para con ellos redunda sólo en un sentimiento, tan espontáneo como fugaz, de que nada es lo que parece, y las cosas buenas, cuando realmente lo son, sobresalen por su propio encanto, sin necesidad de carnavalizaciones ni faramallas. Y sobresalen con el tiempo. Nadie puede hablar del pan hasta que han pasado dos horas y huele fresco sobre la mesa, después de otras dos horas de reunión de ingredientes, preparación, cocción y enfriamiento. Nadie puede hablar de la excelencia hasta que el tiempo le da el crédito y le cede la palabra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y yo asumo por completo el peso de mi decepción, y hago con ella mi propio balance personal. Sin que nadie se entere, sin que nadie más ponga la vista en ese asunto. Y para quienes han perdido mi credibilidad, tengo sólo una sonrisa y un claro "a otro perro con ese hueso. Yo no te compro más ese cuentito". Porque uno se entera de cosas, y la experiencia le demuestra, una y otra vez, que esas cosas están en lo cierto, y que al final el gran error que se ha cometido ha sido poner a otros en un lugar que, per sé, no les corresponde, siendo no actores fijos sino simples seres humanos. (Sé que este párrafo lo habrán entendido en partes. Está bien. Quisiera yo quemar dos o tres nombres, pero atendiendo a mi ética de periodista en receso -snif, snif-, prefiero dejar que cada quien se entienda con sus cuentas).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y respecto a la decepción de otros, y a la posible pérdida de mi credibilidad para con ellos, mi más sincero deseo de que esa herida pronto sane. Entendamos que cuando la credibilidad se pierde, pocas cosas la reparan. En mi caso, severo juez de cuanto acontece a mi alrededor, recuperar el crédito es casi imposible. Entiendo que todos fallamos, y que debe existir siempre la posibilidad de una segunda enmienda. Pero de que tras la segunda oportunidad se recupere la credibilidad perdida, mejor no hablar. Yo, que otorgo a todos crédito sin compromisos, lo atesoro en demasía cuando alguien lo tira por la borda y desperdicia. Y repito la idea: sé que a los demás que yo no les crea el cuento les viene guango, pero a mí, que escribo desde H buscando siempre ser claro y dadivoso, me basta con que lo sepan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Mi cobija de chinos y ojos, que últimamente ha dado en raparse convirtiéndose así en noventa por ciento ojos y diez por ciento imaginación, me saca de balance con éste último comenario,respecto a la credibilidad, su muerte y el consecuente asunto del pedestal vacío: "Cada quien" -siempre él tan generoso con sus opiniones...- Pero tiene razón. Su capacidad de observación lo hace también sintetizar con la facilidad de un programa logarítmico: cada quien. Cada quien sabrá cómo se entiende, consigo mismo y con los demás, y cada quien sabrá también qué lugar otorga a otros en su corazón y cómo los etiqueta -si es que los etiqueta-. Y cuando el crédito haya muerto, cada quien sabrá también cómo barre los añicos que ha dejado el pedestal caído, y qué artefacto del olvido y el saneamiento pone en su lugar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Bien dicho, Ojosh. Cada quien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-1690084779623296344?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/1690084779623296344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=1690084779623296344&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1690084779623296344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1690084779623296344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/11/sobre-la-decepcion.html' title='Sobre la decepción.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-TsjkTGlmZss/Tryqs3ko1EI/AAAAAAAABqM/VRhlQJcgte4/s72-c/pedestal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-4058461674304742356</id><published>2011-10-20T20:42:00.000-07:00</published><updated>2011-10-20T20:42:54.996-07:00</updated><title type='text'>Sobre los Panamericanos.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6nKFUiRe-D0/TqDqFIN1enI/AAAAAAAABqE/5giZD-SMpWQ/s1600/panamericanos-12.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6nKFUiRe-D0/TqDqFIN1enI/AAAAAAAABqE/5giZD-SMpWQ/s1600/panamericanos-12.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://2.bp.blogspot.com/-6nKFUiRe-D0/TqDqFIN1enI/AAAAAAAABqE/5giZD-SMpWQ/s320/panamericanos-12.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Medio México se me va a ir encima con esta entrada. 's igual. Estoy acostumbrado ya a que últimamente los comentarios que hago hasta en la calle sean marcados como "sangrones", "insufribles", "amargados" y "criticones". Es lo malo de buscarle siempre el punto intermedio a las cosas: termina uno por no ceder. Ahora que los XVI Juegos Panamericanos se desarrollan en Guadalajara -se cumplió la profecía, ¿ven como el apocalipsis sí viene? Si los mayas tenían razón cuando&amp;nbsp;tallaron en tablaroca a Vázquez Raña-, voy a exponerles a ustedes, clara y concisamente, por qué a mí no me acaba de convencer todavía el dichoso evento. Y la otra mitad de México que no se me vendrá encima, Dios, que no sea indiferente a mi descuartizamiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Atraen turismo y con ello mucho capital circula, los negocios crecen, las familias reciben más dinero". Sí y no. Yo no dudo que los gringos, panameños, canadienses, puertoriqueños y brasileños traigan bajo sus cintas de karate hartos dólares para comprar espejitos mexicanos. No lo dudo, y aparte en la práctica lo he visto -iba&amp;nbsp; poner "lo he sentido", pero luego ustedes son rete mal pensados-, pues en la oficina La Chío, La Pau, El Gonza y ésta su servilleta -?- no se dan abasto para contar moneda, retirar billetes y volver a contar moneda, con el fuerte aumento que ha habido de clientes pagando en dólares. Pero la otra mitad del sol nos dice que de esos millones que circularán por los negocios tapatíos durante las tres semanas que dure el macroevento vigoréxico, poco o nada llegará a los bolsillos del trabajor de a pie. Estos eventos generan ganancias para los dueños de los grandes negocios, las cadenas multinacionales y los empresarios que, a tiempo ycon maña, lograron colarse en listas de patrocinadores, constructores, impulsores y similares -deberían de hacer su sindicato. Así por lo menos el gobernador en turno estaría obligado a firmarles siempre sus contratos-. El negocio será para Cómex, que pintó la Villa, para Bonafont, que ha llenado de sus aguas color durazno la ciudad, para Telcel, que ya vende celulares panamericanos con rooming incluído. Y para el resto de los que pusieron en sus etiquetas aquella famosa frase de "la baba oficial de los Juegos Panamericanos" -y no dudo que la vendan-. Y nada más. Yo, dólares más, dólares menos, seguiré ganando los mismos tres pinches pesos con Panamericanos, sin Panamericanos o a pesar de los Panamericanos. A la señora que tenía un changarrito de dulces y cigarros en Base Aérea, y al señor que lustraba calzado en Catedral, no les va a tocar nada porque, encima de todo, les pidieron "amablemente a macanazos" que se retiraran de la zona porque "afeaban el empedrado rústico". Ni a usted, ni a mí. Porque los cubanos no van a venir a comer gorditas todos los días, ni a comprar muebles rústicos o bisutería. El dinero se quedará en pocas manos, y esas manos lo usarán para construir casas en Miami que ni usted ni yo veremos. Y fin del tema.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Promueven el deporte". Nain. Los mexicanos tienen viendo y viviendo inauguraciones de Juegos Olímpicos desde que&amp;nbsp;hay televisión en sus casas, y los índices de obesidad han aumentado considerablemente conforme más lucidoras se ponen las mismas. Es decir: el índice de villas olímpicas y similares que se construyen en el mundo conforme pasan los años es directamente proporcional a la cantidad de grasa corporal que en promedio el hombre va sumando a sus caderas -si no, pregúntenle a Fernando Platas, o a Soraya Jiménez, que casi no entraban en el retacado evento inaugural del pasado sábado porque ocupaban -tanto literal como tapatíamente-&amp;nbsp;dos espacios, y era Chente Fernández o eran ellos... ¿y ni modo de sacar a Chente? De nada sirve que Felipito Calderón se suba a la bici y se baje de ella a zapotazos, su amado pueblo sigue engordando a velocidades alarmantes. Para el 2015, si bien nos va, cuando en Toronto estén prendiendo su respectiva antorcha, nosotros seremos un país en el que ocho de cada diez mexicanos vivirán con más de diez kilo de sobrepeso. Las instalaciones deportivas que tanto promueven en la radio como "nuestras", terminarán como toda obra gubernamental generada "en pos del bien público", pero financiada&amp;nbsp;a través&amp;nbsp;tremendos negocios de particulares: abandonada, derruida&amp;nbsp;y llena de niños pobres buscando&amp;nbsp;baño&amp;nbsp;-los mismos que, ya dijo "El Pachicles" Andrade Garín con el buen tono y particular humanismo que lo caracteriza al dar declaraciones, jamás estarán invitados a hacer uso de las mismas (¿imagínenselos disfrutando de la misma alberca en la que nadó Fernanda González, y que además pagó con harto esfuerzo un banco escocés? ¡Horror de horrores! ¡Water emergency!)- Porque el resto de ex panamericanistas que seguirá agrandando sus lonjas, ni de chiste hará uso de ellas, a menos que sea para seguir agrandando sus lonjas desde las gradas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Ponen el nombre de Jalisco muy en alto". Sí y no. Porque los panorámicos con el escudo del cuasigobierno de "La Monja" González Márquez vaya que lo han levantado. El resto del nombre de nuestro estado se olvidará cuando en unos años no sepamos ni cómo estuvo la inauguración de los Juegos Panamericanos en Toronto, ni ellos tampoco se acuerden de nosotros. Cuando a los atletas se les pase la cruda tequilera y dejen estos páramos de agave y tezontle para volar a sus montañas de nieve y coníferas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Son tus juegos". Nain otra vez. Yo no los apoyé. A mí nadie me preguntó. De la noche a la mañana ya estaban bien puestos "La Monja" y sus secuaces, y hasta habían apalabrado unos terrenitos por el parque Morelos para hacer unos pequeños y modestos edificios departamentales de 400 millones de pesos. Nomás. Y luego vinieron a poner carriles preferenciales y exclusivos, y a llevar por toda la ciudad calcomanías, folletos y peluches -Huichi no representa a los huicholes. Con ese nombre, representa a las prostitutas del parque Morelos que,&amp;nbsp;a fuerza de más "haga el favor de retirarse", fueron sacadas de su tradicional y antiquísimo lugar de trabajo, sin más solución, propuesta o ayuda que un "en serio, haga el favor de retirarse"-. A llenar nuestros oídos, nuestros ojos y nuestros corazones de lo que han dado en llamar, ¡oh, franca tempestad!, "espíritu panamericano", y que no es otra cosa que un montón de colores puestos sin ton ni son puestos unos sobre otros para dar la sensación de que nos están invadiendo los deporteístas. Pero no son míos. Yo no los pedí, y si me preguntaran, yo le hubiera dado el dinero a las sexoservidoras del Morelos para comprarse unas casitas o unos buenos moteles pa' administrar su negocito. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Traen un mensaje de unión y amor fraterno entre los pueblos de la tierra". Díganselo al atleta que gestionó con el gobierno de su respectivo país durante los últimos cuatro años un modesto apoyo económico para poder pagar avión y sobreequipaje, y que llegando aquí perdió frente al atleta del país vecino no sólo dinero y medallas, sino toda la honra. ¿Cuál hermandad de los pueblos? Los&amp;nbsp;ilustrados&amp;nbsp;franceses y los socialistas proclamaron algo similar, y ya sabemos todos como terminaron ambos casos. Esa hipotética idea funcionaría en una ciudad que no esconde a sus trabajadoras sexuales, sus desposeídos y sus homosexuales-ojo, no esconder no es igual a promover o incentivar, es dignificar tan sólo un poco-. Funcionaría en un país dónde el 60% de la población no diga en una encuesta nacional sobre discriminación que jamás viviría junto a un homosexual o una lesbiana. Funcionaría en un país dónde, en pleno siglo XXI, todavía a las mujeres se les cambia por vacas o gallinas -literal-. Funcionaría en un país dónde el respeto a la vida humana no termina dónde comienza el fuero, el narcotráfico y la ley de Herodes. También aquí, para no amargarme más, fin del tema.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Pero el evento inaugural estuvo muy bonito". Éste argumento es mi favorito. Llega cuando ya no lograron convencerme con todo lo anterior. Y a esto tengo que decir, definitivamente, sí. Lució, mucho, e hizo lucir uno de los estadios más hermosos que he visto en mi vida -y que, hasta dónde sabemos, no nos costó tanto a todos como otras cosas más feas que construyen a diario-. Pero lo bonito sale caro, y yo no veo por qué agradecer al gobierno estatal y federal que usen nuestro dinero en hacer algo bonito, pero caro, cuando tantas cosas poco estéticas, pero útiles y bien invertidas, podrían hacerse hoy día en todo el territorio nacional -Telcel-. También aquí. Fin del tema.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Yo, sentado en mi sillón con medio kilo de garnachas, hago labor deportista y preparo mi cuerpo para la digestión. El resto de tapatíos y mexicanos orgullosos que celebren. Yo sigo esperando justicia para las prostis del Morelos, los changoleones de Chapultepec y los jotitos del Arizonas -a ellos no les cerraron, ¿y luego a dónde irían los atletas a bailar WMCY?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-4058461674304742356?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/4058461674304742356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=4058461674304742356&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4058461674304742356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4058461674304742356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/10/sobre-los-panamericanos.html' title='Sobre los Panamericanos.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-6nKFUiRe-D0/TqDqFIN1enI/AAAAAAAABqE/5giZD-SMpWQ/s72-c/panamericanos-12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-2307539697746125165</id><published>2011-10-04T20:07:00.000-07:00</published><updated>2011-10-04T20:15:47.978-07:00</updated><title type='text'>Día cero. Año dos.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZHpBrzsjo8o/TovJQ2rm_sI/AAAAAAAABqA/V7LvP1MrUIs/s1600/KatyPerryGayKiss.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZHpBrzsjo8o/TovJQ2rm_sI/AAAAAAAABqA/V7LvP1MrUIs/s1600/KatyPerryGayKiss.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="133" src="http://4.bp.blogspot.com/-ZHpBrzsjo8o/TovJQ2rm_sI/AAAAAAAABqA/V7LvP1MrUIs/s200/KatyPerryGayKiss.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;Sólo tú me puedes enseñar &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;a volar cometas por el cielo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&amp;nbsp;El tiempo vuela y uno no se da ni cuenta. Parece que fue ayer cuando me preguntaste, temeroso como siempre de arriesgarte a quemarropa: "¿Qué dirías si te pidiera que fueras mi novio?" La pregunta, inocente y sutil, fue entendida por mí como una declaración. No me equivocaba. Tus ojos, cobijados por ese álamo en un parque al centro de la ciudad, me dejaron ver, dos inmensas ventanas a través de las cuales desde entonces y cada vez con mayor precisión puedo entenderte&amp;nbsp; y adivinarte todo, desde un plan laboral&amp;nbsp;hasta un pensamiento pecaminoso, me dejaron ver, decía, tus ojos, que tu pregunta, hecha como apenas una posibilidad, como si en serio sólo te interesara conocer mi opinión, iba más en serio que una inocente encuesta. Contesté cantándote una canción, y desde entonces tomamos nuestras manos y nos atrevimos, porque ese es el verbo que mejor nos queda, nos atrevimos a zurcar el infinito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Tú has sido para mí escuela, escucha, compañía, fortaleza y descanso. Mis horas de estrés ven su punto final cuando tu llamada, respondiendo por lo general a un mensaje de auxilio, o una extraña premonición, o tu presencia, todavía más liberadora, llega para colmarlo todo con un "Hey, guapo" que me sabe a gloria. Has sido pañuelo en horas nebulosas, camarada en tiempos de farra, espía de mis sentimientos y adivino de mis deseos. Me has mirado fijo a los ojos y me has dicho, según la ocasión, tanto "no estoy de acuerdo" como "órale, vamos". Has abierto tu corazón, paulatina y dadivosamente, y cada uno de mis actos te han acercado un poco a mí. Has comprendido mi locura, mi genio y mi impaciencia, y has aprendido a regocijarte cuando grito, a buscarme el lado cuando volteo la cara, y a convencerme de lo que nunca, ni mis más sabios consejeros, han logrado hacerme entrar en razón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y hoy, 730 días después, tenemos el privilegio de ser una pareja ejemplar. Nunca nos lo propusimos, pero hoy se detienen a preguntar por "nosotros", y nuestra gente nos ubica como un todo de dos partes genuinas. Hoy, entre propios y extraños, poseemos credibilidad, ganada a pie juntillas sólo haciendo lo que mejor nos sale: amarnos pura, sincera y profundamente. Y como nunca nos lo planteamos, nos extraña cada vez que alguien se sorprende al caer en cuenta del tiempo que tenemos juntos y pregunta: "¿Cómo le hacen?", o todavía más impresionante, más achinamelapiel, "¿cómo le hago para conseguir una relación así?" Nos sobrecoge y nos espanta ser un parámetro, porque consideramos que eso es sólo una consecuencia añadida a lo que sí decidimos, a lo que sí trabajamos día con día, nuestro amor. Y ante cada pregunta inquisidora, respondemos siempre alzando hombros. "No sé. Sólo hemos hecho acuerdos". Nuestros detractores se han hecho atrás poco a poco, sordos tú y yo ante sus discursos, y hemos impuesto el respeto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Hoy tenemos un lenguaje, y nuestra lengua es viva, plena y diversa. Tiene espacio para las miradas, para acomodarlo todo en una sonrisa, en un gesto, en una mueca. Y sucede que, conforme pasan los meses y los años, hablando nuestra lengua cada vez mejor. Por eso cada vez preguntas menos "¿pero cómo, Bolito? Es que no me queda claro", y yo te exijo mucho menos que seas explícito, que puntualices y desgloces cada idea. En esa lengua decimos "te amo" y también, por breves momentos, "¡cómo me desesperas!" En esa lengua criticamos, dudamos y enjuiciamos, y hacemos del mundo un papalote. Hoy me sé de memoria tus reacciones, y te ríes nervioso cuando adivino lo que harás antes de tiempo. Y río, nervioso, cuando haces lo propio conmigo, porque nuestra lengua, telequinética en veces, no admite comparación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y lo que más me sorprende, hasta ahora que lo pienso, es que lo hemos hecho todo a contracorriente. Te sentaste a mi lado mirando al horizonte, tomaste mi mano y dijiste "bueno, Oso, comencemos". Beso a beso, abrazo por abrazo, enojo por enojo, sonrisa por sonrisa, hemos construido una relación-atalaya dentro de la cual sorteamos batallas y destronamos conceptos.&amp;nbsp; Con no otra cosa que nuestro amor, le hemos dicho a todos los que no creían que esto fuera factible, sincero y duradero, "guarden silencio. Hombres trabajando". Yo te doy respeto, fortaleza, fidelidad y dignidad, y tú devuelves a mí esos bienes y otros más. Hemos unificado criterios, y cuando no nos ha sido posible llegar a un punto en común, hemos acordado y sellado piel con piel la eterna paz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Dicen que el amor químico termina, y que por eso las relaciones humanas duran tan poco. Y no lo dudo, porque tú y yo hemos visto antes esa chispa primera extinguirse con anterioridad. Pero en nuestra atalaya los ciclos funcionan, y la constante dadivosidad, entrega y permanencia rinden los frutos del amor constante, ese amor que no es ceguera ni apasionado arrebato, sino una permanente decisión. Yo decido amarte, a ti y sólo a ti, y hacer de tu vida conmigo el mejor lugar posible. Y tú decides lo mismo, día con día, instante tras instante, y en ese decidir se nos va la tarde a besos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Admito hoy que no eres perfecto, y que tu imperfección me encanta. Soy fanático de tus excesos: de las dos veces que te tienes que lavar la boca después de comer chocolate, o de tus compras furtivas de ropa. Adoro que ante la presión externa&amp;nbsp;te agarre alguna idea, y actúes en consecuencia para luego que pasó la marea alta sentarte a pensar. Amo que al estresarte te rasques la cara, o jales con desesperación el rulo frontal que se forma sobre y entre tus cejas. Incluso, conforme pasan los años, voy pasando de la aceptación al encanto respecto a tu propensión a ser lento al decidir y actuar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Te amo chiqueón, aflojonado, hambriento -aunques medio cierres los ojos y digas "lo que tú quieras, guapo,&amp;nbsp;pero ya"-, indeciso y frenético. Incluso te amo cuando una carga extra de azúcar en tu cena te impide dormir y pides, nomás para que yo tampoco duerma, que te cuenta una historia nueva, diferente y&amp;nbsp;graciosa. Amo tu encanto por las cosas raras y diversas, por las películas con final triste o dramático, tu radicalismo al pensar y hablar de temas difíciles y escandalosos -entre más, mejor-, y la convicción con la que luchas cada día por una sociedad más humana, incluyente y diversa, o por lo menos justa. Amo tu sentido de justicia, responsabilidad y honradez. Admiro cada instante de tu personalidad: cuando eres jefe y llevas y traes&amp;nbsp;empleaditos por todos lados; cuando eres novio y siembras regalos sorpresa en mi mochila; cuando eres hijo y consuelas a tu madre, la misma madre que una y otra vez, sistemática y desconsoladoramente te ha rechazado no en función de lo que eres sino de una mínima parte de lo que prefieres; cuando eres sobrino y le sigues el juego a La Carmen; cuando eres amigo y te tomas la tarde libre para pasear por el centro con uno o dos amigos y hacerles la vida más suave, como sólo tú sabes; cuando eres amigo de mis amigos y te acercas a ellos con&amp;nbsp;el cuidado y la responsabilidad que habla de que sabes&amp;nbsp;que son parte importante de mi vida; cuando eres cuñado y felicitas y agradeces&amp;nbsp;a mis hermanas por hacerte tío; incluso&amp;nbsp;cuando eres yerno, yerno incómodo, y respetas, amarrándote la lengua, la peculiar ortodoxia de la autora de mis días -autora intelectual, porque tú eres más autor que ella en otras cosas-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&amp;nbsp;Amo lo que hemos construido en dos años, y que lo hemos hecho no gracias a muchas cosas, sino a pesar de. Yo no sé si un día esta ciudad inhumana e intolerante nos comprenderá, si aprenderá que el amor, sin apalabrar el sexo, es un bien necesario y estimulable, si creerá en nosotros. Lo que sé es que te tengo y me tienes, que estos dos años han sido una fiesta constante y que si otra vez me preguntaras bajo el álamo "¿qué dirías si te pidiera que fueras mi novio?", volvería sin dudas por respuesta a cantarte la misma canción. Hoy, como hace dos años, a pan y cebolla y a pie juntillas. Gracias, esquimal. Ahora sigamos girando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-2307539697746125165?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/2307539697746125165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=2307539697746125165&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/2307539697746125165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/2307539697746125165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/10/dia-cero-ano-dos.html' title='Día cero. Año dos.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ZHpBrzsjo8o/TovJQ2rm_sI/AAAAAAAABqA/V7LvP1MrUIs/s72-c/KatyPerryGayKiss.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-3501811264744284200</id><published>2011-09-13T21:04:00.000-07:00</published><updated>2011-09-13T21:04:28.899-07:00</updated><title type='text'>Balada para Evelyn.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-oCanZLKP2s4/TnAmBmqz1rI/AAAAAAAABp8/Ra11HChg9zw/s1600/cadete.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;img border="0" height="162" src="http://2.bp.blogspot.com/-oCanZLKP2s4/TnAmBmqz1rI/AAAAAAAABp8/Ra11HChg9zw/s200/cadete.jpg" width="200" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Yo dudo que una joven de su edad sepa qué significa "acendrado". Con ese pensamiento, mi "acendrado pesimismo" recibió el mensaje&amp;nbsp;que la cadete Evelyn Zárate se aventó el día de hoy, durante el acto conmemorativo de la Batalla de Chapultepec, en que, dice la tradición, los seis niños más famosos de la Historia del país perdieron al vida, dicen también, defendiendo a&amp;nbsp;la nación -no, el Niño Artillero no, porque ese nomás fue uno-. Evelyn no habló: vomitó. Mientras escuchaba a Jorge Fernández asegurar que el discurso de Evelyn era el mejor que él había escuchado en años, sólo pensé: "Que sea menos. Ha de ser un buen elogio a la campaña armamentista de Calderón, y nada más". Pero me equivoqué. Resultó&amp;nbsp;aún&amp;nbsp;peor que eso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Acendrado, dijo Evelyn. Tuve que venir directo al diccionario. Yo, que nunca lo abro ni cuando tengo dudas, me vi tan carcomido en la zozobra -¿sabrá Evelyn lo que es zozobra?-, que en cuanto llegué a casa prendí a H -que está recién reparada de un mal de ojo que tuvo, así que anda trabajando como secretaria después del regaño del lunes-, y busqué en diversos diccionarios en internet, incluido el de la RAE. Se me hace que ni los que estaban ahí esta mañana entendieron una palabra de lo que Evelyn, con voz como de La Tigresa cantando "La Martina", se sacó de la manga. Si no, no le hubieran aplaudido. Sus asesores para el acto declamatorio, si es que los tuvo, le jugaron una mala broma. O bien, porque en esa clase de eventos todo puede pasar, estoy pensando que quizá se consiguieron a la cadete más gritona de la clase, le pusieron ese sombrerito&amp;nbsp;de agente Dodó, la subieron al escenario y&amp;nbsp;desde abajo le dijeron: "Ahí'stá el presidente, 'mija. Uste' nomás pare el pescuezo y grite esto como&amp;nbsp;cuando&amp;nbsp;la ponen en el&amp;nbsp;campo militar del colegio a llamar p'al desayuno". O claro, la eligieron por ser mujer, en una época en la que llamamos "equidad" a poner una falda entre un grupo de pantalones, y cederle la palabra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El discurso -?- de Evelyn -no, no puedo llamarle así. A partir de ahora me referiré a su entramado de palabras como "la sangría", y ello nada más porque decir "el vomitivo", título que en justicia le corresponde,&amp;nbsp;se lee bastante "gascho"-, la sangría de Evelin, decía, no me representa a mí ni representa a los de mi generación.&amp;nbsp; No representa, creo yo, el pensamiento de cualquier mexicano sensato. Es más, ni siquiera creo, por las sospechas que ya ennumeré, que represente su pensamiento -suyo de sí-. Si sí, qué pena. Si no, qué pena igual, porque a la que le tocó pagar los platos rotos y subir al pódium para sacar la navaja y cortarse las venas fue a ella, y no al idiota de Melquíades que en la última prueba Enlace que aplicaron en el plantel militar salió con resultados tan detestables que Moscote, el perro del cuartel, ya no le dirije la palabra porque siente su animalidad herida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Su sangría representa al Ejército, y si el Jefe Supremo de las fuerzas armadas es el Presidente en persona, ¿adivine usted a quién termina en realidad representando? Es un discurso que, como se le ha hecho costumbre a Calderón, busca reforzar su imagen y justificar el teñido rojo, cada vez más carmesí, que han agarrado las calles a lo largo y ancho del territorio nacional -el globito de Telcel debería pintarse rojo, para estar &lt;em&gt;ad hoc&lt;/em&gt;-. Es un discurso que aplaude desde la silla misma la sordera yel sonido del "tambor batiente" con el que, ya decía Calderón, nos vamos a tener que acostumbrar a seguir viviendo, al menos por el resto del sexenio -¡chin! Tan bonita que sonaba la Zandunga con los Fox-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Su sangría la utiliza a ella como guiñol -y bastante bocón-, convirtiéndola en uno de los niños gritones de la Lotería Nacional -aaah, ahora entendí por qué el sombrerito ése-. Guiñol en el teatro mal montado de un gobierno que se resiste a cambiar de estrategia por medio a admitir el fracaso. Guiñol gritón de un gobierno sordo cuya propia voz, de tan elevado volumen, le impide escuchar el llamado de la sociedad, el reclamo público, la insistencia comunitaria. Guiñol apoltronado, impuesto, patético. El muñeco que pretende hacerle creer a un público espectador bastante sorprendido que detrás de esa joven gritona hay toda una generación de jóvenes reclamando la necesidad urgente de un presidente como Calderón para la Historia de un país como México. No hay tal. Guiñol, como siempre pasa con los jóvenes, de intereses superiores que necesitan de voces diferentes para hacerse oír, porque las suyas, de tan usadas, ya no atraen ni las miradas de sus propios correligionarios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Evelyn, mi buena Eve. ¿En verdad crees que la culpa de que estemos mal es de los que se niegan a que la violencia y la mano dura tome acción sobre las calles, los hogares, los trabajos y las vidas? ¿De veras crees que estamos mejor que hace cinco años? ¿Tus padres, por ejemplo, pueden irse hoy de viaje vacacional más seguido que antes de Calderón? ¿Tú misma, si caminas por la calle, te sientes hoy más segura que cuando empezó el sexenio que hoy alabas? ¿Puedes ir a una fiesta y regresar de madrugada a tu casa sin llevar el corazón en un hilo? Wow. Dime en qué país vives, porque en el mío las cosas no se han puesto últimamente tan agradables como en el tuyo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Y no es pesimismo. Mucho&amp;nbsp;menos es eso otro que has dicho, armando una oración que, si en verdad te educaste en escuelas nacionales, dejaría sorprendida a la propia&amp;nbsp;&lt;em&gt;teacher&lt;/em&gt; "Dalai-Mamas" Gordillo: "el real desencanto que está en su miopía,&amp;nbsp;en su desaliento,&amp;nbsp;(...) una conmoción antinacionalista empeñada en transformar el denuedo en fracaso". &amp;nbsp;Yo amo a mi país, con todo y sus fracasos. Amo su Historia y sus tradiciones, hasta sus complejos y rezagos. Su diversidad, su colorido, su idiosincrasia. Se me pone la piel chinita cada vez que veo al águila y la serpiente ondear, y se me hace agua la boca cuando digo "Chapultepec". Pero eso no tiene nada qué ver con lo que dicta la realidad. La violencia ha crecido no sólo porque exista el crimen organizado o se le enfrente. La sociedad en sí se ha "violentizado" -oh, si ella dijo "acendrado" yo puedo decir "violentizado", y hasta riman-. Mira alrededor. Hoy más gente se enciende con mayor facilidad, y la vida humana ha perdido tanto su valor, que hoy terminar con una es tan insignificante como traer otra al mundo. Ya nada conmociona, nada sacude, nada paraliza. Niños quemados en una guardería, adultos que sufren la misma suerte en un casino, inconsistencias legales que se multiplican por doquier, resultan al término del año en noticias que se escriben en los diarios, se comentan en los cafés, se almacenan en los anaqueles de los sanitarios, y ahí se quedan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Yo no sé a ti, mi Eve, pero a mí sí me preocupa la consistencia que están tomando las cosas. Si no fuera homosexual, me la pensaría dos veces antes de traer hijos al mundo en estas condiciones. Y tres veces antes de darles como nacionalidad la que yo llevo. Porque no me gusta la violencia, y porque no me gusta el miedo que genera su presencia en cada rincón de esta Patria mía. Es cierto que, como dices, hay un gran número de mexicanos saliendo cada día a las calles a ganarse la vida con honestidad. Pero también es cierto que, y eso no lo dijiste porque no te alcanzó el grito -ni el rol del discurso, que sólo buscaba aplaudir y no cuestionar a la mano que te da de comer-, los jóvenes de hoy sentimos miedo, y el miedo está presente al elegir una carrera, al planear un matrimonio, al pensar un embarazo, al salir de noche. "Las cosas están feas", nos decimos, y si bien la Ipad, el Twitter y el Facebook nos mantienen ocupados, no dejamos de pensar que sí, es cierto, las cosas están feas. No dejamos de sentir el miedo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Lo de que seamos o no la generación de la crisis, eso te lo dejo a tu criterio Eve -el tuyo, ¿eh? No el del mal argumentador que te escribió esa sangría-. Yo creo que, si es que somos en verdad una generación, cosa que dudo por las incontables barreras que entre nosotros se abren en términos de igualdad social, cultural, económica, sexual y educacional, somos una generación de muchas cosas. Y la crisis es una de ellas. Porque la vivimos, la sufrimos y la llevamos a cuestas. No la única, cierto, pero sí una de ellas. Y grave. Porque nuestros padres no la conocieron cuando tenían nuestra edad, y si la sufrieron, la sufrieron&amp;nbsp;cuando ya&amp;nbsp;no dependían de sus padres. Ya que tenían formado cierto criterio, cierto camino andado. No en una edad en la que esperas lo mejor de la vida, y la vida te lo suele dar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Ahora, Eve, y aquí sentados, dime una cosa. ¿Dónde compraste tu sombrerito? Es que de todo lo que soltaste esta mañana, tu sombrero fue lo más generoso, sincero y real que pudiste entregarnos. Es un sombrero de a mentis, porque los militares ya ni se visten así. Ah, mira, de a mentiritas, como tu discurso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Me faltó decir el significado de acendrado. Acendrado es puro, sin mancha. "Acendrado pesimismo" sería un pesimismo sin mancha. A ver, Evelyn, ¿no que el pesimismo no está "chido"? ¿Tons' en qué quedamos, pues?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-3501811264744284200?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/3501811264744284200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=3501811264744284200&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3501811264744284200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3501811264744284200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/09/balada-para-evelyn.html' title='Balada para Evelyn.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-oCanZLKP2s4/TnAmBmqz1rI/AAAAAAAABp8/Ra11HChg9zw/s72-c/cadete.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-9094935316116975430</id><published>2011-09-13T10:23:00.000-07:00</published><updated>2011-09-13T10:23:27.474-07:00</updated><title type='text'>El efecto Gaga.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-gYKOolb6JPo/Tm-RWz8S-xI/AAAAAAAABp4/RGEhf-v9ntQ/s1600/gaga.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/-gYKOolb6JPo/Tm-RWz8S-xI/AAAAAAAABp4/RGEhf-v9ntQ/s200/gaga.jpg" width="200" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Dicen que el leve y fugaz aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami entero en un sistema que tiende al caos. Es decir, cuando las cosas se han puesto feas, basta un cambio mínimo en las condiciones de dicho sistema para generar el advenimiento de catástrofes terribles. A esa teoría de los estudiosos del caos se le llama "efecto mariposa". Y sus aplicaciones son tantas, y tan diversas, que yo sigo pensando que el efecto mariposa es el causante de que a uno se le caiga la bola de helado del cono que compró con lo último que le quedaba de la quincena, o que un robo perfecto se vea fustrado en el último segundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;A Lady Gaga la han comparado con todo lo posible. La joven estadounidense ha pasado de ser una burda imitación de Madonna a una genio imcomprendida. Sus coreografías, sus saltos y sus arrebatos al vestir, peinar y comportarse en los videos de sus canciones, y más recientemente de sus letras, han generado reacciones diversas, reacciones que tienden una larga línea entre el rechazo y la censura hasta el fanatismo más controversial. Niños y niñas que apenas han aprendido a caminar suben videos en Youtube emulando sus pasos, homosexuales&amp;nbsp;y travestidos -que no es lo mismo, pero es igual- adaptan sus letras, museos de cera de todo el mundo toman su figura y la reproducen, casas de subasta buscan desesperadamente el último vestido que lució la cantante en su última aparición en público: un fajo de estrellas de mar, un leotardo de caracoles; el más célebre, sin duda, un strappless de bistecks. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Y a Lady Gaga la controversia le sienta bien. Que la comparen con Madonna, por ejemplo, pone en sus manos la oportunidad de marcar un profundo respeto hacia una mujer que, de tan reinventada, se ha vuelto insulperable. "Creo que lo que las dos compartimos es que no tenemos miedo", se atrevió a señalar acerca de la llamada Reina del Pop la joven recién aparecida en los medios de comunicación de todo el mundo. Madonna, por su parte, desconoció su grandeza y sólo ha hecho referencia en alguna ocasión a la evidente, dicen, obsesión que tiene la intérprete de "Born this way" por su genio y figura, por su majestad. Cosa que al ego de la Ciccone le viene como cosquillitas en los pies.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Que las asociaciones de padres de familia de todo el orbe la comparen con Satán, o que líderes de opinón rechacen sus desplantes, le genera todavía más admiración entre los jóvenes. Porque los Beatles, Elvis o Michael Jackson hubieran tenido, en sus respectivas cumbres, mucha menos gloria de haber sido aceptados por los padres de familia y los líderes de opinión. A los jóvenes, eso está claro, lo que nos gusta es llevar la contraria. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Yo creo que Lady Gaga es genial. Y que su genialidad proviene de una regla básica en todas las industrias que viven de la imagen, incluidos la moda y el arte: de vez en cuando, resulta&amp;nbsp;provechoso reinventar lo clásicos. Es decir, es genial, pero no es única. Sus sostenes y corpiños los portó Madonna hace un par de décadas. Sus atentados constantes a la institución católica los fabricó Madonna hace un par de décadas. Sus apariciones sorprendentes en premios y conciertos las maquinó Madonna hace un par de décadas. Pero Lady Gaga no copia fielmente el original. En eso estribaría la razón de su genialidad: tomar los clásicos no para hacer un pastiche, sino para quitarles un poco el polvo y darles una merecida relectura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Por supuesto que Gaga no está sola. Sus ideas son también producto de todo un equipo de creativos que la asesora. Una marca. Pero eso tampoco es nuevo. Madonna quizá tuvo en sus inicios dos o tres iniciativas, pero todo un equipo de visionarios a su alrededor fue capaz de tomar las ideas de la italo-americana y hacer con ellas una marca. Si hoy Madonna es absolutamente capaz de reinventarse sola, es igualmente porque tiene atrás de ella a un grupo de reinventarios que le van siguiendo la jugada. Madonna trajo al pop el pop mismo, y Lady Gaga ha recordado esos primeros momentos gloriosos de un género hoy día tan desprestigiado, tan caído en la pena ajena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;La comparación con otras figuras de su época es absurda. Gaga y Perry, por ejemplo, poseen fanáticos diferentes, formas de hacer suyo el escenario diferentes, incluso acentos y formas de vestir por completo disímiles. Sus talentos son equiparables, pero en focalizaciones diversas: Gaga es buena atrayendo las miradas, cantando irreverencias, produciendo apariciones que son verdaderas&amp;nbsp;joyas surrealistas. Perry, por su parte, es buena riéndose de su trabajo y de las formalidades que implica el mundo de los estereotipos. Gaga es seria al cantar "levanta tus pezuñas, bebé, porque naciste así". Perry ríe mientras besa chicas y juzga la experiencia con un&amp;nbsp;"y me gustó". Hasta su matrimonio, con el desarrapado Russell Brand, es un atentado a los convencionalismos y las líneas ortodoxas. Y ambas, con temor a generar en sus respectivos fanáticos odio y hackeo de este sitio tan neutral, son geniales, pero ninguna de ellas original. Y, finalmente, como&amp;nbsp; Christina Aguilera y Britney Spears en su respectivo tiempo de duelo a muerte, lo que ambas quieren es vender, y la guerra en la que sus fanáticos las embarquen no tiene perdedora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;La apuesta de Gaga es a la reacción violenta y la generación de miradas. Y su apuesta gana, en un mundo ansioso de imágenes cada vez más sugerentes, más atractivas, más imágenes en sí. Haga usted la prueba. Googlee "Lady Gaga" y dé click en imágenes. Mire la página con cientos de fotos abierta frente a usted por un segundo y luego voltee hacia la pared más cercana. Intente no volver a mirar. Las preguntas en su cabeza le impedirán permanecer sin regresar el ojo a Google: "¿Es eso en realidad lo que creo que es?" "¿Vi mal o ella en realidad tenía eso en la cabeza?" "¿Es la misma persona acaso?" Gaga, como la popular marca de papas fritas mexicanas, genera adicción y es imposible mirar solo una.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Yo no dudo que lo suyo sea pasajero. Michael Jackson lo fue, y hoy existe gracias a la leyenda y el mito, con tintes trágicos, que sus publicistas y sus propios actos lograron fabricar. Pero lo mismo sucede con el resto de las marcas que la industria del oropel y el engaño colorido ha logrado formular. Madonna, que es un caso aparte, ha tenido tantas reinvenciones en su carrera que hoy ya no es un reflejo de lo que fue, sino otra cara de la misma moneda. Otra marca, o submarca, englobada en la misma Reina del Pop.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Así que si me preguntan si la genialidad de Gaga llegará muy lejos, temo decir que sí. Aunque todo depende de la forma en que ella y sus asesores logran conducir la marca. Hoy, en el tiempo del caos, ya logró generar con sus vestidos con&amp;nbsp;clembuterol y sus peinados vivientes, un efecto mariposa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-9094935316116975430?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/9094935316116975430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=9094935316116975430&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/9094935316116975430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/9094935316116975430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/09/el-efecto-gaga.html' title='El efecto Gaga.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gYKOolb6JPo/Tm-RWz8S-xI/AAAAAAAABp4/RGEhf-v9ntQ/s72-c/gaga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-5284101986741926737</id><published>2011-09-10T19:17:00.000-07:00</published><updated>2011-09-10T19:17:22.423-07:00</updated><title type='text'>Rafael.</title><content type='html'>&lt;div&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-auQXQHzTKIM/TmwZ0cMeGdI/AAAAAAAABp0/QDPsFQYe6VQ/s1600/rafa.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650920021155518930" src="http://2.bp.blogspot.com/-auQXQHzTKIM/TmwZ0cMeGdI/AAAAAAAABp0/QDPsFQYe6VQ/s200/rafa.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 134px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 200px;" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Vamos a intimar, Rafa, porque yo quiero que mientras crezcas tengas en mí a un confidente. Porque los tiempos más duros no son al nacer, cuando basta llorar para obtenerlo todo. Lo verdaderamente difícil vendrá después, mi Rafa querido, y quizá ni yo esté entonces para pasarte un poco de experiencia. Y si lo estoy, si llegas a tu primera caída, tu primera enfermedad, tu primer amor kindergardiano, tu primera espinilla, tu primer tardeada, tu primer contacto en Facebook, y yo estoy ahí para que me lo confieses todo, tendrás en mí a un seguro par de oídos, un corazón abierto y franco que te ama, y un intelecto dispuesto a regalarte todo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Vamos empezando con los secretos. Los secretos, mi Rafa, son cosas que uno guarda y que con el paso del tiempo le van estorbando. Tu abuela, Doña Mago, esa mujer con cabello de cerillito usado que tan sexy se ve a su sesenta y pico -y con lo duro que le ha llovido en la vida, cariño-, sabe perfectamente lo castrantes que pueden llegar a resultar los secretos. Guardó varios durante muchos años -no sé yo dónde, imagina tú, en sus caderas supongo-, y luego le pesaron tanto que terminó por explotar. Y le costó volver a tomar el camino, a reconsiderar la vida como una opción viable. Por eso no hay que guardarlos, y si la gente te los da tómalos, ponlos en el lugar que merezcan en tu memoria, y luego, de lo posible, olvídalos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Y como a mí me das mucha confianza, te otorgaré los que tengo para ti. Tienes un par de padres maravillosos. Te generaron con mucho amor y te trajeron al mundo con doble júbilo. Fuiste producto de la espera, la paciencia, el respeto, la comprensión y la pasión. Tus padres duraron cuatro largos años de novios. Sí, cuatro. Cuando tengas capacidad de leer esto, y a como van las cosas, seguramente para ti durar cuatro años al lado de una persona resultará un hecho insólito. Su relación se coció a fuego lento y luego, cuando se casaron, todavía esperaron dos años más para tenerte. Eso explica por qué se entienden tanto, y también por qué se han tomado tanto tiempo para ti.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Hay otro par de secretos respecto a ellos: les gusta comer. Y eso es algo que no es un secreto en realidad. Con el pretexto de que no les alcanza el tiempo durante su trabajo para ir hasta su casa a cocinar, por ejemplo, son fanáticos de probar restaurantes y platillos nuevos. Si existe un par de personas que puedan aconsejarte sin problemas de una buena fonda, bistro, buffet o biscotería en cualquier parte de la ciudad, esos dos seres son tu padre y tu madre. En la comida, como debe de ser, ven un placer que se disfruta como han disfrutado su relación: lento, con generosidad, en la certeza absoluta de que no hay momento más grato en la vida que el que se está viviendo en el momento mismo. Y con la comida han construído también una historia, un recopilado de anécdotas.  Otro secreto, al respecto: a tu madre le gusta comer especialmente la comida del plato de tu padre. Doña Mago lo reprueba. Yo mismo cada que puedo le tiro carrilla al respecto. Pero ella, gracias al Cielo, no se da por enterada. En el robo de comida concensuado, imagino, tu padre le cede pedazo a pedazo su corazón a tu madre, y tu madre lo prueba sabor por sabor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Por eso no me extraña que te guste tanto comer. Entendiste pronto cómo funcionaba el asunto de la leche materna, y sin pudor te prendiste a tu madre como lo harás, espero, a tu primer plato de cereal, tu primer par de hot cakes, tu primera hamburguesa de Mc Donalds, tu primer carne asada, tu primer quesadilla, tu primer chorizo, tu primer Alka-Seltzer. Lloras cuando a tus padres se les ocurre retirarte el alimento para tomarte un par de fotos, y te parece absurdo, así me lo dice tu llanto, que Doña Mago pueda pensar en bañarte cuando existe algo todavía más edonista que el agua: el alimento. Sólo espero que la naturaleza te haya dotado de un estómago de campeonato. Vive los sabores y descubre el mundo a través de ellos. Vendrán muchos que te dirán que comer puede ser perjudicial para tu salud. Te tengo otro secreto, mi Rafa querido: casi todas las cosas que hacemos en el día pueden resultar perjudiciales para la salud. La clave está en el exceso. Cuando comas, bebas, hagas ejercicio, leas o te informes en demasía, todo eso que hagas desbordadamente perderá el gusto y se acabará la gloria. La clave del placer está en el saber medirse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Un secreto más: naciste en el seno de una familia plagada de diferencias. Tu madre y tu tía, respectivamente La Menordemishermanas y La Mayordemishermanas, han sostenido duelos a muerte que nos han dejado a todos en vilo. Tu tío, El Mayordemishermanos, también se ha puesto dos o tres buenos agarrones con este tío tuyo que te escribe. Doña Mago le ha declarado fuego frontal a todos, y luego ha tenido que pedir discultas en dos o tres ocasiones. Este es otro secreto: lo maravilloso del amor que sostiene el círculo familiar dónde has sido engendrado es que surge, se fortalece, se diversifica y germina muy por encima de esas diferencias. Esto que va no es un secreto: en la vida, en tu vida, entenderás que las diferencias, pese a lo que te quieran hacer creer quizá los mismos que te nieguen el placer en todas las áreas posibles de tu vida como ellos se los han negado a sí mismos, son la gasolina de la existencia. Somos porque hemos dejado de no ser, y si no existiese la diferencia entre el ser y el no ser, estaríamos fritos todos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Un secreto último, definitivo: has sido esperado con ansias, y alrededor tuyo hay un muy cerrado círculo de personas que te aman aún cuando sólo existías en nuestros pensamientos. Ese círculo, mi Rafa de sueño largo, se irá haciendo más grande con el tiempo. Y con el tiempo también aprenderás a discernir, y tomarás tus propias decisiones respecto a quién deseas mantener al lado tuyo. Lo bonito de todo este show, Rafa mío, está en que mientras decidas caminarás, y mientras estés caminando tienes la mitad del camino ganado. La vida es decidir, y te deseo a ti toda la capacidad posible para tomar tus propias decisiones, y el irrestricto entendimiento en quienes estén junto a ti de acatar y defender lo que elijas para ti. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Ánimo, sobrino mío. La cosa es un ratito, pero por suerte apenas va comenzando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-5284101986741926737?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/5284101986741926737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=5284101986741926737&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5284101986741926737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5284101986741926737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/09/rafael.html' title='Rafael.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-auQXQHzTKIM/TmwZ0cMeGdI/AAAAAAAABp0/QDPsFQYe6VQ/s72-c/rafa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-5803751358179827303</id><published>2011-08-27T17:20:00.001-07:00</published><updated>2011-08-27T18:05:15.642-07:00</updated><title type='text'>La carrera.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-e0S7JL7-WP4/TlmUJXGL14I/AAAAAAAABps/QdBbkJsN7dk/s1600/silla.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645706496425318274" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-e0S7JL7-WP4/TlmUJXGL14I/AAAAAAAABps/QdBbkJsN7dk/s200/silla.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lo voy a decir una vez, una sola vez, espero que ustedes me escuchen, asientan para insinuar que comprendieron, y luego pasemos a otro tema sin reparar más en el asunto: ninguno de los posibles candidatos para la elección presidencial del próximo año acaba de gustarme por completo. Silencio absoluto. Un fansese de la Vázquez Mota -Josefina Vazquez Mota no tiene "seguidores", "fanáticos" o "admiradores", tiene "fans"- tosió allá a lo lejos, y otro del Peje -amén- me la mentó aquí cerquita con un "ooots"-. Pero yo, con terquedad digna de Fox, no me desdigo, no me desdigo, no me desdigo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Voy a hablar uno por uno, y cuando salgan más volveré a tocar el tema otra vez para decir por qué México no tiene candidato a presidente para el 2012, y nomás nos estamos gastando la pólvora -y el tiempo al aire en televisión- en tronar cuetes para señuelos, caricaturas, títeres y rostros del Heraldo -El Heraldo de México, célebre diario del centro del país hoy extinto, tenía un concurso que año con año premiaba a las más guapas entre las guapas, que no a cerebros, inteligencias proverbiales o genios de la ciencia y la técnica nacional-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Josefina Vázquez Mota es una chica linda que cae bien. Su desempeño en secretarías y dependencias de gobierno ligadas a la cultura y la educación la aventajan varios kilómetros de otros candidateables que tienen más pinta de empresarios atrabancados que de políticos lujuriosos -hay que ser puercos pero no trompudos, decía el buen Piporro-. La Vázquez Mota tiene una cierta querencia ganada entre intelectuales y lìderes sociales, lo que le da ventaja frente otros arriesgados que, por antipáticos y aprovechados, suelen caerles mal a los maestros de la contradicción. No dudo incluso que algún pejista del 2006 recargado le dé su voto, de ganar las internas y llegar al panorama nacional. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La cosa que tiene la buena Pina es que es mujer, y a los mexicanos como que todavía no les cruza por la cabeza el asunto ése de que una mujer gobierne al país. "¿Y cuando tenga que entrarle a los trancazos, pos cómo?", alegarán algunos. Yo en ese sentido no tengo ningún empacho -a la Vázquez Mota la veo bastante maciza como para aguantar los fregadazos-. Pero no creo que su partido, ligado a la ortodoxia, la iglesia -pffff- y "las buenas costumbres", le dé mayor lugar que el de precandidata. Por eso tampoco dudo que toda su faramalla precampañireal no sea más que un terreno mercadológico de preparación para un candidato que, surgido entre las más azules tinieblas del panismo conservador, caiga bien a los televidentes tras el arrastre de la autora de Dios mío, hazme viuda. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Luego está El Henry, cuya inevitable propensión a usar el cabello tipo muñeco de sololoi me deja pensando que no está bien de la cabeza. Mírenlo así: piensen ustedes en candidatos y presidentes famosos de México. Todos tendrían, si no me equivoco, al menos un razgo caricaturesco: el cabello o la pelona, las orejas, la guayabera, la chamarra de piel, el bigote y las botas, la extremidad ausente, la barba y el puro, la quijada canallesca, la mirada perdida. Y ninguno de ellos, al menos de los que han llegado hasta la Silla, nos ha resultado siquiera favorable, ya no digamos un erudito en el asunto ése de gobernar. Por eso es que desconfío de su eterna corbata roja y su copetazo, que más que a James Dean en Rebelde sin causa me recuerda a John Travolta en Vaselina -rebelde, muuuy rebelde-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y si a todo este asunto del copete sospechosista le sumamos la cuestión de que es el candidato oficial del Canal de las Estrellas -nuestro canaaaal-, la cosa se pone más oscura todavía que con Montiel -homenaje utilitario a Germán Dehesa: "Y usted, ¿qué tal durmió?"-. Su matrimonio con La Gaviota recuerda la escena esa en que Sigourney Weaver y Alien tienen relaciones con el fin de que el monstruo termine de 'ingar -haberlo dicho tres películas atrás y nos ahorramos el trago amargo, dijo la Sigourney-. Su unión tranquiliza a Televisa y siembra la paz sobre las tierras que, ya con contrato bajo el brazo y satélite melenudo en Los Pinos, serán todas territorio Azcárraga.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y a esta alianza macabra tipo El bebé de Rosemary, se anexa el turbio manejo que la administración de El Henry ha dirigido en torno a temas rezagados en su entidad, como los feminicidios y la homofobia, la disparidad económica y social, así como los rezagos culturales de algunas de sus poblaciones. Triste presente que prepara la presidencia para un gobernador que, si ahora no sabe del todo cómo entonar bien las rancheras, sólo ha aprendido a utilizar como arma la sonrisa Colgate -y es que es tan guapo, ¿cómo no va a ser buen presidente?-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;El tercero es El Carnal Marcelo. Yo votaría por él, pero no creo que gane. A duras penas creo que la dividida curia de su partido lo nomine. Los que quieren al Peje, se sienten divididos entre darle su respaldo al tabasqueño que ya una vez estuvo así de cerquita, o al actual jefe de gobierno del Distrito Federal, cuyos ánimos de jugar al Lego le han ganado la animadversión de dos o tres histéricos capitalinos que están cansados de salir de las obras de repavimentación en la Diagonal A para toparse con más obras de alcantarillado en la Horizontal B. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Además, su apoyo a las causas más impopulares como el matrimonio y la adopción de homosexuales, el aborto y los derechos de la mujer, lo ponen lejos de la contienda en un país que todavía, lleno de gays saliendo del clóset a cada instante -¿los ha visto usted últimamente? De seguro sí, y cada vez más, porque esto parece moda- y feministas sin sostén, sigue pensando que todo eso es una antinaturalidad que debe ser erradicada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Luego, en las filas, llega el único de los anteriores que ya dijo que él sí va. Andrés Manuel López Obrador dejó hace tiempo de ser un peligro para México y, aprovechando la mala fama que su competidor de hace 6 años ha adquirido tras cargarse el fusil de corcho al hombro y emprenderla contra el narco -y ellos qué culpa tienen, tan bien que vivían en la sierra cocinando estupefacientes y horneando amapolas de perfumes mitológicos-, viene dispuesto a tomar el terreno perdido por su antiguo más cercano opositor y sembrar por todos lados sus plantones y sus marchas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ustedes ya saben lo que pienso de AMLO. No creo que sea un peligro para México, pero tampoco me parece que sea una alternativa. Su política es la de la demagogia, el "diles lo que quieren escuchar", y, si no la mentira, sí por lo menos la verdad fabricadita, armada pieza por pieza vía modelo a escala. Su estrategia sigue siendo el grito y la sordera, y si bien Felipito Calderón no resultó del todo grato para los mexicanos, yo sí sigo creyendo que, a como ha sacado el cobre, Andrés Manuel no le hubiera hecho mayor beneficio al país de ganar en el 2006. Si bien la guerra contra el narcotráfico muy probablemente no existiría, tendríamos en la Silla, quizá igual que hoy día, a un hombre incapaz de escuchar súplicas ni quebrantos, insensible al rechazo y ególatra hasta la punta del hígado -bueno, no sé ya lo que digo: de ganar Andrés Manuel tendríamos en Los Pinos a un presidente más, común y corriente-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero vaya usted haciendo sus apuestas y comience a hacer la quiniela con sus familiares y amigos. Si gana, ahorre, porque para el ritmo que llevan las cosas, sin importar quien gane, nos esperan unos amargos seis años de sobresaltos y desventuras -Germán Dehesa, de estar aquí, ya me habría dado un coscorrón por antipático y agorero-. Por ahora, los candidatos que conforman la escena son grises, invisibles o no acaban de cuajar. Malo sale el queso cuando sus ingredientes de antemano huelen mal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-5803751358179827303?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/5803751358179827303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=5803751358179827303&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5803751358179827303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5803751358179827303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/08/la-carrera.html' title='La carrera.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-e0S7JL7-WP4/TlmUJXGL14I/AAAAAAAABps/QdBbkJsN7dk/s72-c/silla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-9130600420751277432</id><published>2011-08-27T16:33:00.000-07:00</published><updated>2011-08-27T17:14:35.176-07:00</updated><title type='text'>La última Coca.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GN9Fq0KpIXI/TlmIKR-4hbI/AAAAAAAABpk/Vl5O9H1OL3Y/s1600/luzalfinal.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645693318092850610" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-GN9Fq0KpIXI/TlmIKR-4hbI/AAAAAAAABpk/Vl5O9H1OL3Y/s200/luzalfinal.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para el profe Marco Aurelio, por la refrescada&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pasa que hay una serie de cosas que hacen que las cosas se echen a perder. El tiempo, por ejemplo, es una de ellas. Por eso escribió Renato Leduc: "Sabia virtud de conocer el tiempo: a tiempo amar y desatarse a tiempo", y no "abrace usted al tiempo y quédese con él". Es por eso del tiempo que uno llega a un semestre extraordinario de la carrera -yo me gradué en julio, y ahora regreso a la escuela a poner el último tostón- sintiéndose agotado, desanimado, lleno de dudas y complejos sobre la posibilidad de ejercer lo que le ha costado las tardes y mañanas, y algunas otras horas extras, de los últimos cinco años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Cinco años. Pienso en cinco años y vuelvo a poema de Leduc. Si uno supiera todo lo que es posible vivir en cinco años, estoy seguro, difícilmente se aventaría a emprender la arriesgada, sinuosa, a veces infructuosa aventura que son diez semestres de una licenciatura -y a nadie se le ha ocurrido, pero el asunto, hasta por aquello del tiempo, da para escribir una nueva versión de la Odisea, con todo y monstruos marinos mitológicos-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y si a eso le agregan que uno gasta las horas para ganar dos o tres centavos en un trabajo que sí, disfruta, pero que nada tiene que ver con la profesión elegida -en las mañanas hago números, por las tardes, letras-, estarán ustedes frente a una situación agotada de dudas y caótica de sentido. Me siento como camión de redilas que ha perdido el camino y encima de todo teme llegar tarde -lo de las redilas es porque el puro camión sonaba muy solo, y si le ponía motores, o bugías, o transistores, les iba a sonar a ustedes como un camión veloz, y no era esa mi idea-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Con esa situación de agotamiento y pesadumbre llegué este viernes a la que sigue siendo, por último semestre, mi universidad. Temeroso de que alguien me viera y preguntara: "¿Todavía por aquí? Pero si saliste hace mucho, ¿no?", entré por la puerta más olvidada, me escabullí entre los corredores menos transitados, anduve por los jardines más solitarios y terminé por llegar al extremo del salón más apartado dónde, nada tonto yo, había acordado verme con La Estela, maestra investigadora de asuntos periodísticos con quien, muy a su pesar, he de hacer yo este semestre mis prácticas profesionales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lo de La Estela le viene por registro civil y por derecho. En medio de esta atmósfera de "insuficiencia profesional", o bien de "déficit de certidumbre", La Estela llegó al lugar de la cita con una bolsota cargada de periódicos selectos y un kit completo de papelería para, dice ella, "empezar a trabajar". Me dio las instrucciones, resolvió dos o tres dudas personales respecto al cómo, el dónde y el por qué, y, muy serena ella como siempre, me dio una palmada de buena suerte y me lanzó fuera del salón asegurando que haría yo "un excelente trabajo". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y así me vi, de pronto, abrazando el olor de las páginas entintadas, las rotativas, los folios, la corretiza en la calle tras el político escrupuloso, la fotografía tomada en el vaivén de la rueda de prensa, la transcripción acelerada de la nota, el travieso intelecto planificando la siguiente pregunta que habrá de salir, medio interrumpiendo, en tanto se nos ocurre cómo llegar al grano. El café a medio terminar, la llamada desesperada de La Gabybaby sugiriendo cómo empezar el párrafo, la junta editorial plagada de presiones, sugestiones y comentarios altisonantes. Y así me vi, gracias a La Estela, recordando una por una las estaciones del viacrucis de una profesión que me ha elegido a mí sin preguntarme, y luego, mísera, méndiga, egoísta, se ha atrevido a hacer que la enamore.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;He de revisar uno por uno los periódicos, y he de señalar para cada uno de sus escritos un tipo diferente de género periodístico. La idea de La Estela es investigar cómo andan los medios locales en cuanto a la diversidad y las formas del mano de la información, y darle una idea al mundo académico de para dónde vamos los jalisquillos en el asunto ése de transmitir los hechos. Sabrán entonces que entender que estaré todo el semestre en compañía de mi viejo amigo el periodismo me hizo el día y levantó mi ánimo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La cosa se puso mejor cuando enseguida, en la clase que elegí, me encontré con un profesor al que, yo no sé por qué, siempre he estimado y tenido en bien, y quien, según me dicen sus modos, anda nomás esperando que yo tome una de sus clases, me le atraviese, le muestre algún trabajo, le ponga a consideración dos o tres párrafos sinceros. Nos vamos buscando el modo, las caras, los gestos, y nos vamos reconociendo entre el devenir de la profesión que, por distintos caminos, elegimos y abrazamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y entonces él, a quien con más cariño que necesidad nominal apodaré El Marco, puso sobre mi mesabanco la otra cara de la moneda y me recordó la intención primera mía al elegir, adolescente regordete con serios problemas en casa y muchas ganas de salir corriendo, una carrera de la que dicen todos he de morir de hambre. Mucho antes de que el periodismo me atrajera con sus afanes de respuestas y preguntas, a mí me gustó leer, y al leer entendí aquello que, a conciencia, podemos repetir los que leemos: el que lee, adquiere una ineludible responsabilidad hacia su sociedad, y con ella la obligación, inamovible, de poner en marcha las maquinarias necesarias para cambiar al mundo. La buena literatura es, por tanto, un placer estético que se vive, se siente, se enaltece en las posibilidades éticas que dicha responsabilidad incluye. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Salí de clase renovado y feliz. Con esa felicidad malsana que dejan las cosas buenas, "las cosas que son de Dios" -doña Mago, feliz abuela de una Fer y próxima feliz abuela de un Rafa, anda medio metiche en mis entradas, luego de que tras una lamentable y voraz caída de H he tenido que recurrir a su laptop para seguir escribiendo y haciendo mis deberes-, con esa felicidad de sonrisa estúpida y gozo en los pectorales -Sabrina ha de sentir mucho ese gozo cuando siente gozo-, salí de clase y me lancé a la calle para reconquistarla -¿o no les pasa a ustedes que estando felices se sienten dueños de la acera y hasta bailan sobre ella? Si no, pregúntenle a Gene Kelly en su famoso "Singing in the rain". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No pienso quedarme más tiempo ahí, ni cruzar los pasillos sin nombre, las divisiones perdidas, los escritorios con burócratas eternamente ocupados. Pero pienso pronto, más pronto de lo que me sugiere el espíritu como necesidad, volver pronto a lo mío. Esto, que aunque está lleno de números también me gusta, es sólo una parte de mi vida, una ligera región en mi tiempo. Lo mío está en las letras, y estoy seguro que, con el tiempo y en las formas más diversas, ellas me abrazarán y me darán la bienvenida, entregándome las llaves de su reino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y sobre lo acontecido en Monterrey, envío a los regios y al duelo que han elegido algunos mexicanos tras el lamentable atentado el profundo deseo de que la buena literatura esté cerca para consolarlos y los cure velozmente. Si Teresa Mendoza, Héctor Belascoarán o cualquier otro de los héroes de lo policíaco no les curan las heridas, por lo menos estarán dispuestos a decirles "no están solos. Su dolor es el dolor de todos". Ánimo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y feliz regreso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-9130600420751277432?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/9130600420751277432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=9130600420751277432&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/9130600420751277432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/9130600420751277432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/08/la-ultima-coca.html' title='La última Coca.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-GN9Fq0KpIXI/TlmIKR-4hbI/AAAAAAAABpk/Vl5O9H1OL3Y/s72-c/luzalfinal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-3841523191377254830</id><published>2011-08-21T17:50:00.000-07:00</published><updated>2011-08-21T18:31:02.360-07:00</updated><title type='text'>Alondra.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-uL3Aoag7wwA/TlGxJYKxc1I/AAAAAAAABpc/uuOaF7wAdnU/s1600/De-la-Parra.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5643486582736515922" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-uL3Aoag7wwA/TlGxJYKxc1I/AAAAAAAABpc/uuOaF7wAdnU/s200/De-la-Parra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lleva el ritmo hasta en el nombre. La alondra es una de las aves que más altos tonos pueden alcanzar con su canto, y su curiosidad estriba en que canta mejor mientras más alto se eleve al volar. Por ello, los diccionarios de nombres imputan a "Alondra" el significado de "melodiosa como la alondra". Basta verla dirigir su Orquesta Sinfónica de las Américas, para entender que no estuvo tan errado el destino al escogerle el nombre. Sus movimientos, sus gestos, la forma en que da entrada y salida a cada uno de los instrumentos que la rodean, espectantes, hablan de que Alondra de la Parra tiene, con toda seguridad, la sangre empapada en son.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Haga usted un experimento. Mencione tres compositores mexicanos de todas las épocas. ¿Pudo? Seguro, como en mi caso, el de un mero curioso en los asuntos melómanos, vinieron a su mente José Alfredo Jiménez, Agustín Lara, Juan Gabriel y Armando Manzanero, o por lo menos uno de ellos. Ahora dé usted un paso más: mencione tres directores de orquesta igualmente mexicanos. Ríndase. Le daría otra oportunidad pero estoy seguro que a usted se le ocurren, si bien nos va, directores de otras naciones, que ni por coincidencias extrañas se animarían a mover la batuta para construir los compases de un huapango, un son o un jarabe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Alondra de la Parra es, ante todo, dinámica y universal. Con su Orquesta de las Américas, nacida en Nueva York -ambas, Alondra y su orquesta-, ha buscado darle difusión a las melodías nacidas de las mentes geniales de compositores de todo el continente, pero ella, por igual, ha tomado la dirección de orquestas sinfóncias en Alemania, España, Miami, Canadá, Los Ángeles y Singapur, y a todas ellas las ha hecho entonar distintas melodías. No existe para Alondra mayor distinción que la del talento, manifestado no en otra cosa que la capacidad de una melodía para hacerle mover el esqueleto, y nada más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;O véala usted dirigir. Coincidirá conmigo en que, si a uno no le gusta la música mexicana, termina enamorado por lo menos de las entradas, los compases y las vibraciones que Alondra parece generar en los instrumentos mientras baila al dirigir. Toma la batuta y es toda ella sonrisa y movimiento. Farolito, de Lara, o Estrellita, de Manuel M. Ponce, o Cielito lindo, del dominio popular, cobran en su dirección belleza y sentido, dinamismo, actualidad, y nos recuerdan que, antes que canciones de antaño, son música, y eso las hace tan actuales como el reggaeton -?-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Alondra es delgada, y tiene, dice Doña Mago -que ahora, en su papel de abuela, trae los humos hasta el cielo-, "el porte de la buena cuna". Yo no sé si la buena cuna genera en los adultos que de niños la tuvieron un porte diferente al de los que durmieron en colchón pelado, pero es cierto que de la Parra posee ese brillo que la clase, la educación, la distinción y el amor al trabajo, la pasión y la entrega a una vocación, generan en su poseedor. Rodeada de sus músicos y sus notas, Alondra deja de ser Alondra y es energía, melodía y generosidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hagan la prueba. Busquen algún video suyo en la red e intenten no emocionarse con los compases de alguna canción típica mexicana mientras la ven dirigir. El que salga libre de ésta, tendrá más mi miedo que mi respeto. Es imposible no enamorarse de su modo paticular de dirigir, de su liderazgo, una dirección bien entendida, justa: sin dejar de lado el vigor suficiente para que no haya notas descuadradas sino melodìas integradas, un respeto suficiente a la labor y la creatividad interpretativa de los músicos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y a eso súmenle que es guapa. Yo no sé qué nos pasa en México con las mujeres triunfadoras, pero si son guapas nos caen mejor. Dos ejemplos: Josefina Vázquez Mota va abriéndose camino rumbo a Los Pinos -ya cortó dos o tres oyameles para poder llegar más rápido-, y la gente la mira con recelo mientras a la precandidata, que no es de malos bigotes, se le van acumulando las arrugas en los labios. Elba Esther Gordillo, valga el cambio de imágenes de zopetón, ha marcado un estilo en el hacer polìtica -y negocios polìticos-, y, pésele a quien le pese, ha resultado victoriosa. Pero por fea nadie la quiere, y todo mundo le echa en cara sus bolsas Prada, sus trajes Channel, sus sueldos millonarios -bolsas, trajes y sueldos que de seguro también tiene y gana Vázquez Mota-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y entonces uno escucha entre los que se van considerando fanáticos de Alondra: "¡Qué bárbara! Y eso que es guapa", como si el talento, la genidalidad, "la buena cuna", estuvieran en algún modo peleados con la belleza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero sì, es bella, y ocupa un lugar privilegiado entre los directores de orquesta mexicanos -y eso que ni siquiera vio la luz en suelo patrio-. Todo lo que ya dije, aunado a su buen estilo para el vestir -Alondra se va de filo y rompe tratos con el tradicional smoking. Prefiere la blusa sedosa, el pantalón entallado, el tacón medio y el escote-, y el arreglar -&lt;em&gt;fashion emergency! &lt;/em&gt;gritaríamos de verla con los tradicionales pelos alborotados de los directores de orquesta, o el corto y engominado look que caracteriza a los más protocolarios-. Es pulcra, genuina, perpetuamente emocionada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Su más reciente participación discográfica es una absoluta joya de la industria melómana nacional. Bajo el sugestivo título -&lt;em&gt;Travieso carmesí&lt;/em&gt;- se esconde una obra interpretativa de clásicos de la música nacional a los que Alondra y su Orquesta retocan, remontan y redoman. Aunque acompañada por tres honrosas voces -Natalia Lafourcade, como siempre mejor en los independiente que en lo Sony Music; Denise Lo Blondo, mi rodilla; y Eli Guerra, como siempre dando batalla-, Alondra mantiene el estrellato de las piezas y, con su particular toque, las construye catedrales. Del barrio y la serenata, Lara, José Alfredo Jiménez, María Grever, y otros más, pasan a la sala de conciertos a ocupar un lugar estelar. De lo cotidiano en la radio a lo magestuoso en el palco principal, el trabajo de de la Parra reconvenciona y reclasifica. Con una sonrisa, Alondra mira a su audiencia durante los aplausos y, mientras hace reverencias y pide más y más palmas para sus músicos, su sonrisa aclara: "Esto es universal, señores. Lo demás, puede pasar a ocupar su sitio en las rebajas".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;De la Parra estuvo casada durante dos breves años con Carlos Zedillo, hijo del único expresidente priísta que, a su recuerdo, no nos genera más que un leve mareo. Su divorcio vino después de que las vidas laborales de ambos -èl era arquitecto, graduado en Yale- fueran incompatibles con la estricta cercanía que suele exigir la vida conyugal. Ambos prefirieron darle el primer lugar a sus carreras. Muy sano. Y yo, que no conozco ninguna construcción particular planteada por Zedillo, aplaudo la decisión de Alondra. Si solita dirige así, mejor solita. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Otro dato tipo Hola: Alondra es nieta de Yolandra Vargas Dulché, la mamá de Memín Pinguín y la sempiterna María Isabel. Ahora entendí porqué aquello que dice Doña Mago: lo mero bueno se mama en la cuna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-3841523191377254830?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/3841523191377254830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=3841523191377254830&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3841523191377254830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3841523191377254830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/08/alondra.html' title='Alondra.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-uL3Aoag7wwA/TlGxJYKxc1I/AAAAAAAABpc/uuOaF7wAdnU/s72-c/De-la-Parra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-1356489244548682516</id><published>2011-08-17T19:53:00.001-07:00</published><updated>2011-08-17T20:27:40.059-07:00</updated><title type='text'>Fernanda.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-yf6Er5fIDW4/TkyGmh3CRkI/AAAAAAAABpU/GY5U1XIgl5U/s1600/fernanda.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 134px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5642032429670745666" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-yf6Er5fIDW4/TkyGmh3CRkI/AAAAAAAABpU/GY5U1XIgl5U/s200/fernanda.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Para El César y La Mayordemishermanas, por el atrevimiento a favor de la vida y el amor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;La vida es un universo de pequeñas cosas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hay cosas en la vida, Fernanda mía, que uno no espera. Cosas ante las cuales no queda más que preguntarse porqué si un segundo antes todo caminaba pean peanito, un instante después la calma chicha se ha ido por completo al sumidero y el caos a tomado el control de las cosas. Cosas ante las cuales no hay más que bajar las manos y dejar pasar. Cosas, Fernanda mía, Fernanda hermosa, que de tan inesperadas se nos vuelven emociones: alegría, tristeza, miedo, frustración. Tu llegada a esta Tierra nuestra, desde hoy también tuya si nos ayudas con los gastos, ha sido una de esas cosas. Algo que sabríamos que pasaría, pero que ante tu prisa y tu decisión intempestiva de llegar nos ha dejado en manos de la sorpresa, la carrera y el sobresalto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero el punto es que hoy estás aquí, y yo no pretendo enseñarte nada. Para eso están tus padres, bienaventurados seres que te han traído a nosotros fruto del amor, la entrega, la virtud y, quiero suponer, la pasión que hay entre ellos. Te han dado un nombre, y han tejido juntos un sueño que luego se han transformado en ti. Ahora, esperan, harás de ti misma, con lo que ellos te den, que estoy seguro será mucho y sustancioso, un sueño aparte que llamarás vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La vida, Fernanda, a la que yo ingresé hace 23 años, y de la que todavía no tengo mucha conciencia, te va a sorprender a cada instante. Mientras, pequeña y rosada, te cargaba entre mis brazos esta tarde, Fermosa, abriste los ojos y tu expresión fue clara y familiar, porque yo mismo la he visto en mi rostro en recientes fechas. Fue la expresión de la duda, el recelo, la nostalgia. Me miraste, y luego miraste alrededor, y volviste a mirarme esperando una respuesta. ¿Qué es esto? ¿Qué demonios hago yo aquí? Miraste igualmente a tu abuela, Doña Mago, y ella te cantó: "Palomita blanca, pico de coral, dime qué tanto haces, en tu palomar". Y su canto, de flores y de años, te habló de muchas cosas, pero no calmó tus dudas. Luego te cargó tu tía, y sentiste bajo de ti la presencia de tu primo, Rafael, que está próximo a dar el cañonazo. Y tu tía admiró tus pequeños ojos, tus pequeñas orejas, tu boca eternamente abierta en esa misma expresión de duda que maneja tu mirada. Y saberte hermosa, Fermosa, tampoco te dijo nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Te cargó tu padre, y sus manos fuertes y su presencia cálida te tranquilizó. Te besó en la frente, cientos de beses, y a cada beso respondiste con un gesto de tranquilidad. Luego tocó el turno a tu madre, y entre sus brazos, pegada a su pecho, escuchaste el mismo tamborileo del mismo corazón que te acompañó los últimos nueve meses. El sonido familiar te dio serenidad, pero no calmó tus dudas. ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué es todo esto? Viviste el amor en nuevas formas hoy, formas hasta ahora para ti desconocidas: las caricias, los besos, los olores, las miradas. Y el amor te habló de más y más amor. Pero eso tampoco calmó tus dudas, y tu entrecejo nos hizo una y otra vez la misma dupla de preguntas. ¿Qué hago aquí? ¿Qué es todo esto?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y resulta, Fernanda mía, Fernanda hermosa, Fermosa, que nadie tiene para ti una respuesta a esa pregunta. Sabemos todos, los que te hemos recibido con el corazón colmado de alegría, que tu papel en esta vida es ser feliz, y que lo que te rodea está ahí, puesto a tu disposición, para que tú lo conozcas y le saques el mayor provecho, en bien de tu felicidad. Pero cómo lo hagas, y qué de lo que tomes te hará feliz, eso será decisión tuya. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La vida, finalmente, será conocerte a ti misma y decidir con base en ti y tu felicidad. Sabrás si te gusta el verde o el rosado, si te place más usar labial o sombra, o nada. Sabrás si el vestido se adapta a tu modo de vida, o si prefieres un buen par de pantalones para escalar los árboles que hay por tu casa. Decidirás si te gusta el pelo largo o corto, recogido o lacio y suelto. Si aceptas de tu madre todas y cada una de las verdura que te servirá, o si el atún se convierte en tu platillo favorito. Elegirás una profesión, y una vocación, y las ejercerás con la voluntad de quien ha elegido lo que le hace feliz. Y cuando pasen los años, y te preguntes, en el límite del mundo, ¿qué es todo esto? ¿Ahora qué hago yo aquí?, entenderás que la vida no termina nunca, sino que es un profundo devenir de decisiones, una eterna búsqueda. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero ahora que estás aquí, metida entre mis brazos, tus dos preguntas son un buen comienzo. Y si muchas otras salen de ti, mucho mejor. Preguntando, dicen tus abuelos, se llega a Roma. Y si no quieres ir a Roma, pregunta dónde queda ese lugar a dónde quieres ir. Y ve, sobre todo eso. Hoy, entre mis brazos, he contemplado el amor en otra de sus formas, y he entendido que tus dudas harán que nos llevemos de maravilla. Te ha rodeado la aceptación, la espera, la ansiedad. Te han sobrado brazos, y bocas, y pieles. Has nacido afortunada, y has hecho honor a tu nombre porque has demostrado, con tu inquietante necesidad de respuetas, estar "lista para el viaje". Puesta a la aventura. Decidida al conocimiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y me has recordado lo poco que somos ante la grandeza de las cosas pequeñas como tú. De los milagros menudos. Te has abierto paso entre los senderos de las posibilidades, y has elegido nacer y darle a la naturaleza otra razón para creer en sí misma y su fuerza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Tu tío te cargó, por último, y te lo dijo de nuevo, en persona: Bienvenida, Fernanda. ¿Tienes muchas preguntas qué hacer? Qué bueno. Es el momento de empezar a hacerlas. Tú y yo, en lo que buscamos las respuestas, nos la vamos a pasar de lujo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-1356489244548682516?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/1356489244548682516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=1356489244548682516&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1356489244548682516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1356489244548682516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/08/fernanda.html' title='Fernanda.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-yf6Er5fIDW4/TkyGmh3CRkI/AAAAAAAABpU/GY5U1XIgl5U/s72-c/fernanda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6900546420057240310</id><published>2011-08-10T18:49:00.000-07:00</published><updated>2011-08-10T18:49:48.224-07:00</updated><title type='text'>Waterloo, Liverpool.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-NcdgFgnaEM8/TkM1AqjJycI/AAAAAAAABpM/zqXCejqn-NM/s1600/revuelta2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="133" src="http://4.bp.blogspot.com/-NcdgFgnaEM8/TkM1AqjJycI/AAAAAAAABpM/zqXCejqn-NM/s200/revuelta2.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Para Fer y Rafa, por la vida tan tremenda que se traen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Así son los jóvenes. Salvador Allende pronunció -dicen, porque yo no estuve ahí, muy a mi pesar- unas célebres palabras que todavía hoy repetimos quienes no nos animamos a aprendernos otras -además, eso de citar a Salvador Allende es siempre bien visto entre la clase trabajadora-: "Ser joven, y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica".&amp;nbsp;El punto es que nunca se están en paz. Díganmelo a mí, que tengo uno a mi lado que escucha "marcha" y comienzan a caminarle las patitas. Ya no digamos "cacerolazo", "manifestación", "paro", "huelga" o "protesta", porque se pone de buenas y le da por hacer pintas, organizar contingentes y gritar dos o tres consignas. Yo, en cambio, que soy un espíritu viejo -?, nomás el espíritu, porque lo demás me funciona como de quince (¿años? no, caballos de fuerza)-, me siento en mi sillita de mimbre y nomás los veo pasar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Los recientes disturbios en la que fuera la ciudad natal de los Beatles, Liverpool, ocasionados, dicen, por jóvenes -es que tampoco he estado ahí, ni les he preguntado las edades, o las mentalidades, porque igual, también dicen, hay jóvenes de sesenta años-, hablan, dicen algunos, de la natural efervescencia que, dicen, caracteriza a los veinteañeros y similares. Dicen que todo es que que nos organicemos, y algo no nos guste, para que pronto armemos guerra y detengamos la moción. Dicen que, una vez en movimiento, no hay máquina, metralleta, sistema político o asociación religiosa que nos detenga.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y yo lo creo. Al '68 no lo detuvo Tlatelolco, y las voces de los tanques degeneraron en la pérdida de credibilidad, y posteriormente de la presidencia, del partido hegemónico. A los estudiantes de París no los detuvo la represión, y sus gritos orillaron a De Gaulle a abandonar el cargo, sabiéndose insuficiente para las demandas de tantos y tantos espíritus jóvenes. A los de Estados Unidos no los detuvo el fusil cargado, y las flores puestas en sus boquillas regeneraron los campos de guerra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Así que no hay forma en que el gobierno inglés pueda parar las revueltas suscitadas en distintos barrios de Londres y en distintas ciudades de Inglaterra. Si todo nació a raíz de la misteriosa muerte de&amp;nbsp;Mark Duggan, al parecer a manos de policías, o si ése fue sólo el pretexto de un montón de neohooligancitos para hacer sus desmanes y jugar a la fogatita, vaya usted a saber -y si sabe, me dice-. El punto es que la cosa ya se armó, y en grande, y la aplicación de la semana no está en Facebook, sino en las calles: roba una pantalla plana, quema la tienda, y luego lanza botellas de vidrio a los granaderos -que allá, supongo, no se llamarán granaderos, sino algún otro nombre rimbombante como "policía antimotines", o algo así-. El que más polis haga enfurecer, se lleva los puntos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Las tecnologías de la comunicación han jugado un papel fundamental en la organización juvenil de los inglesitos. Si era difícil que en el París, o todavía menos en el México de los sesenta, se contactaran velozmente unos a otros los miembros de los respectivos movimientos para armar la chorcha, ahora es dificultad ha sido más que superada por una veintena de aparatos y redes puestas a disposición de un grupo de jóvenes entusiasmado con la destrucción. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Esas no son protestas", me dice un conocido al que le tiemblan los labios de imaginar al bello -dice, porque tampoco he ido- Londres bajo las manos de un montón de "zátrapas revoltosos desquehacerados". "Eso es joder por joder". Y tendrá razón. Yo, en las notas revisadas y los videos observados, no he visto una manta, un grito, una consigna. Hacer desorden por hacer desorden parece ser la noción común. El que más queme, el que más haga explotar, se lleva la noche e invita la ronda. No hay fin político, social, diplomático. Y si lo hay, está perdido entre la humareda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Yo, hace un tiempo, decía en este mismo Baile que veía difícil, con cierta tristeza, la repetición del '68. Ahora me arrepiento de lo que dije y juro por mi vida que&amp;nbsp;lo que yo pedía era una juventud despierta, participativa, conciente y dinámica, que no un montón de niños jugando a la pirotecnia, una masa enardecida actuando Marabunta, una sopa de adolescentes creyendo que, para cambiar al mundo, hay que primero hacerlo arder. Si este es nuestro nuevo '68, si esta es la forma en que a partir de hora nos haremos notar como generación, yo así no juego. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Oye, John, ¿por qué no vuelves de la tumba y nos cantas aquello de "take a sad song and make it better", mientras caminas por las calles de tu puerto? Igual así, de paso, nos acordamos de que no es la inacción, ni tampoco la destrucción masiva, lo que es digno de llamarse "agente de cambio". Desde tu voz, espero, da luz a tu gente, concientiza, genera, cambia. -Pero no les cantes "Let it be". No vaya a ser que se la crean-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6900546420057240310?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6900546420057240310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6900546420057240310&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6900546420057240310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6900546420057240310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/08/waterloo-liverpool.html' title='Waterloo, Liverpool.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-NcdgFgnaEM8/TkM1AqjJycI/AAAAAAAABpM/zqXCejqn-NM/s72-c/revuelta2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-7529493592337334308</id><published>2011-08-02T19:02:00.000-07:00</published><updated>2011-08-02T19:02:08.845-07:00</updated><title type='text'>Fuego en la pista.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zblxY6NceKY/Tjir0zg9Q8I/AAAAAAAABpI/tooKxDQuwts/s1600/baile.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zblxY6NceKY/Tjir0zg9Q8I/AAAAAAAABpI/tooKxDQuwts/s1600/baile.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="142" src="http://4.bp.blogspot.com/-zblxY6NceKY/Tjir0zg9Q8I/AAAAAAAABpI/tooKxDQuwts/s200/baile.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Para quienes en recientes fechas han puesto este Baile en sus corazones. Y para aquéllos que, fieles a promesas nunca pronunciadas, hoy siguen aquí, bailando.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Alguien me preguntó en alguna ocasión por qué otorgué a mi blog personal un nombre tan chistoso. "De veras", me dijo en alguna ocasión una conocida de la familia que, al enterarse de que esto no era un blog, sino un baile, rompió a reír, "parece que te estás burlando de uno". Comentarios similares he recibido a lo largo de estos casi cuatro años, y todavía hay quienes, sorprendidos ante el nombre que les dicto en la parada del camión, el salón de clases, el escritorio en la oficina, preguntan si les estoy tomando el pelo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Los que me conocen sabrán la respuesta a esa primer interrogante que ha abierto, perdonen ustedes el atrevimiento primario, esta entrada de todo y nada -era esto o hablarles del homenaje que el gobierno del Estado, encabezado por Emilio "La Monja" González Márquez, ha rendido esta semana a su cuatacha del alma, el Cardenal Juan "Bocotas" Sandoval Íñiguez. Y coincidirán conmigo en que mejor hablamos del baile-. Los que me conocen entenderán por qué mi blog es un baile, y no un cuaderno de apuntes, un diario o un abrevadero -he conocido blogs abrevaderos, blogs que resultan más un resumidero de penas y sentencias que un intento por hacer de la palabra, en su más ligera y sencilla expresión, un puente hacia la libertad de expresión de las ideas-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Lo saben quienes conmigo han bailado a pierna suelta, all night long -yo nunca bailo menos que eso, a menos que no haya Tehuacán-, quienes se han aventado dos o tres piezas a mi lado, incluso quienes, ahora mismo, se turnan para darme su cachetito en este eterno vals rockero que es el día con día. Lo saben, y espero sepan agradezco ese conocimiento. Saben que yo celebro con risa franca y amena lo bueno y lo malo de la vida. Y que para todo eso, como símbolo de la felicidad y el espíritu humano vivo y fresco, creo en el baile como el mejor representante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El baile es la expresión más clara, sincera, amena y accesible que he podido encontrar de lo que es la vida. Me gustan otras tantas alegorías, como la del viaje, el paso, el corto grito entre dos largos silencios. Pero me quedo con el baile porque el baile representa lo mejor y lo peor de nosotros: como la vida misma, está hecho de giros, sobresaltos, volteretas y compases, entre los cuales conviven con igual justicia tiempos de mucho movimiento -conocidos en el bajo mundo como "punchispunchis"-, y tiempos de larguísima espera. Tiempos muertos -Tonight is the night... let's give it up... I got my money... let's spinit up...-, y tiempos en que no falta una nota, aguda o grave, para distender el ambiente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que baila celebra la vida, y le da a las cosas el valor adecuado -por eso no es bien visto quien se atreve a bailar Caballo Dorado en las bodas&amp;nbsp;con tiempos de vals-. El que baila cree en sí mismo, y en lo que los pasos de otros pueden hacer sumados a los suyos. Confía en el equipo, pero no deja que esa confianza deje de lado el verdadero motor del hombre: la creencia ciega en sí mismo en tanto individuo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Además, dicen, quien es bueno en la pista de baile es bueno en la cama. Yo, que no he comprobado dicha acusación -Mi Ojosh es bueno bailando, pero jamás relacionaría sus habilidades amatorias con su capacidad de mover el esqueleto-, me quedo con la idea de que, ciertamente, para bailar hace falta coordinación, y la coordinación es producto, casi exclusivamente, de un cerebro fresco, sano, rozagante y bien entendido en las cuestiones de la motricidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El baile es mitad instinto, mitad creación. Por ello, combina, como las mejores cosas de la vida, las dos caras de la moneda humana: lo animal y lo civilizado. Los primeros hombres bailaban para semejarse a los animales, y hoy, en ocasiones, nos damos el lujo de parecer animales mientras bailamos -pregúntenle a la tía Lencha, que cada que baila regala pizotones-. Con su ditirambo, empatizaban con el medio que les rodeaba, y eran mejores cazadores, mejores recolectores, mejores ambientalistas -si yo bailara como cactus, seguro no tendría uno en casa muriendo en una macetita-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El baile me lleva a otros de mi más cercanos gustos: la música, el teatro musical, la palabra, la literatura, el periodismo. El baile se relaciona con el sentido del ritmo, y es bien conocida esa verdad de que todos hablamos en versitos, por lo que un buen escritor tendrá siempre el don de la fluidez, de hacer que su escrito sea lea como si avanzáramos sin demora por una corriente cálida y cristalina. La entrevista tiene un ritmo, como el baile, y los distintos géneros periodísticos están hechos de pasos y compases, porque nadie espera, por ejemplo, que un reportaje suelte la información al primer zapatazo, ni que una noticia prolongue hasta el coro intermedio la razón de la nota.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y a eso súmenle otras cosas que no me gustan:&amp;nbsp;el tráfico, el enojo, el deporte extremo. Todo está hecho a imagen y semejanza del baile, porque en el baile, como en pocas otras obras humanas, nos entendemos mejor y estamos más en contacto con lo más profundo de nuestro ser, con nuestro lado más inhóspito, con nuestro más dormido inconciente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que baila celebra la vida, decía, y por eso los personajes de las caricaturas siempre terminan bailando: baila Charlie Brown y baila Snoopy con el compás del piano; baila Mafalda, al son de los Beatles; baila don Gato y baila su pandilla. Baila el cine, como el tango de Al Pacino en Perfume de mujer. Baila la pintura, como el burlesque de la dama de medias rojas en Baile, de Toulousse Lautrec. Baila la vida, cuando un viento suave mece las copas de los árboles instantes antes de que se suelte el chaparrón. Baila la noche, en un centellar de estrellas. Y baila el Universo, que se expande desde que hizo, como la banda homónima de blues, Big Bang. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y bailo yo, a solas en mi cuarto, al esperar el camión, al hablar con un amigo, al esperar hacer un retiro o elaborar un memorándum en el trabajo. Porque en el baile le digo al mundo que estoy preparado para las sorpresas que me tenga, y que no está en mis planes esperar a la siguiente pista para soltarme el primer botón de la camisa y mover el esternón. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-7529493592337334308?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/7529493592337334308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=7529493592337334308&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7529493592337334308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7529493592337334308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/08/fuego-en-la-pista.html' title='Fuego en la pista.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zblxY6NceKY/Tjir0zg9Q8I/AAAAAAAABpI/tooKxDQuwts/s72-c/baile.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-1851765142006149766</id><published>2011-07-23T21:08:00.000-07:00</published><updated>2011-07-23T21:08:36.299-07:00</updated><title type='text'>Sobre Harry.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-pOZe03IEdgo/Tiuamr24pZI/AAAAAAAABpE/oAXDclxUHu0/s1600/harry-potter-and-the-deat-007.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="120" src="http://2.bp.blogspot.com/-pOZe03IEdgo/Tiuamr24pZI/AAAAAAAABpE/oAXDclxUHu0/s200/harry-potter-and-the-deat-007.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Existe un mito de común aparición que dice que existe una generación después de la X, a la cual los estudiosos de las generaciones, que gustan, como todos estudiosos, de darle continuidad a lo disparejo, han llamado en&amp;nbsp;obviedad&amp;nbsp;la generación Y. Eso es no sólo falso, sino dictatorial: pretender englobar a un montón de hombres y mujeres afectados por la globalización y sus hijos menores el ecoturismo, la&amp;nbsp;música&amp;nbsp;en formato electrónico&amp;nbsp;y los productos orgánicos, en una generación, es poco menos que inútil. Después de la X, que sobrevivió a Timbiriche, Mecano, el Muro de Berlín y los Pitufos, estamos los nacidos en el limbo de la diversidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Esta ausencia de generación ha fomentado el surgimiento de un fenómeno que yo denominaría, de ser estudioso de las generaciones -cosa que no soy, claro está, porque seguro de eso sí moriría de hambre-, "intergeneracionalidad". Es decir, grupos generacionales diferentes, identificados por diferentes gustos, diferentes ídolos, diferentes experiencias de vida, que comparten entre ellos sólo el mismo tabular de años de nacimiento, y ya.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Los Harrypoterianos son, sin lugar a dudas, uno de los grupos intergeneracionales más destacados del fenómeno que antes precisaba. Desde la aparición del primer libro de J. K. Rowling, en el 2001, hasta el estreno del último filme, que prolongó una saga de siete libros en ocho filmes, pasando por episodios dramáticos como la&amp;nbsp;desaparición del Merlín reloaded, Albus Dumbledore, y su salida del clóset postmortem, la generación poteriana encontró en el universo recreado y retomado por Rowling -porque ella nos recordó esa ley universal del arte, las ciencias y la vida cotidiana, que dice aquéllo de que no hay nada nuevo bajo el sol-, una forma de vivir, creer, crear y ser. Un universo en sí mismo que ofrecía protección, alimento, profesión, estudio, viajes, personas. Un hermético mundo dónde, siendo todo posible, y encontrándose por lo común las cosas regidas por una lógica mágica, pero lógica al fin, las cosas serían más fáciles que en la pesada, cambiante, temblorosa y llena de complejos adolescencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;En ese espacio literario de protección, los poterianos hicieron su atalaya, y me atrevería a decir que estar ahí, en Hogwarts a ratos, en otros en bosques oscuros, praderas salvajes, tiendas de dulces y bromas, en otros rodeados de amigos dispuestos a enfrentarse a brujos malvados con narices de pescado, ajedreces gigantes endemoniados, trolls, arañas patonas, serpientes venenosas, hombres lobo y hasta árboles boxeadores -imagino ahora un round del Canelo Álvarez con el dichoso árbol golpeador de la saga, y dudo que el pelirrojo viviría para contarlo-. Estar ahí, decía, en medio de ese ir y venir de creaturas y parajes fantásticos, salvó a los miembros de&amp;nbsp;toda esa intergeneración de volverse completamente locos entre los cambios hormonales, las inseguridades, el acné y los primeros noviazgos, que caracterizan, tan caótica&amp;nbsp;como naturalmente, a esos años de la vida que forman la adolescencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Por todo esto es que creo que la última entrega del mago primero niño y luego adolescente le resta brillo a una trama que tiene todo, incluido el apoyo de una intergeneración más gigantesca de lo que presume que cree en su historia, para brillar con considerable fuerza. Le resta, por ejemplo, el final climático a la historia del héroe, clásica pero sin dudar bien retomada por&amp;nbsp;el escritor de la cinta, Steve Kloves, con un descenlace que parece más un soporte visual para la idea que ya todos tenemos del fin de la historia -algo así como "sí, sí, de todas formas éste se va a morir, y éste otro no"-, que un intento por cerrar con broche de oro y doble fanfarria la saga que marcó a todo un grupo de seres humanos en formación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Le resta, también, el desarrollo de una cinta que parece correr y desaprovecha momentos que podrían haber dotado al filme de imágenes trascendentales: el despertar de un ejército de piedra, el vuelo de un dragón ucraniano -Krakov, clásico niño ucraniano que muere en todas las películas sobre el hambre en los países de Europa del Este, estaría feliz de volar en un dragón de su país natal-, o un duelo final que, lejos de acercar al espectador a la pantalla ante una excelsa ejecución artística a través de la imagen, nos dejan la impresión de que lo que se buscaba era terminar, de una vez por todas, con un trabajo pesado, arduo y demandante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Le resta, también, la ausencia de la muerte del héroe, pues es bien sabido que todo gran héroe merece una muerte digna, y no casarse, tener hijos y&amp;nbsp;conquistar una vida normal. Pobre Harry Potter. Ha sufrido, en el libro y en la cinta, el resultado de ser famoso antes de su publicación: cediendo a la necesidad romántica de todos sus seguidores de seguirlo manteniendo con vida el mayor tiempo posible para pensar en él cuanto fuese posible, sus creadores -en la literatura y en la pantalla grande- lo han dejado salir ileso de un proceso que, para llevarlo a la eternidad, culminaría necesariamente con la muerte. Y eso lo saben todos los estudiosos de la mitología y la figura del héroe en la historia: no hay héroe sin muerte. Rowling y Kloves han fallado a favor de los fanáticos, y le han dejado a su personaje, que pudo obtener la gloria -diría el Perro Bermúdes, "la tenía, era suya, y la dejó ir"-, y se quedó como el chinito, "nomás milando".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Le resta, también, la poca actuación de las tres figuras artísticas verdaderamente educadas que llenan la pantalla a cada breve aparición, curiosamente un trío de alguna vez nominados al Óscar: Maggie Smith, Helena Boham Carter y Ralph Fiennes, quienes apenas aparecen en esta ocasión, o lo hacen para debilitarse y morir -a mí, al menos, me hubiera gustado conocer a Lord Voldemort antes de su paulatino deceso, en toda su gloria, con todas "las de acá", y no a ese pedazo de hombre a medio formar, con voz de José José en recientes años y gestos de gusano en sal-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Le resta, ya por último, la promesa de un final entusiasmante que llevó a miles a las salas y ha generado igual número de decepciones. Los que creían en la magia salen del cine pensando que es mejor resignarse a vivir en el mundo real, y quienes no creían salen del cine medianamente dichosos por&amp;nbsp;no haber puesto su fe en un héroe que, cobardemente, no se atrevió a trascender. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Y a mí me resta decir que esperaba poder aplaudir -con el corazón, que no con las manos, tampoco soy tan fanático- ese último duelo, esa última escena, en una sala de cine llena de personas igualmente anhelantes de poder darle un merecido último homenaje -con sus respectivos corazones- a la historia que marcó a muchos, y llamó la atención a otros tantos. Pero mi corazón se quedó con las manos abiertas y ya mejor salió a abrazar a Mi Ojosh, que como nunca leyó Harry Potter y la primera película, que apenas vería esta semana, se la tragó su laptop, ni se vistió con toga ni alzó su varita nunca durante la adolescencia. Qué ganas de ser él. Así, por lo menos, la decepción no restaría.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-1851765142006149766?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/1851765142006149766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=1851765142006149766&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1851765142006149766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1851765142006149766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/07/sobre-harry.html' title='Sobre Harry.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-pOZe03IEdgo/Tiuamr24pZI/AAAAAAAABpE/oAXDclxUHu0/s72-c/harry-potter-and-the-deat-007.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6755659495310397098</id><published>2011-07-11T20:06:00.000-07:00</published><updated>2011-07-11T20:08:04.406-07:00</updated><title type='text'>El silencio.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-LW7DL1OLW34/Thu5Rhqds7I/AAAAAAAABpA/OYSztgUd3ow/s1600/silencio2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://2.bp.blogspot.com/-LW7DL1OLW34/Thu5Rhqds7I/AAAAAAAABpA/OYSztgUd3ow/s200/silencio2.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Un monje que había guardado silencio durante los últimos treinta años, habló por fin mientras comía con la comunidad. Su palabra primera después del largo callar fue: "¡Cuidado!", anunciando la bandeja de sopa que estaba a punto de caer en el filo de la mesa. Cuando todos sus hermanos lo interrogaron sobre por qué no había hablado hasta entonces, el monje los miró y dijo: "Porque simplemente no tenía nada bueno qué decir".&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-LW7DL1OLW34/Thu5Rhqds7I/AAAAAAAABpA/OYSztgUd3ow/s1600/silencio2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Guardar silencio es una de las formas más eficaces que existen de poner en orden las ideas. Inténtenlo un día, cuando estén discutiendo con alguien y lleguen a ese punto al que llega toda discusión en que uno ya no sabe cómo rebatir los argumentos, y si sigue un poco más, se concentra en la negación, el ataque y la desacreditación ciega de las ideas del otro. Medio minuto de silencio en esas condiciones hacen con las ideas lo que de años cientos de constantes trabajos&amp;nbsp;y buenas intenciones&amp;nbsp;no han podido hacer con la política mexicana: las limpia, las purifica, las aclara y las encauza.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Lo malo del silencio es que es socialmente poco aceptado. Digamos que es como el chico nerd al que en todas las películas gringas le jalan los calzoncillos, o el pobre hijo de Sánchez al que en todas las secundarias mexicanas le hacen la ley del poste -yo he conocido algunos Sánchez víctimarios en el asunto del bulling, claro está, lo que hace todo ese asunto de la violencia en las aulas todavía más grave por realizarse entre primos-. Al silencio nadie lo quiere. Da miedo, recelo, un poco de asco. Al que guarda silencio se le etiqueta fogosamente: amargado, raro, ensimismado, antisocial, traumado, cerrado. Se presupone que el que no habla no es porque no tenga nada qué decir, sino porque simple y sencillamente no quiere decirlo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y no dudo que así sea. Que haya dos o tres que callan porque quieren callar. No a razón del miedo, el dolor, la mudez, sino de la pura y soberana, laudable y respetable, hinchazón del huevo -¡Jesús, la liga de la descencia ultimamente desatada, y yo aquí, con esta clase de palabrejas! Lo que es no tener conciencia moral-. Pero tampoco dudo que la gran mayoría de los que callan lo hacen porque simple y sencillamente no tienen nada bueno qué decir.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El silencio en el que paulatinamente se ha sumido este Baile, que bajó las luces hasta parecer sacristía -no inventes, eso sí no, todo menos eso-, o prostíbulo -ah, ahora sí nos entendemos-, se debe a la amable, responsable, respetable y expresable decisión de un servidor de no decir nada más que lo estrictamente necesario, en parte por falta de tiempo, en parte por carencia de buenas ideas, en parte por crisis personal, una crisis de atrás -?- tiempo -!- que ha venido recrudeciéndose con ese asunto de que uno se acerca a los últimos semestres de su licenciatura, mira la calle desierta y se pregunta con desazón: "¿Y 'ora qué?" Y luego comienza a ver que amigos y compañeros comienzan a nadar en sus propias aguas, las aguas de su profesión, mientras uno, sí, feliz, pero sí también, expectamente, sigue contando billetes y cuadrando ventas en una oficina que sí, me encanta, debo admitirlo, en una empresa que sí, me agrada, con compañeros de los cuales paulatinamente sí, lo acepto, me voy&amp;nbsp;encariñando más y más, pero que simple y sencillamente no responden al título de "Licenciado en Letras Hispánicas" -"oiga, amá, ¿y eso con qué se come?" "Con cuchara, mijo. ¿No ve que es sopa de letritas?"-&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y el problema es que con la crisis se vuelve uno todo problema. Si la crisis es financiera, uno trae cara de billete todo el día. Si la crisis es amorosa, anda uno arrugado como corazón de res en salmuera. Si la crisis es sexual... ok, ahí le paramos. Así que no le queda a uno el tiempo ni la energía cerebral para mirar la realidad que&amp;nbsp;corre veloz&amp;nbsp;allá afuera, mientras llueve -bendita la vida que nos permite conocer la lluvia cada año, sin falta, y recordar en su fluir lo breve, fresca y natural que es la existencia-. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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Sé, por ejemplo, que en mi silencio la estrategia belicosa de Felipe Calderón se ha puesto más dura, y más dura también la crítica hacia un gobierno que, ya se los he dicho cantidad de veces, nació en la duda y creció amamantado por el recelo, la expectación y el fantasma de un fraude electoral maquilado, creído o real, pero fraude al fin.&amp;nbsp; Sé que la voz de intelectuales y gente de bien como Denise Dresser, Javier Sicilia Lorenzo Meyer&amp;nbsp;y María Elena Herrera,&amp;nbsp;se ha alzado para hacerle entender al presidente que nadie niega que su intención es buena, pero sus métodos y la defensa ciega de los mismos, absolutamente reprobable. Que si bien se entiende que un problema capital requiere decisiones trascendentales, los hombres y mujeres de este país no están tan dispuestos como los de 1910 a pagar con la sangre de sus hijos la desaparición de un mal que se generó en la misma silla desde la cual, a tientas y carpetazos, pretende ahora erradicarse.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sé, también, que la carrera presidencial ha dado inicio con las elecciones para gobernador en el Estado de México, y que el triunfo del PRI ha traído a Peña Nieto y sus secuaces -breve homenaje a Germán Dehesa- una breve pero brillante sonrisa Colgate. Que los presidenciables han comenzado a destaparse, y que ese destape, viniendo en algunos casos de quien viene, ha resultado motivo de comedia -Emilio "La Monja" González Márquez, vuelve a atacar con ese chiste de que él sabe mover mejor el bote que Peña Nieto -y supongo que sí, sobrio, y yo lo he visto sobrio una sola vez en mi vida, cuando asistió a la graduación de La Mayordemishermanas, y eso porque fue temprano en la mañana-.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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Sé, y muy de cerca, que el asunto de lo gay se ha puesto de moda, y que por primera vez en la historia electoral de nuestro país, será tema recurrente en los cuestionamientos hacia los candidatos. Sé que Nueva York, en medio de esta ola de "gay presence", ha aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, y envío desde este baile silencioso un cálido y sonoro abrazo para los miembros neoyorkinos de la comunidad -la comunidad humana, no sólo la homosexual, que también debería regocijarse ante este avance-.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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Sé también que la Sub-17 ganó el mundial de su rubro, y que el Tri -el equipo nacional, no el grupo de rock, para que no confundan peras con vacas-, hizo lo suyo en la Copa América. Y que los pequeñuelos de la primera fueron suspendidos por meter prostitutas a sus habitaciones durante su periodo de concentración -¿ven cómo la concentración silenciosa es menos grave después de todo?-, y que los segundos, dos o tres de ellos, fueron descalificados por reprobar el antidoping. Confirmado: en todos lados se ven de todas cosas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sé que murió Facundo Cabral, y que con su voz apagada, silenciosa, muere también un fuerte exponente de la libertad en la palabra. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sé que llegó Julio Regalado -si no lo sabré yo-, y que ya fueron todos ustedes, de seguro, por sus jabones y sus papeles higiénicos al tres por dos. Que esta semana se estrena la última cinta de Harry Potter, y que con ello cierra ciclo toda una generación. Que este verano trajo la segunda parte de Cars, la tercera de Transformers y la cuarta de Piratas del Caribe, y que en el mismo tenor se está haciendo evidente que cada vez tenemos menos ideas, o nos vamos haciendo más temerosos de expresarlas. Que Lady Gaga sacó, lleno de "gay pride" su segundo material discográfico, que hizo su primera gira por latinoamérica, y que fue de ciudad en ciudad promoviendo aquello de que todos debemos querernos tal como nacimos, y manifestar ese "self love" poniéndonos picos en la cara y vistiéndonos en la carnicería.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Entenderán entonces que no he estado tan lejos, y que el silencio no es siempre equivalente&amp;nbsp; a la cerrazón. Permitan entonces que yo calle un poco, y prometo que las palabras que tendrán de mí serán las adecuadas, las básicas, las necesarias, las elementales. Que si bien no los harán felices, ni los harán reír, los harán entender que la prudencia y la reflexión son el mejor remedio ante la tempestad. Mientras vuelvo a hablar, procuren alzar la voz para que mi silencio tenga todavía más sentido.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6755659495310397098?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6755659495310397098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6755659495310397098&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6755659495310397098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6755659495310397098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/07/el-silencio.html' title='El silencio.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-LW7DL1OLW34/Thu5Rhqds7I/AAAAAAAABpA/OYSztgUd3ow/s72-c/silencio2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6114486863041143293</id><published>2011-07-11T19:14:00.000-07:00</published><updated>2011-07-11T19:14:31.961-07:00</updated><title type='text'>Estirarse.</title><content type='html'>&lt;div&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-SC670OOM508/TgYWXVYyNiI/AAAAAAAABo8/cTBDngbPA4Y/s1600/lontananza.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622205774952543778" src="http://4.bp.blogspot.com/-SC670OOM508/TgYWXVYyNiI/AAAAAAAABo8/cTBDngbPA4Y/s200/lontananza.jpg" style="cursor: pointer; float: left; height: 142px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 200px;" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Ignoro cómo es que sucede, pero los seres humanos nos vamos llenando de cosas. Y ocurre no sólo con lo material. De hecho, me atrevería a decir, llenarnos de lo material y generar un exceso es lo más fácil de solucionar. Lo realmente complicado está en llenarse de carga emocional. Piedra tras piedra, llega un punto en que el corazón y la mente se sobrecargan, y uno no sabe si lo que siente es realmente que el cielo está nublado, que el jefe gritó un poco en el trabajo, que el camión pasó tarde y el chofer no aceptó el transvale, o que todo eso que uno lleva le está realmente carcomiendo la existencia.
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Pero el punto es que hoy he llegado a entender, en uno de esos instantes muy, muy breves, que a veces dan las malas rachas para respirar, para comprender, que estoy lleno de cosas. No sé cómo, no sé a qué horas, pero me he hecho de un muy aceptable acervo de círculos no cerrados que ahora, como Pacman -el eterno círculo no cerrado-, se han ido comiendo uno a uno de mis buenos ratos.
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Y la decisión más complicada está en salir de un círculo vicioso en que el problema llama al problema y uno resulta absolutamente incapaz de dar el paso extra para abandonar el ciclo dañino con la energía que normalmente utiliza para el resto de sus actividades emocionales. He descubierto que traigo rezagados temas importantes en materia conductual, y que muchos de los Pacmans que hoy me persiguen como a fantasmita lampareado -¿era cuando comía cerezas o cuando comía bolitas energéticas?-, muchos de esos dolores de cabeza, de esas piedritas en el corazón -preferiría que estuvieran en el riñón, ciertamente lo preferiría-, se deben a esa misma conducta dañina y problemática.
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Y si a eso le suman que estoy llevando un tren de vida que está resultando desgastante y carísimo- no en el aspecto económico, porque hasta eso deja, sino en el moral y en el emocional-, y que está afectando áreas de mi vida que yo no esperaría golpear de esta manera, pues tenemos un cuadro digno de La Guernica o El Grito -no, el cuadro de Munch no, porque el desesperado personaje que lo preside está solo, y yo, hasta eso, y aunque a veces me sienta así, no lo estoy-.
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Y entiendo que la salida es levantarse y caminar de nuevo. Cuando uno está parado en medio de la nada, yse da cuenta que los problemas se le han ido acumulando, lo mejor es parar en seco y elegir una nueva ruta, una nueva forma de elegir. Yo y mis circunstancias, como en la frase de Ortega y Gasset que, dirían sus paisanos, tanto me "mola".  Yo y mis oportunidades, y mis deseos, y mi inventario de pequeñas cosas.  Ha llegado el momento de parar y recuperar. Es temporada de lluvias, y todos sabemos que lo mejor que uno puede hacer cuando llueve es refugiarse -no, no es cierto, lo mejor que uno puede hacer cuando llueve es salir y brincar en los charcos, pero digamos que a mí el resfriado me dio por adelantado-. Mirar adentro y dar el estirón. Ser, por fin y pese a todo, un adulto jugando a que crece y se responsabiliza. Porque la vida es corta, y el Universo sólo nos regala de sus millones de años una milésima porción para que hagamos con ella, como en las películas de Holliwood, momentos Kodak.
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Ah, miren, ha empezado a llover. Mi pantalón del trabajo, colgado en el patio, se moja bajo la lluvia y yo, en teoría, debería traerlo puesto porque si no tendré que llegar en bóxers. Quizá debí incluir también eso en mi lista de problemas. O quizá no. Quizá es momento de descolgarlo, secarlo, y salir a la vida. Quizá es momento de enfrentar la adversidad, simple y sencillamente porque no la alcanzo a entender, porque sale de mí. Y ahora, frente a mí, algo que el personaje de Munch tampoco tiene: muchas posibles rutas para ahogar la desesperación.
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¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6114486863041143293?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6114486863041143293/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6114486863041143293&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6114486863041143293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6114486863041143293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/07/estirarse.html' title='Estirarse.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-SC670OOM508/TgYWXVYyNiI/AAAAAAAABo8/cTBDngbPA4Y/s72-c/lontananza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-442075524169723108</id><published>2011-05-28T19:44:00.000-07:00</published><updated>2011-05-28T21:23:37.262-07:00</updated><title type='text'>La decisión.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-besECocdSfg/TeHJktcH-KI/AAAAAAAABow/AVzZSNSbS0s/s1600/elegir.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; width: 195px; height: 200px; float: right; cursor: pointer;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611988243190380706" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-besECocdSfg/TeHJktcH-KI/AAAAAAAABow/AVzZSNSbS0s/s200/elegir.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;font size="2" face="georgia"&gt;Para Rafa, que hoy vino de visita, y para Fer. Por la suprema esperanza de que crezcan en un mundo mejor. Un mundo que les dé la libertad.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;font size="2"&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Creo profunda y concientemente en la absoluta capacidad con que ha nacido cada ser humano para decidir qué demonios hacer con su vida. Defiendo, por tanto, el supremo derecho de todo hombre a tomar sus propias decisiones sin que teoría, movimiento, ley persona o acción alguna, coarte esa su eterna posibilidad. Y lo mismo ocurre ante la enfermedad, la pobreza, la desazón o el sufrimiento, porque ningún estado anímico posible, por más desolación en que tenga lugar, puede ni debe apartar al ser humano de todos sus derechos y alternativas, de sus quinientos caminos posibles.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Por eso lloré como Magdalena -interrupción al margen para preguntar a mis informantes: ¿Magdalena lloró en algún momento de la historia de la salvación o lo decimos nomás por decir, como cuando salimos con eso de "le hace lo que el viento a Juárez" o "dar atole con el dedo"-, lloré como Magdalena, decía, mientras veía la película que muy amablemente, y con ningún otro fin que hacerme llorar, me prestó mi jefezón, El Gonza, que se las da de muy machito, muy machito, pero chilla también cuando se debe chillar, cuando una cosa lo conmueve hasta el tuétano. Lloré porque la cinta en cuestión toca precisamente ese tema, el tema de la posibilidad y el supremo derecho que tiene cada ser humano, sin importar su edad, de decidir, soberana y justamente, sobre lo que quiere hacer con su vida, su tiempo, su cuerpo, sus emociones.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;La película es La decisión más difícil, o más acertadamente en el título original en inglés, My sisters keeper, y la trama es la de una niña, Anna Fitzgerald (Abigail Breslin), que ha sido traída al mundo pensando en que sea la donante de órganos y fluidos para su hermana Kate, que padece leucemia temprana y necesita de células   compatibles con su tipo de sangre que alguien le done para poder seguir viviendo. Pero llega un día en que, claro está, Anna se revela ante la opresiva situación de ser y estar sólo para lo que su hermana necesita, como un gigantesco contenedor de refacciones humanas a disposición de los intereses, sí, nobles, de sus padres, pero pendientes sólo de la posibilidad de salvar a la hija enferma, sin importarle voluntad y calidad de vida de la demandante.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Y entonces viene el reproche de la madre, Sara Fitzgerald, sorpresiva y maravillosamente interpretada por Cameron Diaz, quien no entiende por qué su hija, que tan claro fin ha tenido toda su vida, de pronto parece, ¡oh, indignante situación!, pedir respeto hacia su cuerpo y emanciparlo de las intenciones de sus padres. Y la película desencadena una serie de situaciones y propuestas que tocan sólo al espectador resolver, en dilemas éticos tan evidentes como problemáticos, que mucho dejan pensando, mucho mueven a la reflexión. ¿Hasta dónde llegar por salvar una vida? ¿Hasta qué punto se vale sacrificar? ¿Hasta qué punto llega el poder de los padres, la familia, y en dónde comienza la decisión personal?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Claro que el final es revelador y sorpresivo, y quizá facilita en el espectador una toma de decisión. Pero yo me quedo con la primera parte y extraigo de ella la cuestión que hoy pongo sobre la mesa: ante el dolor ajeno, ante la posibilidad del sacrificio, grande o pequeño, que se nos ofrece día con día, la elección de lo que somos y hacemos debe ser, ante todo, personal, partir del individuo y volver, con sus consecuencias y resoluciones, al individuo mismo que la ha tomado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Y resulta imposible que el resto del mundo intervenga, intervengamos. La Traviata, que se comunicó hace poco a esta vida correteada que es la mía, sacó de entre sus cosas alguna vez una frase que levanto y mantengo, pese a la resistencia general que opera en estos días frente a la expansión y consolidación de las libertades individuales: "mis amigos son mis amigos independientemente de dónde pongan el culo, o qué metan en él". El valor de la frase, claro está, no es sólo literario: al defender el supremo derecho de todo ser humano a decidir lo que desea, defiendo también mi obligación de respetar, sin condiciones y sin miramentos, esa misma decisión. Si no es la que yo tomaría, si no es lo que a mí convendría, callo y aplaudo que se realice, tan sólo que se realice, la libertad, pues mientras actos libres se ejecuten, la libertad seguirá imperando y su condición de valor universal seguirá existiendo, muy a pesar de unos cuántos que esperarían que todos eligiéramos una mujer, que todos eligiéramos un partido, que todos eligiéramos una fe, un color, una marca de refresco o un género sexual.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Y con más razón, claro está, defiendo ese derecho mismo en la gente que amo. A la frase de La Traviata agrego yo la mía: "mi obligación como amigo no es decirte qué hacer o censurar lo que hagas: es darte opciones, opinar sobre las mismas y tomar tu mano para encarar, sin prisas y sin duelos innecesarios, la responsabilidad de lo que has elegido". Claro que eso no quiere decir que un no sufra ante el fracaso de la decisión ajena. Pero ese sufrimiento no puede ser otro que el del acompañante, el del simple espectador sensible ante los hechos. Y no más. Si defiendo tu derecho a decidir, defiendo también tu dolor y tu alegría, tu triunfo y tu caída.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Lloré como Magdalena no sólo porque algo que no es tan impercetible me vinculara con Anna y su tezón al enfrentarse a un mundo entero que la ha obligado, por años, a decidir lo que él espera que decida. Lloré como Magdalena también porque la cinta, dirigida por Nick Cassavetes, quien ya había hecho llorar antes a medio público adolescente con sus Darios de una pasión (The book, 2004), me enfrentó con la posibilidad de la muerte ajena, la enfermedad del ser amado, la ausencia y la pérdida, situaciones que, claro está, ni deseo ni espero enfrentar. Y me enfrentó también, y ahí lloré otro poco, con lo difícil que es a veces defender lo que uno ha elegido, y asumir las consecuencias. Soy claro: si a mí me hubieran dicho lo complicado que es ser homosexual en un país como éste, en un mundo como éste, quizás habría elegido nacer un siglo después, o un milenio, o cuando quiera que las cosas cambien. Pero el punto es que hoy estoy aquí, tengo salud, y vida, y puedo elegir. Y elijo lo que tengo, lo que me hace muy feliz. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;Elijo darle un beso al hombre que amo, y comer con él toda la tarde, tirados en la cama, llenos de migajas, cosas que  a todo nutriólogo en su sano juicio  escandalizarían. Elijo abrazar y ser abrazado, aconsejar y ser aconsejado. Elijo recibir las críticas y aceptar de ellas lo que funciona, lo que me servirá. Elijo desechar lo que me daña, lo que daña a los que amo. Elijo promover la paz y la justicia con todas mis acciones, y generar acuerdos. Elijo mojarme en la lluvia, y comprarme ropa que me sienta bien. Elijo ahorrar un poco y hacer con ese dinero un poco de todo: comer una nieve, ir al cine, comprarme alguna baratija que no necesitaré jamás, planear una tarde libre. Elijo leer, y ser leído. Elijo comunicarme, y decirle al mundo que pienso que en ocasiones apesta, pero que también celebro con un baile sus muchas maravillas, el magestuoso milagro que es la vida que a todos se nos ofrece, sin mayor justicia que la divina, día con día. Elijo buscar mi salud, comer cosas que me gusten, y cosas que me sirvan. Elijo decir "te amo" al único hombre sobre la Tierra que me lo ha merecido, y al resto de las personas que se lo han ganado de mí. Elijo aceptar lo que soy, lo que tengo, y buscar un poco más. Elijo mi fe, elijo a mi Dios, y elijo no permitir que nadie pase sobre él, que nadie difame su nombre ni pretenda encasquetarle palabras, hechos, creencias o voluntades que son absolutamente humanas. Elijo escapar de los policías, las autoridades, los dogmas, los creyentes ciegos y los pensadores con poca altura de miras, y elijo también abrazar mi homosexualidad, diría el gran filósofo de todos los tiempos, Ricky Martin, "como un regalo que me da la vida". Elijo defender lo que tengo, y elijo no imponer. Elijo escuchar, saborear, sentir. Elijo hacer sentir. Te elijo a ti, y elijo la vida. Elijo la libertad. Y venga un baile para celebrarla.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="georgia"&gt;¡Salud!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-442075524169723108?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/442075524169723108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=442075524169723108&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/442075524169723108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/442075524169723108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/05/la-decision.html' title='La decisión.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-besECocdSfg/TeHJktcH-KI/AAAAAAAABow/AVzZSNSbS0s/s72-c/elegir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6685449695671252166</id><published>2011-05-16T20:04:00.000-07:00</published><updated>2011-05-16T20:48:11.111-07:00</updated><title type='text'>La raíz del miedo.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;¿Ya ven? Yo por eso no escucho Radiomaría.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wKIdQkI3fRM/TdHvnyHmJXI/AAAAAAAABoo/p9tKVCch1wE/s1600/miedo.gif"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5607526477800547698" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-wKIdQkI3fRM/TdHvnyHmJXI/AAAAAAAABoo/p9tKVCch1wE/s200/miedo.gif" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lamento la ignorancia y bajo mi cabeza con profunda tristeza ante la intolerancia que produce. No estoy a favor ni del aborto ni de la interrupción del embarazo, en cualquiera de sus formas. No creo que el divorcio express ayude en verdad a resolver la problemática social que la progresiva y atolondrante ruptura veloz de parejas se nos presenta cotidianamente. Pero eso no quiere decir que juzgue a la mujer -o a la pareja, porque no son sólo mujeres las que implica este asunto en discusión- que lo practica, ni a la pareja que toma la decisión de terminar su tiempo juntos. Son seres humanos, como todos nosotros, y que los diputados aprueben leyes en San Lázaro que les otorgan estos y otros derechos no me agrada del todo, pero tampoco me obliga a juzgar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La llamada "marcha en favor de la vida" da tristeza, desolación, sobrecoge y produce abominación. Que se lleve a cabo en Guadalajara, la ciudad que hasta hace un tiempo amaba con todo el corazón y en la cual, a mi pesar, vivo, me sorprende no porque aquí nunca pasen este tipo de cosas, sino porque resulta todo en una bomba que cae cerca, muy cerca, y destruye con ello parte de lo más preciado que tengo: mi tierra, mi suelo, mi nación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Que la protagonice mi gente es otro dolor muy grande. Entiendo que cinco mil personas no son toda la ciudad, ni mucho menos todo el estado. Pero entiendo también que esa presencia, más o menos numerosa, representa a otra gran, gigante parte de la población que, así como ellos, cree que ciudadanos honestos, amorosos, dedicados, trabajadores y honestos como Mi Ojosh y yo, somos perverciones, males erradicables, enfermos mentales y seres indeseables.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y creo que esa última cuestión es la que más me duele. De tener que vivir el estrés que día con día significa para mí y mi compañero de vida no poder manifestar amor en público, no poder ir por la calle, por ejemplo, tomados de la mano, o darnos un beso en los labios al despedirnos en la parada del camión, de tener que vivir ese estrés que es, sí, lamentable, ilegal, inhumano, a tener que ver escenas como las que este grupo católico de manifestantes protagonizó ayer en las mismas calles que me han visto a mí y a Mi Ojosh construir una historia, sembrar un futuro, eso es otra cosa, sí que es otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Porque entendemos, muy a nuestro pesar, que estos son malos tiempos para las diferencias. Que este es un mal país para las diferencias. Y también entendemos, porque somos, pese a lo que ellos digan, dos seres muy inteligentes -tanto que nos adaptamos, y no nos andamos con las ramas pidiendo lo que nadie puede ni está dispuesto a dar-, entendemos, decía, que todo ello se contrapone intrínsecamente con los fundamentos de la nación mexicana, no sólo porque no hay UNA SOLA LEGISLACIÓN ESTATAL NI MUNICIPAL que impida a dos homosexuales manifestar públicamente su afecto, pese a lo que digan los policías, sino porque la igualdad entre seres diferentes es la parte medular de la fundación misma de nuestro Estado: "Y que no distinga a un hombre de otro otra cuestión que el vicio o la virtud", dijo Morelos, en sus Sentimientos de la nación, en una fórmula que nos ha marcado la pauta desde hace doscientos años, y que tácitamente hemos ignorado generación tras generación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Me uno a las voces que reniegan de leyes que interrumpen la vida y fomentan la disolución veloz de las parejas, y con ello su formación pasional, no meditada. Me uno a voces que ponen en duda la capacidad de las parejas homosexuales para criar hijos, porque si bien, hay que decirlo, nadie ha podido comprobar que tener padres homosexuales afecte a la formación física y emocional de un menor, tampoco nadie ha podido descartarlo. Pero no tolero, y a dicha intolerancia han de sumarse todas las personas de razón que este estado ampare, no tolero y no toleraré que, por una simple preferencia que no daña ni lesiona, se me quieran negar derechos a mí y a mi pareja que, por ley y por humanidad, el Estado Mexicano está obligado a otorgarnos, en tanto ciudadanos de bien, libertad y paz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No tolero, y repruebo por completo, que un grupo de feligreses católicos denoste una religión que es en sus bases, su esencia y su práctica mejor demostrada, nada más que amor, tolerancia e igualdad. Porque con ello denostan también a muchos y muy loables católicos que forman parte de mi vida y que entienden que, por sobre todas las cosas, Cristo fundó un culto con base en la prosperidad y el progreso humanos, no en la disolución, la intolerancia, el fanatismo ni la estupidez. No tolero, tampoco, que niños participen en eventos, incentivados por sus padres, supongo, que manifiestan la intolerancia, la incultura y el miedo, que atentan contra el derecho, la prosperidad y la paz social, de la cual todos, hombres y mujeres, estamos llamados a participar. Si a los homosexuales nos pretenden negar el derecho a formar hombres y mujeres desde la infancia a través de la adopción, ¿con qué cara educan a sus hijos en contra de la pluralidad, el respeto y la igualdad? ¿Con qué cara nos dicen que por el solo hecho de ser homosexuales no podemos criar, si ellos han sembrado el miedo y la discriminación desde el ceno familiar?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Este Baile, y todos sus integrantes, bajan la cresta ante las acciones ayer manifestadas y piden al resto de la población jalisciense un poco de inteligencia. Lo siento por los buenos católicos, como ya dije, y por los verdaderos seguidores de la doctrina de Cristo. Lo siento por los buenos ciudadanos, que ya no saben, entre difamaciones y calumnias, a quién creerle y a quién negarle la razón. Lo siento por los niños y niñas que mañana ocuparán cargos públicos, y que están creciendo con la intolerancia y la negación como bandera, alejándose de la verdad, la integridad y la luz que la educación, cuando es en verdad abierta y franca, tiene a bien proporcionarnos. Y lo siento por esta ciudad, que se perderá de dos grandes talentos que mañana, el día menos pensado, zarparán rumbo a horizontes en que sus derechos, su integridad y sus decisiones, sí se vean respetadas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Terrible ciudad. Terribles personas. Terrible miedo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y ahora, que siga la fiesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6685449695671252166?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6685449695671252166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6685449695671252166&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6685449695671252166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6685449695671252166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/05/la-raiz-del-miedo.html' title='La raíz del miedo.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wKIdQkI3fRM/TdHvnyHmJXI/AAAAAAAABoo/p9tKVCch1wE/s72-c/miedo.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-304543224609451214</id><published>2011-05-14T07:28:00.000-07:00</published><updated>2011-05-14T07:31:10.627-07:00</updated><title type='text'>Vértigo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-IuRHSsDbr8A/Tc6SIW2AIOI/AAAAAAAABoY/CwmiFRGUYRU/s1600/vertigo.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 153px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606579258391535842" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-IuRHSsDbr8A/Tc6SIW2AIOI/AAAAAAAABoY/CwmiFRGUYRU/s200/vertigo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Vértigo.
(Del lat. vertīgo, -ĭnis, movimiento circular).
1. m. Med. Trastorno del sentido del equilibrio caracterizado por una sensación de movimiento rotatorio del cuerpo o de los objetos que lo rodean.
2. m. Med. Turbación del juicio, repentina y pasajera.
3. m. Apresuramiento anormal de la actividad de una persona o colectividad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Corren tiempos vertiginosos. Nos ha dado por andar a las carreras, y eso provoca que diario nos andemos cayendo. Y cae uno en predicamentos, desilusiones, trastornos que jamás pensó llegar a tener. Cae uno en situaciones que lo acongojan y lo obligan a retroceder el tiempo, a reflexionar, a pedir disculpas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Mi Ojosh fue diagnosticado hoy, tras breve sesión con el especialista, con vértigo postural benigno. Eso significa que su tendencia a sentirse como flotando y sus constantes dolores de cabeza tienen una explicación más allá de su rutinario estrés –el otro día vimos La Naranja Mecánica tirados en un café del centro de la ciudad, y se estresó por la terminología inventada que utilizan en el filme Alexander Dulash y sus secuaces-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero también significa que Mi Ojosh está muy ad hoc. Los tiempos que corren son de turbación y desengaño, y él, fiel a su propensión a andar siempre al día, no pierde la tendencia y se adentra en el vértigo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y desde ayer que lo diagnosticaron, ya lo conocerán, todo gira en torno al vértigo. Se ha pasado las últimas veinticuatro horas rastreando el mínimo cambio en sus sensaciones, y hasta llegó a creer que las patas de una mariposa que se paró en su brazo eran un hormiguero que pronosticaba un deceso fatal –me pregunto si habrá deceso que no lo sea-. Habló de vértigo en los mensajes antes de que nos viérmaos, mientras recorríamos la feria del libro queer que se instaló en un pasillo de mi escuela, durante el viaje en camión al Mc Donalds más cercano, mientras deglutíamos dos pedazos de carne en medio de tres panes aderezados con una especie de mayonesa que uno no sabe si es mil islas o se echó a perder, cuando caminábamos por el centro comercial bobeando en los aparadores, y luego cuando se fue a su trabajo, y yo al mío, y seguimos hablando por mensaje. Me enseñó su medicamento, y presumió orgulloso estar tomando pastillitas que, si las vendieran sueltas en los abarrotes como los sedalmerck o los omeprazoles, costarían como cincuenta pesos cada una –yo, mejor, me compro trescientos desenfriolitos y me pego una intoxicada que ya ni ganas me dan de volver a vertiginarme-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;El cielo está vertiginoso. ¿Quién lo desvertiginizará? El que lo desvertiginice, buen desvertiginizador será. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y luego, ya llegando a casa, se durmió diciéndome que no había vuelto a tener, en todo el día, otro ataque de vértigo. Y yo, antes de cerrar los ojos en medio de un día lleno de confesiones y evaluaciones, pensé en Alfred Hitchcock, e imaginé a Mi Ojosh de detective persiguiendo mujeres alienadas, negándose terminantemente a subirse a las cornisas de los altos edificios –eso él no lo haría, lo estresan las palomas y todo mundo sabe que las cornisas de los altos edificios están llenos de ellas-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;También pensé en lo que es ser un homosexual en un país como México, en una ciudad como Guadalajara. Y me sorprendí de no haber tenido yo también vértigo en algún punto de mi vida reciente. Y mi jefe. Y los amigos de mi jefe. Y algunos de mis amigos y amigas.
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y luego pensé que todos hemos sentido vértigo. Porque el vértigo es la respuesta natural del cuerpo a un mundo que aprisiona y domina, que descontroladamente nos empuja y obliga, cuando nosotros lo que queremos es dormir quince minutos más, o ser como somos, o ser quienes somos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Así que, si no me equivoco, yo también he tenido vértigo. Al tomar decisiones, al tener que dar pasos mucho más allá de lo imaginado, me descontrolo, me mareo, me pongo mal. Y no sé, quizá, si a mí también me vendrían bien últimamente unas dos dosis de Serc de 16 mg, nomás para no dejar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-304543224609451214?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/304543224609451214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=304543224609451214&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/304543224609451214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/304543224609451214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/05/vertigo.html' title='Vértigo'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-IuRHSsDbr8A/Tc6SIW2AIOI/AAAAAAAABoY/CwmiFRGUYRU/s72-c/vertigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6615793314923612673</id><published>2011-05-10T15:44:00.000-07:00</published><updated>2011-05-10T16:55:45.845-07:00</updated><title type='text'>La madre.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JSWcbBhK_Ig/TcnQJc2Nu7I/AAAAAAAABoQ/8KyA0cxFUhg/s1600/madre.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 132px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605240072020278194" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-JSWcbBhK_Ig/TcnQJc2Nu7I/AAAAAAAABoQ/8KyA0cxFUhg/s200/madre.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo no tengo la menor duda de que hay cosas que en la naturaleza son naturales -aijales, aijales-. No creo, por ejemplo, que el sexo reproductivo sea el único posible, porque eso no explicaría porqué la naturaleza no ha movido la próstata de lugar, ni retirado toda terminación nerviosa -que vaya que las hay- de orificios corporales que ciertos grupos delictivos -quise decir ortodoxos, pero no veo la necesidad de corregirlo- pretenden hacer creer que poseen y deben poseer una sola función -lo cual, ciertamente, sí explicaría porqué nadie "siente rico" al penetrar su oreja con el dedo pulgar, o rascarse las fosas nasales con furiosidad-. Una de esas cosas que en la naturaleza son naturales es la maternidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Le es dado el don a la mujer, y en eso la naturaleza tampoco acepta discusiones. Que los periódicos sensacionalistas digan otra cosa, no implica que sea verdad que los hombres, hasta dónde se conoce, sean capaces de procrear. Sólo hay una estructura absolutamente establecida para la formación de una creatura, y esa es la estructura femenina, sólo femenina. Los niños no nacen en laboratorios, y su formación en probetas es todavía un mito -bastante audaz, por cierto- que no pasa de la ciencia ficción. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Por eso es que reconozco, y miren que me cuesta, que la naturaleza sí posee ciertas normas rígidas. Es infalible con la muerte, el envejecimiento -si no me creen, pregúntenle a Silvia Pinal-, el dolor -cuando la morfina nos alcance-, y el placer -al que ni siquiera procedimientos como la oradación pueden detener-. Y con la maternidad también. Si el cuerpo de la mujer está listo, y las condiciones se dan, no habrá fuerza que detenga la posibilidad del desarrollo de un nuevo ser humano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Así que hoy, en un día que es absolutamente antinatural por su imposición, por lo mercenario de sus motivaciones, este Baile, sus allegados, lectores, informantes y retractores, envían un sentido, cálido, fuerte y consistente abrazo de felicitación a todas aquellas mujeres que han experimentado en sus cuerpos el don de la naturaleza, y que, no conforme con ello, han formado hombres de bien -o han hecho el intento-, y hoy ostentan orgullosas -unas más que otras- el título de "madres".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Doña Mago es un caso aparte. Intolerante, ortodoxa, inamovible, rutinaria, cerrada, lógica, predescible, es también absolutamente hermosa. Creo que mi padre le vio eso, y por eso mismo -bueno, y el hecho de que era fácil carne de cañón-, la agarró y no la quiso soltar. Qué bueno. Bien por mi padre. Doña Mago cuenta con el privilegio de ser hijo de cuatro hijos estupendos entre los cuales me encuentro. Así que, han de esperar, lo intolerante, ortodoxa, inamovible, rutinaria, cerrada, lógica, predescible y hermosa, también lo tengo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Porque es un ser humano -pese a su beatificación at vitam-, y está llena de errores: no acepta ni mi homosexualidad ni la de El Mayordemishermanos, y por ende, hay que aceptarlo, no trata con justicia a Mi Ojosh, al menos no con la misma con que se dirige a sus otros dos yernos -porque, también hay que aceptarlo, Mi Ojosh es un yerno más, aunque su cabecita de cerillo usado no lo pueda entender-. No acepta los cambios, y es tan resistente a ellos que me sorprende de mí mismo no saber de dónde proviene mi resistencia al cambio. Su catolicismo es extremo, tanto que cae en inconsistencias -se niege, por ejemplo, a darme aventón de noche, pero tiene como su deseo ir a la adoración noctura a las 3 de la mañana-. No tolera el albur, en una medida proporcionalmente relativa a la que yo me voy haciendo experto en él -ya saben, el trabajo, la calle, lo dominan a uno-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No le gusta ni el cine, ni la literatura, ni la fotografía que no sea realista -otorga el apelativo de "mafufo" a todo aquello que no se apega en fuente documental, o en trabajo historicista-. Por lo mismo adora las biografías, las autobiografías, las crónicas y las novelas decimonónicas. Sus juicios morales son extremos, y rara vez atiende consideraciones para no hacerlos. Es perfeccionista, y gusta de meter ruido a las conversaciones cuando se le están saliendo de las manos, cuando la cuestionan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero hace el mejor pie de manzana del mundo, el mejor soufflé de jamón y los mejores bisquets -avalados en tres condados a la redonda-. Tiene la capacidad de hacer sentir bien a los demás con sólo una palabra, un gesto, un abrazo, y de llevarse el dolor por un instante -lo que la convierte en invitada constante de velatorios y sepulturas-. Lleva la paz con ella, y pocas cosas hacen que la pierda -los protestantes y los vecinos ruidosos son dos de ellas-. Supo construir, a su modo y con sus asegunes, un espacio de amor en medio del profundo dolor que la violencia intrafamiliar provocó en nosotros -hay que decirlo también, violencia por ella permitida-. Y ahora, con el paso de los años, cuando nos vamos entendiendo un poco más, ha aprendido a guardar silencio y a hablar cuando es mejor hacerlo. Y yo, de tanto convivir con ella, he aprendido a resumir mis temas, plantear mis dudas y manifestar mis opiniones censurando lo que hará que se ponga verde y tartamudee -porque ante el enjuiciamiento ideológico Doña Mago tartamudea-, o acentuándolo si es justo mi interés hacerla trastabillar -la moral, mientras más dura y ortodoxa se vuelve, más quebradiza tez adquiere-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Así que la amo como mi madre, y promuevo sus adelantos. Promuevo, por ejemplo, su afán por seguirse preparando -ya terminó la secundaria y va en el nivel dos de inglés y computación-, porque entiendo que de ello proviene también mi amor por la cultura. Promuevo su interés por saber hasta de lo que la incomoda, porque entiendo que sólo rompiendo la barrera de su zona de confort aceptará más, entenderá más, amará más. Promuevo la separación de todo aquello que le duele, pero incentivo también su enfrentamiento con el trauma, con la frustración de lo que pudo haber hecho y no hizo, porque eso la ha hecho crecer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y juro, juro por Dios que no la entiendo. Y estoy seguro que no soy el único en el mundo que no entiende a su mamá -uno de cada tres dentistas lo recomiendan-. Me parece que eso también es natural: si la naturaleza las hizo capaces de procrear, las hizo incapaces de darse a entender. Hasta &lt;em&gt;Psicosis&lt;/em&gt; lo dice bien claro: la vas a odiar por el resto de tu vida... y de su muerte, pero siempre la vas a tener presente. Por eso hablan y no escuchamos, reprenden y no entendemos. Yo, al menos, hago pocas cosas hoy día de las que ella jura y perjura, con voz amenazante, que haga "o ya entenderás cuando pasen los años, muchachito". Y sí, quizá sí. Quizá me descubra, a los 63, censurando e incomprendiendo a la homosexualidad, el aborto, la eutanasia, el divorcio y los vicios. Quizá me descubra apuntando a aquéllos dilemas de la vida que antes defendía. Quizá me descubra, quién sabe, asistiendo a misa y promoviendo la beatificación de un papa protector de pederastas. Qué horror. Suerte que la naturaleza no me hizo capaz de ser madre. Así, por lo menos, puedo vivir hasta el final sin descubrir que, después de todo, tenía razón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6615793314923612673?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6615793314923612673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6615793314923612673&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6615793314923612673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6615793314923612673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/05/la-madre.html' title='La madre.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-JSWcbBhK_Ig/TcnQJc2Nu7I/AAAAAAAABoQ/8KyA0cxFUhg/s72-c/madre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-125194616339599213</id><published>2011-04-26T08:17:00.000-07:00</published><updated>2011-04-26T08:52:27.897-07:00</updated><title type='text'>Laura funesta.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-82yAswwPvuY/TbbqLwf4SqI/AAAAAAAABoI/IHZEmojoLAQ/s1600/laura.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 145px; FLOAT: right; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599920674399865506" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-82yAswwPvuY/TbbqLwf4SqI/AAAAAAAABoI/IHZEmojoLAQ/s200/laura.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Por la Pascua, que nos da la impresión de que, pese a todo, es posible volver a empezar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No conozco personaje más funesto en la televisión. Les parecerá que veo poca, y así es, pero Laura Bozzo es la peor tragedia que la televisión latinoamericana ha creado. Y la ha creado y la ha fortalecido, lo que se adelanta en macabridad -?- y dolo a lo que Victor Frankenstein hizo con su creatura en el siglo XIX. De hecho, no hay comparación: Victor aspiraba a Dios, y la televisión peruana -y ahora mexicana, lo peor que existe después de un tonto, es otro tonto que le siga la corriente- aspiraba al rating, que ni siquiera es un parámetro de progreso, de avance, de revolución.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Nació con la intención de acercar a las clases más bajas de Perú a los contenidos televisivos, y fortalecer una industria que es, también eso lo comprueba la "señorita Laura", cada vez más idiota, cada vez menos razonable. Pero tocó fondo por una verdad que debería sobrecogernos y movernos a la reflexión, una verdad que Ernesto "el Ché" Guevara enunció en sus años mozos y que hoy sigue siendo lacerante, abominable: la existencia de fronteras en América Latina es una vana ilusión. Toda ella es corrupción, ausencia, déficit y hambre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Los mexicanos nos reímos primero con sus expresiones y sus modos. Sus gritos. Con lo absurdo de las tramas y las peleas que, más fingidas que las problemáticas mismas, se sucitaban en el foro de TV Perú. Reímos con términos como "pollada" y "carrito sandwichero". Algunos, los más inteligentes, apagaron la televisión o cambiaron de canal y se conformaron con seguir escuchando y sorprendiéndose con lo que amigos y familiares contaban en la calle, en el trabajo, en la sobremesa, en la hora de la siesta. Y luego, por efecto un morbo que fue más curiosidad que necesidad, entraron a internet, buscaron videos, hicieron análisis, conjeturas, resolucione que, felizmente, nos alejaban de un pueblo peruano dónde todo es, qué horror, qué degradación, miseria, incultura, abandono. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Luego nos enteramos que el gobierno democrático había puesto sus ojos en quien fuera, según se explica, aliada del otrora gobernante dictador con ojos de alcancía, Alberto Fujimori. Partícipe o no, Bozzo fue sometida a arresto domiciliario. Y la indignación cedió paso a la natural admiración. Como con la Trevi, Mario Bezares, como con Lupita D'Alessio, o Kalimba, el paso por las leyes los limpió, y al puro estilo del héroe clásico, su visita a los infiernos supuso una prueba de redención, y su mención de un cambio en la forma de entender la realidad luego del paso por la justicia la sube al altar, la vuelve modelo de honor y lealtad. Y luego en esa estela de renacimiento y triunfo del honor, de restitución de la dignidad, Laura Bozzo grita "yo estoy aquí para defenderte, sólo con casos reales", o "yo no acepto ni tolero la mentira", y el continente entero del hambre y la miseria le cree, la aclama, la busca, la alaba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y Laura Bozzo llega a México y el triunfo es tan absurdo como verdadero. La aclaman las televisoras, se la pelean las dos cadenas que le han dado al pueblo durante medio siglo exactamente la fórmula que ella vende: diversión descerebrada, barata y fugaz. Y luego Laura Bozzo le suma expresiones de lo nacional, y México y Perú se hermanan, y "el Ché" sigue presente, latente, dolorosamente irrealizado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y entonces el público pide más del mismo alpiste que le han dado durante toda su vida. Si Televisa ha convencido a la gente de que el amor verdadero anda en motocicleta y busca chicas pobres en vecindades desvencijadas, de que la boda perfecta culmina el amor perfecto, y de que no se puede ser feliz si no se ha sufrido, y si Tv Azteca le ha seguido la jugada -¡cómo pretender cambiar el menú cuando el chef de treinta años nos tiene acostumbrados a la misma avena?-, Bozzo viene a completar el armatoste de dominación y desintegración de la capacidad mental. Y se presta, se presta bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Durante el tiempo que dura su espectáculo, jura y perjura, hasta causar recelo, que los casos expuestos son reales, que lo que estamos viendo, ese mar de lágrimas, gritos, golpes y reclamos, no es más que un "servicio a la comunidad" que ella, gran redentora del continente de las venas abiertas, realiza por y para nosotros, sin otra intención que la extinción del secreto, el desvanecimiento de la duda, el recelo, la ausencia. Y Bozzo se interesa por temas que impacten al espectador -porque será servicio a la comunidad, pero también es cuestión de interés-: el padre que tiene dos familias y es desenmascarado por la hija frente a las dos esposas; el hijo desaparecido y criado por otra mujer que ahora vuelve a su madre; el joven deshonesto que le ha robado a su madre; la mujer adúltera; el homosexual confeso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y Bozzo ruge, reclama, incrimina. Es, al tiempo, sicóloga, criminalista, investigadora, socióloga, sicóloga de nuevo, terapeuta, paño de lágrimas, bordón de la vejez. Dulce con quien debe, castrante con quien lo merece -a su juicio, claro, porque también es juez y parte-. Censura, ataca, retoma, abraza y llora. Medio México le agradece, y la otra mitad espera a que todos sus problemas sean solucionados. Guadalupe, en el cerro, despojada del trono, llora ante una mujer de nombre y apellidos italianos que, laura, laurita, laureada, nos ama, nos seduce, nos lleva a la televisión, nos proyecta. Yo también perdí a mi padre, Laura. Laurita, yo también me prostituyo a espaldas de mi madre. Laureada, laurel, la aura. Bendícenos con tu pelo güero, güero natural, con tus manos delgadas, con tu boca seductora de finos labios. Cúbrenos, Laurita, con tus blusas Carolina Herrera, tus uñas largas, tus ojos saltones de tísica moribunda. Danos hoy, Laurita, nuestro caso de cada día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Sentado frente a la televisión, vuelvo a la idea de que aún peor que un idiota, es otro que le siga la jugada. Y peor que uno más, millones de espectadores. Producto de importación no es sinónimo de calidad -lo sabemos de sobra con los taiwaneses, los chinos, los japoneses, que ahora, ¡oh, calamidad que Laura Bozzo no ha podido detener!, producen mejores cosas que nosotros-. Que venga de Perú no le da derecho a idiotizarme. Hasta dónde pueda, me defenderé y defenderé a los míos. Ser parte de la jugada es comprar un producto que da por hecho, terrible situación, que soy un rotundo imbécil. Oye, Laura, toma tu carrito sandwichero y convénceme con algo más que eso. Mi país tiene problemas. El tuyo también. Propongo que cada quien regrese al suyo y enfoque sus energías -y sus gritos desgraciaaaaados- en la tierra que le toca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y me han entrado unas ganas tremendas de ir con Laura Bozzo y exponer mi problema: "Señorita Laura, su programa ofende mi intelecto y el intelecto de mi país. Su programa ofende la buena herencia y el genio de Guillermo González Camarena, Mario Molina, Luis Barragán, Octavio Paz, "El Indio" Fernández, Alfonso Reyes, Remedios Varo, José Vasconcelos y Juan Rulfo. Su programa denigra a Kahlo y a Rivera, a Orozco y a Siqueiros. Si Juárez lo viera, cedería el país a la Iglesia y regresaría al mardi grass. Yo, por eso, no lo veo. Porque no es mi intención ofender a nadie, y menos a quienes han hecho de México lo que me gusta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Solicito orden de extradición par Santa Laura del Tepeyac.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-125194616339599213?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/125194616339599213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=125194616339599213&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/125194616339599213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/125194616339599213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/04/laura-funesta.html' title='Laura funesta.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-82yAswwPvuY/TbbqLwf4SqI/AAAAAAAABoI/IHZEmojoLAQ/s72-c/laura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-4356680646690461764</id><published>2011-04-18T10:52:00.000-07:00</published><updated>2011-04-18T11:16:06.875-07:00</updated><title type='text'>H.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-CCwb4424QQc/Tax_2ujaiZI/AAAAAAAABoA/vujuPvLecLs/s1600/playalap.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 132px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5596989015100918162" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-CCwb4424QQc/Tax_2ujaiZI/AAAAAAAABoA/vujuPvLecLs/s200/playalap.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; 
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;H llegó a la casa en un empaque de cartón reciclado, una caja apenas de su tamaño y los accesorios elementales para mantenerse en la jugada, anotó el niño Agus en su blog con su delicada ortografía. "Es parte de una nueva ola de conciencia ecológica que están agarrando los fabricantes de electrónicos", sugirió el vendedor, y yo me pregunté si H sería verde entonces, y no azul con grecas sensuales como en el aparador. Y yo me pregunté si el vendedor tendría una mínima idea de las connotaciones diversas que el término "conciencia ecológica" acarrea, o lo decía por vender.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero H demostró rápidamente que su vendedor tenía razón. Apenas llegó a casa, encendió, dijo "con permiso, voy a instalarme", se sumió en un mutismo estupefaciente y, como el trabajador honesto y servicial, terminó de hacer lo que tenía qué hacer para instalarse, y dijo "estoy listo". Pidió mi opinión sobre un par de temas -el idioma en que desearía que hiciéramos tratos (al parecer, H es experto en una centena de lenguas, incluído el mongolés), el explorador de internet que desearía utilizar, la visualización del sistema que me facilitaría el trabajo, y los programas opcionales que él tendría que tener siempre a mi disposición, sobre el escritorio. Dadas mis instrucciones con el deseo de que en algún lado apareciera un botón que dijera "como tú quieras" o "como sea", comenzó a operarlo todo hasta que se le terminó la energía, tras lo cual avisó que se iba y cerró.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y yo me quedé pensando en lo fugaz e impredecible que es la tecnología. Roja, hace tres años, poseía adelantos que hoy día serían para H cosa de prehistoria: el Windows Vista, el Office 2007, la apantalla LCD, por citar algunos. Ahora Roja padece las consecuewncias de su trabvajo arduo e ininterrumpido: ha contraído una grave y doble afección en su tarjeta madre y su batería, que es como decir que tiene un cáncer incurable en el corazón y en el cerebro. Poco a poco perderá energía, y no volverá a abrir sus ojos color rubí. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo he sometido a ambos a un proceso de conocimiento, y en una tarea contrareloj que me llevó tres horas de mi madrugada, ambas compartieron pendientes, tareas, anécdotas y princpios, tras lo cual H quedó llena de mí, y Roja lista para despedirse. Tiempo viejo, tiempo nuevo. Dos Agus diferentes representados en una computadora que perdió mi virginidad, fue a muchos de mis primeros días de clase, pidió y consiguió empleo, imprimió, tabuló, redactó y corrigió (no en ése estricto orden) artículos, entrevistas y notas, reprodujo y conservó mis canciones favoritas, consiguió novios, dejó novias, y luego me trajo al hombre de mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Fotografió algunos de mis mejores momentos, grabó videos inolvidables y así inmortalizó tres años de lo mejor de mi vida. Comunicó, informó, guardó secretos, confesó y sufrió, conmigo y para mí, decisiones que a veces ni yo mismo entiendo. Se lanzó al ruedo con energía, y fue digna de mí. Aguantó empujones, sobresaltos, marchas, procesos electorales, ferias del libro, conferencias, ruedas de prensa, viajes en camión, viajes. En últimas fechas, fue incluso mi cómplice en actos de piratería.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero una caída minó su vida y la calidad de su labor. Comencé a ver, no sin tristeza, que desde su golpe cada vez hacía menos y batallaba más. Y al puro estilo de Elizabeth Taylor, o de Flans -válgánse las luengas diferencias-, decidí darle retiro en su época de lucidez y gracia. La idea de destripar, exhumar, abrir y exponer a mi más cercana colaboradora, me parecía abominable, un atentado a la amistad y la sólida relación laboral que durante estos años nos vinculó. Una falta de respeto, una descortesía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Al ceder la estafeta a H, le lega los años más intensos de mi juventud -bueno, de los primeros, de una naciente y prolongada juventud-, y H sabe, me lo dijo al recibir y organizar con cuidado todos mis archivos, qu eno tiene ahora en sus manos cualquier cacahuate placero, que tendrá que portarse también, que trabajar arduamente. Que hay un amplio hueco qué llenar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y yo pienso, por su conciencia ecológica, que sabrá ser mesurado, fuerte, conciente y trabajador. Que ahorrará energía, y eficientará las labores. Que no se rendirá, que luchará conmigo y por mí por metas, sueños y fijaciones. Que será, como Roja, un digno representante de una generación tecnológica que, puesta al servicio del hombre, busca sublimarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-4356680646690461764?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/4356680646690461764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=4356680646690461764&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4356680646690461764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4356680646690461764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/04/h.html' title='H.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-CCwb4424QQc/Tax_2ujaiZI/AAAAAAAABoA/vujuPvLecLs/s72-c/playalap.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-5805248992472798352</id><published>2011-04-04T22:43:00.000-07:00</published><updated>2011-04-18T10:51:58.168-07:00</updated><title type='text'>La imperfección imprescindible.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-1vYj_RRppNY/Tax52JV2-AI/AAAAAAAABn4/Fj324W4nms0/s1600/pareja2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 111px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5596982408042182658" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-1vYj_RRppNY/Tax52JV2-AI/AAAAAAAABn4/Fj324W4nms0/s200/pareja2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; 
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;El amor no es un sentimiento. Es una habilidad.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo no sé qué demonios es el amor. Me lo preguntan incansablemente quienes creen verme enamorado, y yo sólo atino a responder, con una sonrisa: es un estado de indefinición total. Nada va, nada viene, nada preocupa, nada ocupa. Sólo se piensa en tener, crecer y fructificar. Y si el resto de las cosas del mundo se derrumban, mientras él esté, seguirá habiendo esperanza. &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero no sé qué es. Entiendo que requiere de grandes dosis de paciencia y otras pocas de entusiasmo. Que no existe sin comprensión, acompañamiento y decisión. Sin un poquito de valentía. Creo que una vez que se le tiene es difícil despegárselo, imposible si se es correspondido. Porque el amor, eso sí que lo sé, crece con el cuidado, el empeño y la entrega. Es, como bien decía Isabel Allende en una frase ya de sumo conocimiento en este Baile, como la literatura: requiere dejarlo todo de lado. Todo menos uno mismo, porque el amor también es eso: la tarea difícil pero deliciosa de amarse a uno mismo amando a otro más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Él no es perfecto. Dista de mucho, de hecho, de la perfección. Su estatura es media, su pelo de un chino irresoluto, y su rostro está marcado por la persistente obsesión que tiene de limpiarlo de espinillas y vellos enterrados a pellizcos. Tiene cien manías, y quinientas más. Cuando come chocolate, necesita lavarse dos veces la boca. No puede hacer pipí en un mingitorio. No le gusta comer rápido, ni en la cama, porque odia sentir morusas sobre alguna parte de su cuerpo que no sea su boca. Cambia de peinado como de ropa interior. No hay una persona en el mundo que le atine a sus gustos al vestir. Tiene gustos musicales que me obliga a escuchar. Y cuando los critico se pone raro. Se pone raro con muchas cosas. Cuando hago algo que no estaba en sus planes, cuando le cambio los planes, cuando no le platico los planes, cuando no hago planes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Si se pone raro, se pone chiqueón. Y si se pone chiqueón vuelve a ser un niño. Se hace pequeño, pequeño, y exige, exige de mí como, estoy seguro, no lo hizo de sus padres ni sus abuelos, sus grandes tutores. Se duerme antes de que yo llegue a casa. Y dormido es una roca a la que resulta imposible despertar. Duerme diez horas seguidas. Cuando discutimos, ante esa tendencia inevitable que tengo a gritar, se cierra, se priva y frunce el ceño. Le reclamo que no haga ni diga nada. Se queja de que yo no le digo qué necesito, qué quiero de él. Y luego vuelve a fruncir el ceño, se priva y se cierra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No come mariscos en puestos de la ciudad. Se estresa cuando se sienta en el camión y la persona que se levantó antes que él dejó el asiento o el tubo caliente. Si me mancho se estresa, y si lo mancho a él, por accidente o por juego, para no enojarse, ríe nervioso. Defiende su espacio con uñas y dientes, y si alguien ajeno toca sus cosas es capaz de irse contra él y desollarlo de un tirón de greñas. Odia a mis ex, por el simple hecho de ser mis ex, y como no cabe el odio en él, fabrica maravillosas metáforas cargadas de crueldad en que idea cómo borrar el pasado e instituir su dictadura. Tiene fobia social, o más concretamente, fobia familiar. Choca con los protocolos. Odia el lujo, el glamour, la corbaba y el pantalón formal. Ya no digamos el traje. Casi no lee. En el cine, nunca sabe quién es quién y luego que salimos olvida personajes, trama y actores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero su estatura es perfecta para que yo lo arrope con mis brazos, lo bese tiernamente, le suzurre cosas al oído mientras bailamos pegado. Su pelo es una selva de inmensurables dimensiones en las cuales me encanta perderme. Sus chino, toboganes por los cuales me deslizo, noche tras noche, hasta su más profunda piel. Su capacidad para limpiar su cutis, pese a todo, mantiene el mío limpio también. Sabe apretar el poro, extraer la grasa y evitar la infección, todo en un suave pellizco. Sus manías son sus tesoros, y yo los defiendo a capa y espada. Si le llevo chocolates, le llevo también la pasta de dientes, o el cepillo, el Trident White. Yo le busco un cubículo para que haga a su gusto en los baños públicos, y calculo el tiempo juntos con base en su hora de comida, y no los quince minutos que me toma a mí comer. Y si acepta comer conmigo en la cama, acepto yo que nos ponga la cobija como mantel. Apoyo sus cambios de look con cierto recelo, pero debo admitir, no sin cierto afán de morbo, lo mucho que me incita pensar que estoy con el mismo cada semana, con él, y al mismo tiempo con uno diferente. Para sus gustos diversos e impredescibles existen las tarjetas de regalo, con el complemento de que he llegado a notar que no hay cosa que yo le regale o le haga escuchar, ver o leer que no le guste. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Si se pone raro, la solución es siempre un beso y un par de palabras sinceras. Valora tanto la sinceridad que es incapaz de sentirse mal si algo que no le gusta se dice de corazón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Valoro su sueño, lo respeto y lo defiendo. Me molesto con él cuando una llamada o un ruido en casa lo despierta, y acepto sin chistar que se las citas se retracen por estar en la cama unos minutos más. Ante su ceño fruncido, su puchero y su cerrazón, bastan un par de minutos y que yo me digne en sonreír. Mi sonrisa es la fuerza apocalíptica que destruye su desazón y la arranca de raíz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No come mariscos en la ciudad, pero si es conmigo come hasta parado. Si el lugar que dejaron está caliente, yo me siento en él y le evito el bochorno. A cambio, en el viaje de regreso, me deja ir en la ventanilla -con esa tendencia loca perruna que tengo de querer que el aire me dé siempre en la cara-. Si nos manchamos, reímos a carcajadas y luego yo soy quien le pasa el papel, la servilleta, el secador. Defiendo su espacio con uñas y dientes, y sé que él mataría por defender el mío -por eso se sorprende y molesta cuando sabe que alguien metió mano en mi mochila, entró a mi cuarto sin mi autorización, me cambió el itinerario sin previo aviso-. Los ex son temas tabú en la relación, y si se mencionan, para evitar comparaciones, el comentario anecdótico que los incluye se cierra con un beso, un abrazo, una caricia simple que nos diga, a él o a mí, según sea el caso: "pero nadie podrá jamás llegarte a los talones". La fobia familiar la ha superado con convivencia, y hoy día gusta de mi familia a pesar de la falta de tiempo y espacio adecuado para convivir con ellos. Con el protocolo no puedo hacer mucho. Lo he incitado a notar lo bien que se ve con corbata, lo mucho que me incita también en ese look. Pero no lo obligo a nada, y me regocijo con él cuando es su día libre y puede, en sus palabras, "usar ropa normal". Y sé que lee menos de lo que me gustaría que lo hiciera, pero se interesa como nadie cuando le planteo una lectura, y siempre responde a mis reseñas con un "se oye interesante. Luego me lo prestas". Para saber quién es quién en las películas, ponemos pausa y regresamos. Si estamos en el cine, le señalo la pantalla y, con esa capacidad mía de adivinarle el modo, encuentro las manzanitas para aclarar la explicación. Además, cambia la literatura y el cine por otras artes de las que gusta más, en específico la música -trivial o no, es capaz de escuchar un disco entero y determinar cuáles serán sencillos y cuáles no, en qué orden, en qué estaciones de radio las pasarán y a qué películas, programas de televisión o situaciones de la vida diaria podrían servir de soundtrack-, y la fotografía -es un excelente observador; miren si no, me encontró-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y lo amo. Sabrán a estas alturas que lo amo. Conozco cada recoveco, y soy capaz de adivinar una expresión suya aún antes de que sus músculos se activen. Sé lo que pensará si hago, digo o pienso cualquier cosa. Y sé que le gustarían muchas cosas de mí que no tiene, claro está, porque yo también tiendo a defender mi espacio. Y sé que nos gustarían, está claro también, muchas cosas que el mundo, el destino y la forma caprichosa en que la felicidad actúa, no pueden darnos. Ni hablar. Mientra tanto, me basta con amarlo. Y me basta con que lo sepa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-5805248992472798352?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/5805248992472798352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=5805248992472798352&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5805248992472798352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5805248992472798352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/04/el-amor-no-es-un-sentimiento.html' title='La imperfección imprescindible.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-1vYj_RRppNY/Tax52JV2-AI/AAAAAAAABn4/Fj324W4nms0/s72-c/pareja2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-4477492366326455942</id><published>2011-03-28T22:17:00.003-07:00</published><updated>2011-03-28T22:44:14.178-07:00</updated><title type='text'>Las dos.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WMDSN76hXz8/TZFxn5kFrEI/AAAAAAAABnw/xsI89j4vaYo/s1600/tresamigos.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 138px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-WMDSN76hXz8/TZFxn5kFrEI/AAAAAAAABnw/xsI89j4vaYo/s200/tresamigos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5589373542824520770" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;A las dos, por el gusto de volver a ser un trío de pubertos cada que se puede.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya ni les pregunto porque sé que les ha pasado: piensan en un amigo, uno de los más cercanos, y se preguntan cómo demonios es que llegaron a entablar algo más que una relación casual con esa persona. Sus gustos son no sólo diferentes, sino enemigos; sus residencias y trabajos están tan separados que a duras penas pueden decir con certeza que viven en la misma ciudad; sus pensamientos y sus ideologías no sólo los confrontan, sino que los alejan. Incluso es posible que jamás logren ponerse de acuerdo en nada. Pero eso responde a la característica que justo hace a la amistad la más duradera, transparente, flexible y clara de las relaciones humanas posibles: se debe al sentimiento y a la franqueza, no a la razón ni la diplomacia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso mismo pensé yo cuando hoy, tras una tarde excelente con un par de buenas amigas, me dirigía a casa para descansar. Eso pensé, y pensé en decírselos a ustedes: lo que uno experimenta frente a las diferencias que, pese a todo, subsisten en una amistad entre dos seres humanos, es la desazón, la sorpresa y la alegría. La alegría de saber que, si somos diferentes en abundancia y aún así nos queremos tanto, no habrá fuerza ajena, por más poderosa que sea, que se atreva a detenernos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A las dos las conocí en una etapa de mi vida en que era feo, realmente feo. Y quizá porque ellas también lo eran entonces, o porque se compadecían de mí, la ausencia estética no impidió que formáramos un lazo en la complicidad, el apoyo, la alegría y la fraternidad. Luego, nos pusimos guapos, todos, los tres, y descubrirnos en nuevos cuerpos, nuevas caras, superada la pubertad, nos hizo tenernos aún más consideraciones, llegar a pensar "pues si no estaba tan feo, ¿cómo es que tanto se lo repetía a sí mismo frente al espejo?"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A las dos las quiero, como a ninguno otro de mis amigos, y eso se debe a que a cada uno de ellos les guardo un amor distinto. Porque todos son diferentes, no por ninguna otra razón discriminatoria. Y pretender quererlos igual sería como esperar que en el juego ese clásico de la esfera de Tupperware en el cual cada figura geométrica tenía que salir por un espacio hecho a su forma y medida, todos los cuadros salieran por los triángulos, y viceversa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero debo admitir que con una, más que con la otra, llevo cosas en común. Una, quizá por lo que ha vivido en casa, me abrazó cuando la anorexia amenazó con destruir mi vida, y se resistió a soltarme. Si lo hizo, fue para decirme que todo eso que yo vivía era extremo para ella, la indignaba, la sobrecogía, la ponía fuera de sí. Pero incluso esa declaración no hizo más que acercarla. La otra, también por lo que ha vivido en casa, se asustó y me dio la espalda cuando más la necesitaba. Hoy lo digo sin fronteras, llano y transparente, pero llegar a entenderlo así me costó tanto que casi destruyó lo que hoy existe en pie. Espero de la segunda, todavía, una prueba de fuego que la acerque, que la hermane, que la haga ver tan resistente a la adversidad como el teflón. Entiendo que es malo esperar de los demás. Que uno siempre termina decepcionado. Pero qué quieren, así soy yo. Me gusta dar segundas oportunidades cuando creo que se merecen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las dos han conocido lo peor de mí. Y han vivido conmigo eso, cada una a su estilo. Porque sí, he de decirlo, conservan también entre ellas algunas diferencias. Sobreprotegidas desde casa, todavía me sorprende que no hayan hecho todo lo que yo a mi edad. No es que yo sea un trotamundos, capaz de hacerlo y verlo todo, pero por circunstancias que a mí también se me dieron en casa, he tenido un poco más la oportunidad de salir solo a las calles y enfrentarme a golpes con las cosas feas de la vida. Eso, temo decirlo también, es quizá algo de lo que más nos separa. Pero entiendo que cada ser humano debe vivir procesos vitales diferentes, y que también en ellas tengo mucho qué aprender sobre cómo es existir, y cómo es que vivir significa cosas diferentes para personas diferentes. Quisiera, sin embargo, que hubieran visto lo que yo, no para ser iguales, o para acercarnos más, sino para que tuvieran también otra experiencia, otro conocimiento de la vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y yo he conocido lo peor de ellas. Las he consolado en la falta, y las he abrazado en la alegría. Pese a lo que nos separa, lo que cada una cree, siente, vive o piensa, está sobreentendido que pueden contar conmigo, y yo no esperaría más que espaldarazos de su parte. Si bien de una de las dos tengo cierto recelo aún tras lo que antes comentaba, no dejo de confiar. Y creo en ellas, en las dos, y en la posibilidad increíble que han demostrado para salir adelante frente al fracaso, la adversidad, la pérdida o la derrota. Entiendo que no son perfectas. Pero gracias al cielo ninguno de mis amigos lo es, lo que, incluso frente al sentimiento, me hermana aún más con ellas: saber que no estamos sólo para aplaudirnos las decisiones favorables, sino también para sorprendernos en las malas y, un eterno paso atrás, apoyar un tanto cuando el boomerang regrese a quien lo lanzó.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora que lo pienso bien, no somos tan diferentes. Nos une la especie, la historia y la vida. Nos une el deseo. Porque cuando pienso en un abrazo pienso también en ellas, y saber que ahí estarán para eso me reconforta. A lo mejor no podremos llegar a un acuerdo sobre Dios, la religión o las buenas costumbres. Pero sé que frente a ellas podré decir que no me parece, que no estoy de acuerdo, y seré respetado. Eso, más que nada, alivia las relaciones: mientras éstas sean capaces de aguantar en su lona las diferencias, las distancias y los desacuerdos, no habrá puño que gane la pelea por knock-out.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-4477492366326455942?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/4477492366326455942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=4477492366326455942&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4477492366326455942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4477492366326455942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/03/las-dos.html' title='Las dos.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-WMDSN76hXz8/TZFxn5kFrEI/AAAAAAAABnw/xsI89j4vaYo/s72-c/tresamigos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-4789165850104527373</id><published>2011-03-21T21:40:00.000-07:00</published><updated>2011-03-21T22:27:31.595-07:00</updated><title type='text'>El favorito de Dios.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-l_tj9bGMUiU/TYgzGahURkI/AAAAAAAABno/nCzBCRxFGZI/s1600/diosadan.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 148px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586771523044394562" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-l_tj9bGMUiU/TYgzGahURkI/AAAAAAAABno/nCzBCRxFGZI/s200/diosadan.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;Yo insisto en una teoría que seguro más de uno ha acariciado, enunciado o hasta perseguido: Dios tiene pueblos favoritos, y pueblos a los cuales mantiene sobre la Tierra, dirían los abuelos, porque Ídem es grande. Pueblos a los cuales dota de una natural propensión al éxito, el descubrimiento, el progreso y la vanguardia, y pueblos a los cuales les da lenguas difíciles, culturas impredescibles, una historia inexpugnable, una política complicada, una economía dubitativa, y a Elba Esther Gordillo-no, de veras que Dios sí se ensaña-.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Japón es uno de esos casos en que Dios, por andar viendo los andares, los pucheros, las travesuras y las niñerías de alguno otro de sus hijos favoritos -Inglaterra, Francia, Suiza, Estados Unidos-, descuida gravemente al hijo incómodo y eso deriva en una impresionante propensión de los japoneses a ponerse mal. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si contáramos las guerras, desastres naturales, invasiones y demás catástrofes -incluido el harakiri (¿sí se escribe así? Mejor aún, ¿sí es japonés?)- que la nación nipona -tapón, tapona- ha padecido a lo largo de su muy muy muy arduo caminar por la Historia Universal, preferiríamos contar las veces en que un político mexicano piensa al día en piñarse algo, porque serían considerablemente menos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y a qué se debe el ensañamiento de Dios con algunos de sus vástagos, lo ignoro. Japón ha padecido incendios, erupciones volcánicas, terremotos, maremotos, accidentes aéreos, emergencias nucleares, derrumbes, descarrilamientos, bloqueos económicos y, regular tendencia de las cosas malas a ponerse peores, hasta tiene el honor de haber sido el único país del mundo, a la fecha, en haber recibido el impacto de dos, sí, dos, bombas nuclares -de hecho, es el único país del mundo que ha sido impactado por una bomba nuclear-.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los alarmistas dicen que el reciente grupo de terremotos que azotó varias provincias del archipiélago nipón -tapón, tapona-, es el inicio del fin de los tiempos -el fin de los tiempos ha tenido tantos inicios como desastres Japón-. Los optimistas, aseguran que Dios aprieta pero no ahorca: si la están pasando mal, y la pasarán peor, es porque seguro poseen las herramientas suficientes para levantarse de la tempestad, levantar casas, escuelas y edificios, barrer el agua y volver a la vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo me quedo con la idea del fin de los tiempos. No es cierto. Lo dije sólo para ver sus caras arrugarse, sus ceños fruncirse y sus cabezas maquinar toda clase de insultos contra mí. La realidad es que creo en el género humano y en su capacidad plagística para levantarse ante la adversidad, sacudirse el polvo, y seguir por el mismo camino de siempre -nunca se ha dicho que sea el mejor, pero es el mismo de siempre-. Porque la historia de la adversidad, es también la historia de las posibilidades. Y a eso nos enfrentamos todos, todos los días: si el camión no pasa, si la maestra no aceptó el trabajo por correo electrónico, si el jefe no nos dio las vacaciones y la reservación es in-mo-di-fi-ca-ble, dijo la señorita de la agencia de viajes, si no hay del sabor que queremos en la heladería, si llueve y salimos sin paraguas, si hay sol y tenemos que caminar tres cuadras a la tienda, si la almohada tiene ácaros -luego hablamos de los ácaros, que son harina de otra desgracia-, si la biblioteca no abrió, si el internet falló a segundos de enviar el apunte, si el proyector no jaló justo el día de la exposición, si la toalla se nos olvidó en el cuarto y nos dimos cuenta justo al terminar de bañarnos. Vivir es un atentado a la naturaleza, es una apuesta en contra del instinto, la diáfana propensión de la física a tragarnos vivos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y eso no significa que Dios esté cortando cabezas en el inframundo. Significa que estamos vivos, y descubrir que lo estamos es la mejor motivación para seguir pateando traseros -El Meromerosaborranchero, amigo de ésos que se extrañan cuando le sale a uno guarro a flote, estaría orgulloso de mi frase-. Significa que, si bien Dios tiene sus favoritos, y a esos les da manáh en el desierto y a Woody Allen, también tiene una impresionante propensión para variar sus gustos, desequilibrar la balanza y jugar con los destinos de toda su grey. Es caprichoso, Él. Y qué le vamos a hacer. El que paga manda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde este Baile va para Japón un fraterno abrazo y un sensible y generoso afán por hacer que las cosas mejoren. Nuestras culturas son diferentes, ya no digamos nuestros idiomas -lo de enviar buenos deseos es meramente protocolario. Japoneses e hispanohablantes entendemos que no nos entendemos-, pero nuestra especie es la misma, y nuestros corazones están hechos iguales -unos con más colesterol, otros con más marcapasos, pero la esencia es la misma-. Y tambíen, el sincero y bien intencionado recordatorio que también decían los abuelos: cuando más negra se pone la noche, es cuando más cercano está el amanecer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;PD: Dios, si me estás leyendo, ¿por qué no cambias ya la balanza y le das a los gringos a Elba Esther? Ya les toca la papa caliente, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-4789165850104527373?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/4789165850104527373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=4789165850104527373&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4789165850104527373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4789165850104527373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/03/el-favorito-de-dios.html' title='El favorito de Dios.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-l_tj9bGMUiU/TYgzGahURkI/AAAAAAAABno/nCzBCRxFGZI/s72-c/diosadan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-5893820463234707290</id><published>2011-03-15T19:34:00.001-07:00</published><updated>2011-03-15T20:10:12.937-07:00</updated><title type='text'>Mi cuarto y yo.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sPhJlzIXn3U/TYAoz6WyMUI/AAAAAAAABng/b0vaanIT9rk/s1600/la_habitacion_de_van_gogh.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 158px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5584508410242675010" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-sPhJlzIXn3U/TYAoz6WyMUI/AAAAAAAABng/b0vaanIT9rk/s200/la_habitacion_de_van_gogh.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hay personas celosísimas de su espacio -no sé por qué no decimos celocérrimas, que suena todavía más enérgico, más celoso-, y lo representan como nada en su habitación. Los representa, dicen, y los salva del mundanal ruido exterior -la violencia en las calles, las decisiones laborales, los dramas familiares, la salida de Presunto Culpable de carteleras-. Es, aseguran, una especie de santuario -y en algunos casos, aplica agregar aquello de "para fauna exótica"-. Yo, sin embargo, llevo ese mismo espacio en mi interior, y cada vez que me quiero separar del caos vial, los desajustes del sistema, los cambios de personal en el trabajo, y la estupidez en general, cierro los ojos y me pongo a imaginar. De ahí, imagino, sale lo que Doña Mago cuestiona tan singularmente: "¿Y tú de dónde carambas sacas tanta cosa?"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y si bien el cuarto interior es mucho más utilitario que el cuarto exterior, porque le cabe más y mejor, porque es más ergonómico-, entiendo que la mayoría de las personas, por una cuestión de instrucción popular, prefieren dejar de imaginar y hacer su santuario algo mucho más tangible, algo ubicado en el interior de sus viviendas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero para mí mi cuarto es otra cosa. Crecí sin uno, en un departamento tan pequeño y tan sobrepoblado, que teníamos que vérnoslas duras para pensar en intimidad. Intimidad, de hecho, en una familia de cuatro hermanos, una madre católica que a la menor provocación rocía agua bendita y aturde de inciensos el aire, y un padre de reacciones imprevisibles, ahora entendemos que demenciales, es un término poco menos que inexistente. No hay intimidad en una construcción de cinco por cinco, con un baño, donde, cierto, nada se pierde, pero también, cierto, nada interesante pasa -lo bueno de las casas grandes es que ofrecen aún más territorio a la imaginación-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Compartí un cuarto toda mi vida. Primero con mis hermanos, todos, hombres y mujeres, quimeras, y luego, ya en una casa más grande, con dos baños y medio -el "medio" debe ser el más triste de los baños, porque nadie piensa nunca en él- con El Mayordemishermanos, que saturó de orden, limpieza y decoro la mayor parte de mi infancia -lo que explica, también en gran parte, por qué hoy no sólo no levanto un papel, sino que hasta fomento su acumulación-. Entendí lo que era tener un cuarto para mí solo hasta que él se fue de viaje, y el espacio de sobra me horrorizó tanto que me olvidé de atenderlo y me refugié al mismo rincón de siempre, como si la habitación de esa casa también grande, gigantesca, inabarcable, siguiera siendo habitada por cuatro hermanos en crecimiento constante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;De modo que cuando él regresó lo encontró todo en el mismo sitio. Imagino que debió sentirse sorprendido, esperando hallar juguetes y libros regados por doquier. Mi mayor atrevimiento fue subir a dormir en el nivel superior de la litera, reservado, claro está, para los "niños grandes". Y lo hice con tan poco entusiasmo, y representó para mí un éxito tan minúsculo, que cuando regresó, salido del clóset y todo, regresé al nivel inferior en automático y sin chistar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Por eso es que su pretensión, cementera, acerera y calosa, de construir un cuarto sobre el que ahora habito para hacer de él mi santuario, fue recibida por mí con una respuesta que él critica, pero que ya está acostumbrado a recibir de mí: "Pues como tú veas". Él, que sí es celosísimo de su espacio, que no orina en las esquinas de su "pent house" porque la civilidad no le da para eso -Doña Mago, que no conocío el concepto de intimidad en toda su vida, primero por una casa sobrepoblada no por cuatro, sino por seis hermanos, y luego por un esposo asfixiante, celotípico, demandante, dice eso de "pent house" con un resto de odio hacia un hijo suyo que es, dentro de su unicidad, preciso, tajante y claro para marcar sus límites-, él, decía, que cierra la puerta y tiene el honor de desentenderse, me miró con ese gesto suyo de "Voy a creer que te da igual..." y llenó la casa de albañiles, planos, conexiones, cementos, aceros y cales, dispuestos a convertir lo que hasta ahora era el mingitorio a cielo abierto de Nez, en un cuarto con un baño y un pasillo de mogollón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y aquí nos las estamos viendo, con los muebles que se sacuden y la arena que regresa para invadirlos sabanalmente, como el avance paulatino, admonitorio y fantasmal de la ceguera que cubre una pátina humana, como las canas que cubren entre tinte y tinte el pelo del hombre al que la muerte lo va llamando. Doña Mago, que en un inicio vio con otra porción de odio que su otro hijo, ésta su pluma, que no establece casi nunca límites, tuviera su propio "pent house", al que decidió llamar el "challet", terminó por aceptar la propuesta porque El Mayordemishermanos, hábil para atraer el convencimiento general, le vendió la opción de que parte de la misma azotea se destinara a una terraza para que jueguen sus nietos -y las panzas crecen, creeeecen, creeeeeeeecen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y aquí nos las estamos viendo. Con muros que aparecen dónde había aire, tubos que entran y salen, cementos y mezclas, con el bull dog de Apasco apareciendo hasta bajo la cama, regaderas que emergen de nuevas paredes, ventanas que se abren paso entre ladrillos y bloques, pisos y nuevas azoteas que recuerdan la facilidad con la cual se construye un cubo con piezas de Lego. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y aquí nos las estamos viendo. Haciéndome a la idea de que, después de todo, me agrada tener sobre mí a lo que será mi nuevo cuarto, y admitiendo, mea culpa, que después de todo no está tan mal tener un propio cuarto, y llenarlo de mí. Y como será igual al que ahora tengo, la mudanza intracasa será dichosa, o al menos más dichosa que la última que emprendimos, que partió la ciudad en dos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y aquí nos las estamos viendo. Atendiendo al hecho de que ningún albañil en este país escucha todo el día una estación de pop, y que tampoco ningún albañil, parece que por convicción y obediencia a sus propios códigos, deja de tomar caguamas, Coca Cola y chile Valentina mientras trabaja -imagino que en sus casas comerán caviar-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y aquí nos las estamos viendo. En la era de la juventud, la individualidad se valora en oro. Se convive casi exclusivamente en los círculos sociales cibernéticos, y el cuarto es entonces el reducto más apreciado de esa misma individualidad. Un póster en la pared se convierte en una efigie, el color de una pared en el símbolo patrio, el acomodo de un mueble en la glorieta más exacta de la vialidad más transitada. Nada queda fuera, nada que no se desee que lo esté. Y aquí me las estoy viendo, acostumbrándome a hacer de esto que se construye, un paraíso, un santuario, un rincón que hable de mí, sea para mí, y regrese a mí. Demonios, ¡con lo difícil que ha sido construir un espacio interior, y ahora tendremos que hacer que se materialice! Bueno, por lo menos podré colgar mi cartel de El cisne negro que ya Mi Ojosh se robó de su trabajo -ñaca, ñaca-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Salud!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-5893820463234707290?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/5893820463234707290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=5893820463234707290&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5893820463234707290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5893820463234707290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/03/mi-cuarto-y-yo.html' title='Mi cuarto y yo.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-sPhJlzIXn3U/TYAoz6WyMUI/AAAAAAAABng/b0vaanIT9rk/s72-c/la_habitacion_de_van_gogh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-8299544514684544626</id><published>2011-03-05T20:55:00.000-08:00</published><updated>2011-03-05T21:25:27.354-08:00</updated><title type='text'>Adversus.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-MR88ApIhMrs/TXMareWrHJI/AAAAAAAABnY/7OnzhZ7d1v8/s1600/adversidad.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 160px; FLOAT: right; HEIGHT: 159px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580833697427037330" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-MR88ApIhMrs/TXMareWrHJI/AAAAAAAABnY/7OnzhZ7d1v8/s200/adversidad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Dice un antiguo proverbio popular -y supongo que es antiguo porque lo escucho desde que nací, y de eso hace ya dos décadas y un tantito más-, que si algo puede ponerse mal, se va a poner peor. No importa cuánto se haga por revertirlo, cuánto se pongan esfuerzos por solventarlo: si va a doler el golpe, va a doler tres veces. Lo más increíble no es lo atinado que este dicho resulta, lo veraz y contundente que demuestra ser día con día, entre el tráfico, el trabajo, la escuela o la familia. Lo veraderamente inverosímil es que los seres humanos sigamos viviendo como si esto no pasara, esperanzados en que si algo ha de ponerse mal, se va a poner mucho mejor -una idea que, a estas alturas, sólo mantienen viva Disney, Cartoon Network y Gustavo Cerati-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Esto viene al plato porque mi padre, que como ya les he dicho en alguna ocasión lleva encima, además de la carga de toda una vida de sufrimientos y penas no remediadas, un cúmulo de enfermedades siquiátricas y neurológicas que, sumadas como agentes del caos, lo mantienen, por su seguridad y la nuestra, en una casa hogar, ese padre dolorosamente ausente, lejano, casi inexistente, ese padre violento, manipulador, grotesco, amenazante, volvió a tener una recaída en su trastorno conductual que obligó a una movilización oportuna y veloz, con el fin de detener todo posible encumbramiento de una enfermedad que es de apellido alemán, dicen, pero que tiene le mal tino de nunca abandonar el cerebro que posee. Y si a eso le sumamos su eterno mal carácter, y toda la la gama de abusos contenidos cuya energía negativa nunca se atrevió a encausar, tenemos un problema... y de los que se ponen feos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Claro está que todo este asunto no nos agarró como hace dos años, en que ni siquiera sabíamos cómo funciona el sistema de salud mental que otorga como prestación -deficiente como todo en él- el Instituto Mexicano del Seguro Social, cómo funciona una enfermedad como la que padece don Benjamín, cómo es que se libra el rechazo público que la sola palabra "siquiatra" genera en otros, cómo es que se puede vivir por, para y con un enfermo mental. No sabíamos nada, y eso, como en la frase que ha dado inicio a esta entrada, ponía las cosas en estado agravante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ahora, si bien golpea la recaída, lo cierto es que no nos dan atole con el dedo con la misma facilidad. Me bastó ver a Doña Mago enfrentarse a un médico absolutamente incompetente que atiende a su todavía esposo para dejarle bien claro qué sí y qué no está dispuesta a tolerar en el marco de su estupidez, para entender que ella, como todas las cosas que han pasado desde el 2008, tampoco se anda por las ramas en eso de mejorar. Para bien o para mal, ahora entiende hasta dónde puede permitirse llegar, hasta dónde es un atrevimiento, y hasta dónde repercute contra sí misma una decisión, una palabra, un gesto, un aviso. Ahora sabe leer la cartilla, al menos mucho más que antes, y decir "no". Y eso, como el resto de las cosas, las aprendió cuando los hechos desafortunados se convirtieron en pesadillas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lo que aún no me queda claro es qué tan mal puede ponerse esto. Entiendo que uno rara vez está preparado para las sorpresas de la vida, y que tampoco, por consiguiente, se tiene idea de qué camino tomar cuando las cosas de andar mal, se tornan peores. Pero sé, y eso me queda claro como pocas cosas hoy día -dejé de entender hace tiempo, por ejemplo, cómo funciona el sistema político, el Consejo de Titulación de mi carrera y los anafres-, que habrá que estar listo para correr cuando sea neceario, y para subir a la tabla y hacer de la ola un gran espectáculo de surf cuando también se requiera. La cosa, dirían los abuelos, está en saber medir el golpe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La otra frase que cerraría esta entrada es más esperanzadora, y más reveladora: si algo se está poniendo bien, se va a poner mejor. No es la ley de la vida, es la ley de la naturaleza misma. La prueba está en que si uno es guapo, se va a poner más guapo cuando pasen los años. Si un producto es bueno, se va a poner más bueno cuando pasen los años -ello prueba que, mientras el Gansito Marinela es y siempre ha sido bueno, el Twinki Wonder nunca tuvo madera para ser un buen panquecito-. Y hasta donde el cerebro, el corazón y los pies nos lo permitan, tomar decisiones acertadas será un buen comienzo para eso de esperar que las cosas se pongan mejor. Yo, como siempre, guardo la esperanza de que, mejores o peores, seguirán siendo mías. Y eso, con la garantía implícita de hacerme sentir vivo, es lo que agradezco de la adversidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-8299544514684544626?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/8299544514684544626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=8299544514684544626&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/8299544514684544626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/8299544514684544626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/03/adversus.html' title='Adversus.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-MR88ApIhMrs/TXMareWrHJI/AAAAAAAABnY/7OnzhZ7d1v8/s72-c/adversidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-5653998153224316442</id><published>2011-02-20T00:00:00.000-08:00</published><updated>2011-02-21T20:00:38.772-08:00</updated><title type='text'>Más negro que la noche.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-SrM95r3zNOY/TWE8PWt4l6I/AAAAAAAABnQ/Q6_ElxFkZr8/s1600/black-swan-03.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 101px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5575804048155121570" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-SrM95r3zNOY/TWE8PWt4l6I/AAAAAAAABnQ/Q6_ElxFkZr8/s200/black-swan-03.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ya sabíamos que Natalie Portman era grandiosa. Nos lo dejó medianamente claro cuando interpretó a la muy bien peinada reina, y luego senadora, y luego nada, Amidala, en la última trilogía de la Guerra de las Galaxias -que es en realidad la primera, porque las primeras tres son en realidad las últimas tres... bueno, ustedes saben-, y luego reafirmó una y otra vez el nivel de sus dotes histriónicas hasta que, sin temor a equivocarme, nos puso a todos la piel chinita con su papel en V from Vendetta (aka V de Venganza), en la historia sobre cómo el hombre del siglo XXI ha perdido toda noción de las relaciones humanas y su sentido, Closer (aka Llevados por el deseo), y en la entercedora cinta sobre la pérdida de la inocencia y sus consencuencias, ¿Dónde quedó el amor? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero como en &lt;em&gt;The black swan&lt;/em&gt; (aka El cisne negro), tampoco creo equivocarme, nunca la vimos. Su desempeño actoral es tal, que llegó un punto, lo que nunca me había pasado con una película, ni siquiera con alguna del género gore, que me vi tentado a abandonar el barco y dejarlo por la buena, pues es tal el realismo, la energía y la exactitud con que Portman desempeña su papel como Nina, la bailarina de la Compañía de Danza de Nueva York que se prepara para convertirse en la reina cisne blanca y negra en la nueva puesta en escena de &lt;em&gt;El lago de los cisnes&lt;/em&gt;, que no queda alguna duda de que la está pasando mal, y muy mal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;A mí no me cayó el veinte de la esquizofrenia hasta que El Mayordemishermanos, que se rehúsa a verla porque dice que a él todos esos rollos de la personalidad disociada y sus consecuencias le parecen poco católicos, y por eso lo ponen muy nervioso -lo heredó de la madre-, me lo hizo ver con un simple y llano: "Ay, no, a mí todas esas cosas de esquizofrenia y trastornos de personalidad disociada me ponen muy nervioso". Aparte, cabe aclarar, su mucho más desarrollada capacidad de apreciación estética que la mía, y su también mucho más experimentado paso por el séptimo arte, le permiten entender esa clase de mensajes artísticos que a mí, que me paso la película entera leyendo los subtítulos -?- nomás no me llegan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero una vez que me lo dijo, me cayó el veinte de todo. Entendí que, si la actuación de Natalie Portman es capaz de adentrarnos en el mundo de visiones escalofriantes y sensaciones terroríficas que caracteriza a su enfermo personaje, y de hacerlo tan bien, entonces estamos frente a una verdadera ya no promesa de la actuación, sino leyenda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;A Portman, cabe aclarar, la acompañan buenas cosas: un director genial, Darren Aronofsky; un buen reparto, que incluye a Vincent Cassel como el temible, genial pero estrictísimo director del ballet,; Winona Ryder, en un papel tan triste como impactante, de la bailarina en decadencia Beth; Mila Kunis, otra grande a pesar de su juventud, como la segunda en la línea para interpretar el papel doble, y Barbara Hershey, como la ahoraentendemosporqué opresora madre de Nina, que no la deja ni ir a la esquina sin desear saber dónde anda, con quién anda, qué piensa, qué se trae; una excelente música, adaptación del ballet original, que recuerda aquéllos métodos de seguimiento musical de los sucesos en que era tan magistral Kubrick; un maravilloso diseño de arte que nos acomoda en la trama como anillo al dedo; un estupendo guión, que no deja nada fuera, y al mismo tiempo lo deja todo a la imaginación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y a Nina la rodea también todo lo posible para que desarrolle su trastorno: el director que uno no sabe si va o viene, si la desea o más bien esperaría verla acabada; la compañera que espera ocupar su lugar, y que intenta, droga de por medio, liberarla de su propia personalidad; la compañía, que la ve con recelo ante su obtención del papel y rumora su relación con el director; la bailarina saliente, que comparte el rumor y agrega, explícita y agresiva como sólo Winona puede interpretarla, qué cree ella que tuvo que hacer Nina para obtener el papel -en México diríamos "aflojar"-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y cuando comienza a volverse loca, verdaderamente loca, está uno tan metido en el filme que ya no sabe si lo que ella está viendo es producto de su mente trastornada o de la realidad. Porque hay cosas que, si yo fuera Nina, juzgaría igual o peor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No he visto el resto de las actuaciones de las nominadas a mejor actriz para el Oscar de este año, pero no creo necesitarlo. Natalie Portman se luce tanto, brilla tanto, grita tanto, escandaliza tanto, baila tanto, suda tanto, se reprime tanto, que dudo mucho que otra mujer haya hecho este año lo que ella ha conseguido en la pantalla. Ni modo, chicas, suerte para el 2012.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Me parece que ni siquiera tengo que decirles que vayan a verla. No verla, se los aseguro, caerá sobre su responsabilidad. Luego, cuando todo mundo la refiere como uno de trillers sicológicos indispensables después del inigualable &lt;em&gt;Psycho&lt;/em&gt;, del también inigualable Alfred Hitchcock, o de &lt;em&gt;A beautiful mind&lt;/em&gt;, se van a arrepentir de no haber asistido a la puesta en escena más escalofriante del último siglo -no, no los he visto todos, pero con éste me basta y sobra para juzgar-. Y cuando la Academia confirme el veredicto con su respectivo Óscar, yo ya no estaré aquí para decirles "¿ven? ¿qué les costaba firmar la Historia?"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-5653998153224316442?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/5653998153224316442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=5653998153224316442&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5653998153224316442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/5653998153224316442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/02/mas-negro-que-la-noche.html' title='Más negro que la noche.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-SrM95r3zNOY/TWE8PWt4l6I/AAAAAAAABnQ/Q6_ElxFkZr8/s72-c/black-swan-03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-7935543619433706932</id><published>2011-02-18T20:31:00.000-08:00</published><updated>2011-02-18T20:34:20.289-08:00</updated><title type='text'>The rito.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GYFlC9NP_SU/TV9IPnHt_LI/AAAAAAAABnI/aSso2kssIAk/s1600/entrevisat-del-teacher.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 156px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5575254296744557746" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-GYFlC9NP_SU/TV9IPnHt_LI/AAAAAAAABnI/aSso2kssIAk/s200/entrevisat-del-teacher.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Quien me conoce, sabe que yo no soy muy afecto a los noticieros de Televisa. Veo a Adela Micha cuando me gana el morbo, la curiosidad por asistir al espectáculo de lo que la mercadotecnia puede hacer por “la” mujer a través de “una” mujer. Y hasta sus comentarios homofóbicos, sumamente desafortunados y faltos, si no de cultura, sí por lo menos de sentido común y responsabilidad frente al micrófonos, seguía también las andanzas de Esteban Arce y todo su equipo de comentaristas en el Matutino Express. Pero fuera de esos ligeros traspiés, me rehúso, como ente pensante que soy –o intento ser- a asistir al espectáculo melodramático que Televisa ha preparado, disfrazándolo, maestro del efecto especial y el camuflaje como es, de “periodismo objetivo” y “calidad informativa” –en ese sentido le voy más a Brozo, que es puro show, y no intenta vender como cosa sana lo que no es más que eso, puro show-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Por eso es que no me sorprendió en lo absoluto el lamentable, triste, estresante y penoso incidente en que el supuestamente más visto presentador de la barra de noticieros del canal de las estrellas –nuestro canaaaaal-, Joaquín “Y mire usted” López Dóriga, se vio involucrado, al intentar, repito, sólo intentar, entrevistar al inigualable, majestuoso, divino y talentoso actor británico, Antony Hopkins –¿qué tan maestral será que el diccionario de Word reconoce su apellido, y no reconoce en cambio Dóriga, Micha, Loret de Mola ni Ayala?-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Para empezar, López Dóriga demostró una vez más que eso de formarse en el vieja guardia, y pretender elaborar sobre ella su zona de confort, no solamente no es nada recomendable, sino que resulta un arma de doble filo: si por un lado un buen número de personas reconocen en su larga experiencia y su estilo particular un distintivo a seguir por los nacientes profesionales del periodismo, y al tiempo relacionan objetividad y profesionalismo con número de horas tras el micrófono, por el otro López Dóriga comprueba que su actualización en materia, por ejemplo, de idiomas, no debería estar peleada en lo absoluto con su currículum o su tiempo de ejercicio profesional. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lo digo porque, como seguro ya se habrán enterado, don “Mire usted” quedó sumamente mal en el manejo del idioma inglés al intentar –repito, sólo fue un intento- entrevistar a Hopkins durante la emisión del pasado miércoles de su programa nocturno, en el cual pretendían –y repito, sólo pretendían, porque pretendiendo también se ha tejido el camino del infierno- tanto el presentador como el actor, y, quiero imaginar, un buen número de personas detrás de ellos –léase productores, técnicos en video y audio, Management y directores de escena-, promocionar el más reciente film del actor galés, The rite (aka El Rito), que narra la supuestamente basada en hechos reales historia de un exorcismo -¿otra vez?- &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;López Dóriga empezó bien. Como seguro no ha visto la película, utilizó un truco infalible de viejo lobo de mar: utilizar en su cuestionamiento un “¿por qué?”. “¿Por qué el rito?”, soltó el cabecita de fósforo usado, y la respuesta de Hopkins fue tan clara como experta: total silencio. Hopkins lo miraba a él con cara de “¿por qué me habla usted en un dialecto parecido al latín estándar que nomás no ubico?”, miraba para todas partes, intentando encontrar a alguien entre la producción con aire galés, encontrando, me imagino, puro émulo de Tintán con gabardina de Cantinflas, y López Dóriga, a quien nadie parecía explicarle nada, intentando, con otro truco de viejo lobo de mar, darse a entender –porque seguro pensó que lo que no estaba claro, o no era del todo adecuada para un actor de la talla de Antony Hopkins, era su pregunta, y no el idioma-, se limitó a intentar lo que resultó una traducción pocha, mal lograda, infructuosa y encima de todo ininteligible, de su propia cuestión: “¿juai de rito?” &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hopkins debe tener un conocimiento nulo del idioma español, pero existe algo que entre todos los hablantes del mundo puede entenderse, y eso es la emoción humana. Imagino que la cara de angustia que ya para entonces López Dóriga comenzaba a manifestar le fue clara, y tras preguntar un par de veces con un cortés y muy sencillo “excuse me?”, él mismo atinó a traducir a su propio idioma lo que el “Y mire usted” intentaba expresar: “Oh, why the rite?”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;A López Dóriga se le aclaró el rostro en lo que a todas luces fue como cuando uno va parado en el camión durante media hora y de pronto alguien desocupa un sitio justo enfrente, y no hay forma de que nadie se lo gane. Entonces sí, creyendo que ya la había dominado todita –la situación, claro, de lo otro presumimos que ahí la lleva-, volvió a preguntar en español, tras la respuesta de su entrevistado a la pregunta anterior, qué le gustaba de trabajar con determinado director. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Aquí sí la perdimos. Hopkins no entendió en lo absoluto ni la pregunta ni qué debía responder, y se fue por el lado de sus directores favoritos, sus películas favoritas, su mc trío del día favorito, la comodidad, y un largo etcétera que hizo que don Joaquín, tan propio él, comenzara a desvariar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo, que me chuté todo en repetición en uno de los tantos programas que luego hablaron del acontecimiento, no pude hacer más que subir dos rayitas el respeto hacia su capacidad profesional –pero nada más dos, porque el resto se lo tengo dedicado a Carmen Aristegui, que con eso de don Felipito y su supuesto (o ni eso, pura habladuría para causar protagonismo) alcoholismo, se manifestó otra vez como una de las voces periodísticas más seguidas, amadas y utilizadas como bandera de nuestros medios-. Así que si yo antes lo consideraba bueno en su trabajo, ahora creo que por lo menos tiene eso que es necesario en todo periodista que se considere medianamente capaz: cojones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Permaneció al aire intentando salvar la situación, y su actividad cerebral intentando conectar neuronas que le dieran el término, el acento, la sintaxis, la conjugación, en un idioma que evidentemente no maneja, bien podría haber encendido tres o cuatro focos. No mandó a corte, y su producción, que imagino, como su peluquero y su maquillista, no lo quiere, no hizo absolutamente nada por ayudarlo. De hecho, le ensució la toma metiendo a un supuesto ingeniero en audio que intentó ayudar a don Antony a escuchar al traductor, y, graduado en Harvard el muchachito, porque del Poli hubiera logrado mejor, nomás no pudo componer el desperfecto. Nadie pensó en mandar la tecnología al carajo y llevar al traductor ahí, in situ –si es que había un tal, porque ahora comienzo a pensar que mientras Joaquín y Antony intentaban vencer la barrera del idioma, y de la cultura, y de la profesión, y de la geografía, y de, y de, y de, el equipo de noticieros Televisa estaba jugando a ver quién podía decir “fufurufu” comienzo mazapán escupiendo la menor cantidad de morusas-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Todo esto redundó en fatalidad, derrota y fracaso. Cuando el problema se hubo solucionado –me gusta utilizar el hubo, pero, nota gramatical del Baile patrocinada por la producción de The Rito, recuerden que haber no es un verbo que pueda conjugarse en todas las personas a menos que sea para su utilización en tiempos compuestos, de modo que no podemos decir “hubieron muchas personas”, y mucho menos “me haigas dicho”-, digo, cuando el problema se solucionó, López Dóriga y el inigualable Antony Hopkins, que a lo mejor estaba actuando como que no escuchaba, y con la maestría que lo caracteriza le salió tan bien que puso a sudar frío hasta al mismo Azcárraga -de quien, chisme local, se dice que López Dóriga es su verdadero padre-, tuvieron tan poquito tiempo para hablar que su charla tuvo que limitarse a un “Gud nai” de parte de López Dóriga, y un “See you later” de parte de Hopkins, que seguro se quedó pensando “Craps! What a strager people are mexicans!” &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Nota para Televisa: o meten al “teacher” López Dóriga a un curso de seis niveles en Imac, dónde habla o habla, o, de plano, le consiguen un traductor que esté ahí. Total, si Lolita Ayala tiene a Perla Moctezuma, y le manda decir tan bonito “Gracias, Perla Moctezuma, hasta mañana viernes”, ¿cómo ‘ngados el presentador titular de su noticiero nocturno va a andar batallando? Nomás falta que el que barre la entradita de la oficina de Azcárraga llegue en una H3, y al presidente corporativo le dé ride el pesero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-7935543619433706932?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/7935543619433706932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=7935543619433706932&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7935543619433706932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7935543619433706932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/02/rito.html' title='The rito.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-GYFlC9NP_SU/TV9IPnHt_LI/AAAAAAAABnI/aSso2kssIAk/s72-c/entrevisat-del-teacher.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-3243938198012290516</id><published>2011-02-11T20:06:00.000-08:00</published><updated>2011-02-11T20:14:20.988-08:00</updated><title type='text'>Willcomen to Burlesque.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-AxHG5blTgG4/TVYI5p84gyI/AAAAAAAABnA/5AIynpaF0xU/s1600/burlesque.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572651375524348706" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-AxHG5blTgG4/TVYI5p84gyI/AAAAAAAABnA/5AIynpaF0xU/s200/burlesque.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Algo le falta a Burlesque, la más reciente cinta musical de Steve Antin, que no acaba de cuajar. Será que he visto tantas veces películas y puestas en escena similares en temática y tratamiento a la protagonizada por Cher y Christina Aguilera, que se necesita más que medias negras, espejos luminosos y cortinas de terciopelo para sorprenderme. Y si tomo en cuenta que yo no soy ni siquiera un conocedor, ya n o digamos un experto, en materia de musicales, tengo por seguro que los que sí podrían presumir de ese título se habrán sentido defraudados, o por lo menos enfrentados a más de lo mismo, al ver el filme ganador de un Globo de Oro, y nominado a otro más, incluido el de mejor actriz, para la, ella sí, joya a todas luces –y hasta bicentenaria- Cher. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero fuera de ella, que deslumbra aunque su presencia en la trama no equivalga en minutos a los de su coprotagonista, Christina, quien también logra deslumbrar por las increíbles tonadas que surgen de su boca, y de su par de actuaciones memorables, Burlesque tiene poco con qué defenderse ante una memoria que recuerda a Liza Minelli haciendo de las suyas en el entallado y escotado traje de Cabaret, a Catherine Zeta Jones recuperando figura, presencia y voz después de un embarazo en Chicago, o incluso, si nos vamos poniendo recientes, ante el dinamismo, la agresividad y la fiereza de una muy gordibuena Fergie en Nine. Nada que no nos lleve a Bob Fosse, a Lloyd Webber, a Rob Marshall. Incluso nada que no remita a los videos musicales de Aguilera quien, sin temor a dudas, ha abusado del estilo Burlesque en sus videoclips. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Incluso, pese al par de presencias femeninas que sostienen la cinta, Burlesque no pasa la prueba de fuego de todo musical que se aprecie de ser excelente: su número final, en el cual la ausencia de la voz y figura de Cher no sólo falta, sino causa hueco en el estómago, no pone la piel chinita. Incluso me atrevería a afirmar que hay algunas puestas durante la trama que pegan mucho más que el número que cierra la cinta, olvidando aquella verdad irrefutable de las obras musicales: el número inicial captura la atención, los intermedios cuentan la trama, y el número final inscribe en la gloria y lo inolvidable. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y aunque le falta con qué cuajar, la obra completa está bien pensada y bien llevada. La clásica historia de la chica pueblerina que llega a la ciudad para probar mejor suerte, y se gana la atención, la deferencia y el cariño de la matriarca-propietaria de giro negro-bailarina venida a menos, y con ello consigue su triunfo y un lugar en el mundo, es rutinaria, pero la frescura y la, hay que decirlo, muy aceptable actuación de Chrstina, le dan a esa cuestión de la lucha por un puesto entre los grandes, la prueba y su resolución, un aire renovado y encantador. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y sobre la figura de Cher en la trinidad ya mencionada, ni qué decir. Es Cher, y su sola presencia en pantalla, y en toda la cinta, asegura una excelente elaboración de cuanto tópico se presente en torno a la soledad, la pérdida de lo más amado, la búsqueda de lo mejor en los últimos años de vida y de la demostración de que, con los años, no solamente todavía hay con qué hacer la sopa, sino que sale mejor –experiencia mata cabellera rubia-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Stanley Tucci es otro cuya presencia asegura al filme una buena presentación. Temo, sin embargo, que Tucci, a diferencia de otros actores, será siempre el mismo, y no nos sorprenderá nunca con un papel que no sea secretario, burócrata, asistente o segundo en mando. Lástima, porque si con Cher, Meryl Streept y Tom Hanks, ha hecho por lo menos tres mancuernas inolvidables, uno no puede dudar que lo haría excelente en un rol que arriesgara más, propusiera más, exigiera más. De lo contrario, terminará el pobre como Joaquín Pardavé o Cantinflas, lo que, si bien no representa del todo un fracaso, sí limita su potencial. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Moraleja: si son fans de los musicales, vayan a verla a sabiendas de que faltan dos o tres cuestiones indispensables para ser a la cinta inolvidable –las mismas tres cuestiones, supongo, que limitaron su nominación al Óscar, porque sí, hay que decirlo, a la Academia le suele gustar que el número final deje la piel chinita. Si les gusta ir al cine para pasar un rato divertido y no pretenden más que eso, o si son seguidores o les atrae la idea de ver a una estrella experimentada y una que ahí la lleva de la talla de las dos que actúan en Burlesque, o si no se ponen muchos sus moños con eso de que en los musicales luzca la trama a través de la música, láncense al cine y disfruten la que será, sin temor a equivocarme, una película muy recurrente en la programación de The Film Zone. Y ya. Porque la que es mi cita esperada es con Natalie Portman en El cisne negro, nominada, ésta sí, al Óscar y toda la cosa. Pero de esa luego les platico, si Mi Ojosh se pone guapo otra vez -¿él cuándo no?- e invita de nuevo los pases en gayola.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-3243938198012290516?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/3243938198012290516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=3243938198012290516&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3243938198012290516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/3243938198012290516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/02/willcomen-to-burlesque.html' title='Willcomen to Burlesque.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-AxHG5blTgG4/TVYI5p84gyI/AAAAAAAABnA/5AIynpaF0xU/s72-c/burlesque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6372032977356962777</id><published>2011-02-11T20:02:00.000-08:00</published><updated>2011-02-11T20:06:22.167-08:00</updated><title type='text'>Dos de Alejo.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ut_BygiLgoY/TVYG1Vl34dI/AAAAAAAABm4/WWdUqL4YnhY/s1600/carpentier.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 112px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572649102316397010" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-ut_BygiLgoY/TVYG1Vl34dI/AAAAAAAABm4/WWdUqL4YnhY/s200/carpentier.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Alejo Carpentier es el mejor novelista cubano de la Historia de la Literatura en aquella isla caribeña. Ésta, claro está, es mi opinión, y para generarla hace falta una pizca de desinterés por otra clase de opiniones. Si a ustedes les jala mejor el gatillo –apuesto a que nunca habían leído esa frase aplicada a acciones como gustar, atraer, generar preferencia, y lo apuesto porque yo tampoco la había escuchado jamás- José Lezama Lima, Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante o, qué sé yo, algún otro creador cercano al régimen castrista, ése es asunto suyo. A mí, el que me bate el chocolate, me acitrona la cebolla, me infla el globo –éste último referente sonó muy erótico. Mejor lo suprimimos- es Alejo Carpentier. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
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. &lt;/div&gt;
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Carpentier vivió el triunfo que pocos escritores conocen, el económico. Pudo vivir de lo que sus producciones literarias le generaron, y vivió amplia, cómodamente. Fue además un genio, un genio literario, en un mundo en el que la genialidad y el reconocimiento monetario suelen estar peleados. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
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A Alejo Carpentier lo admiro por tres cosas: por lo que dicen de él, y por dos de sus novelas, &lt;em&gt;El recurso del método&lt;/em&gt;, una de las mejores novelas de dictador escritas en Latinoamérica durante el siglo XX, y &lt;em&gt;El siglo de las luces&lt;/em&gt;, el acercamiento a las consecuencias de la Revolución Francesa y las ideas de los Enciclopedistas en América, a mi juicio, mejor logrado. También lo admiro por su estilo, su ilustración, su conocimiento en materia de música, arquitectura, pintura, historia y composición literaria. Nadie como Alejo Carpentier se ha acercado tanto a la realidad de las pasiones humanas, y nadie como él ha salido invicto para coronarse con laureles. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
Hasta donde lo conozco, hasta donde la lectura de sus obras me ha permitido acercarme, Alejo Carpentier es el maestro del barroco, la supremacía de lo grotesco y el abigarramiento de las formas del lenguaje. Nadie como él es capaz de describir con tanta minuciosidad una casa con palmeras en patio central, un cuerpo amasado por el trabajo y la guerra, una constelación de arrugas latigadas como rastro del paso de los pesares. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
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&lt;em&gt;El recurso del método&lt;/em&gt; narra la historia de un dictador latinoamericano que podría ser cualquiera: Díaz, Soumossa, Pinochet, Stalin, Hussein, porque, bien lo decía Vargas Llosa en cierta entrevista televisiva dada a un medio nacional mucho antes de que el podio del Nobel lo elevara hasta las nubes: “Todos llevamos un Leónidas Trujillo por dentro”. Es la historia de la represión, del empoderamiento, del miedo, de la incapacidad del gobernante para entender que, a pesar de la faramalla y el aplauso, sigue siendo un ser humano, y del gobernado para saber cuándo y cómo detener la marabunta que ha creado a través de la aceptación de la propia degradación de su libertad. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
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Con &lt;em&gt;El recurso del método&lt;/em&gt;, Carpentier demuestra su profundo conocimiento de la historia moderna de América Latina, y además, su profundo entendimiento de la realidad humana: incapaz de vivir sin dioses, sin héroes que lo acerquen a la sublimidad, el hombre busca fabricarlos aunque luego, como bien demuestra otra gran entendedora de su propia especie, Mary W. Shelley, la creación redentora se transforme en un monstruo que sólo obligue a su exterminio. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
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&lt;em&gt;El siglo de las luces&lt;/em&gt;, por otro lado, es una obra de arte en todos los aspectos. El bagaje cultural que fecunda y respalda la obra, nutrido en la música, la arquitectura, la pintura y por supuesto, la Historia, no puede tiene comparación con ninguna otra presencia detrás de novela, cuento o poesía alguna escrita en Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo XX. Carpentier retoma la llegada de las ideas ilustradas a La Guadalupe, el territorio isleño que hoy es Cuba, y utiliza este complicado acontecimiento histórico como pretexto para narrar otra historia, aún más complicada: la de la eterna búsqueda del hombre por una idea que le dé suelo, y que, al mismo tiempo, lo acerque a la eternidad. La eterna búsqueda del ser humano en pos de la verdad. Todo esto bien aderezo a través del uso magistral del lenguaje, que no deja cabo suelto, que no encuentra error, opción de mejora o llamado a la perfección. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
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Yo he de ser sincero al decir que no todo lo que está en &lt;em&gt;El siglo…&lt;/em&gt; lo entendí. A esta nvoela, como a tantas otras del escritor cubano, le hace falta un vocabulario que desentrañe un poco los círculos concéntricos de los bucles de los querubines que adornan la columna formada a su vez por cilindros que se entrelazan con zarzas y racimos de uva, que forman los párrafos de su literatura –Doña Mago, afín a las formas y los métodos, se sorprendió al ver que El siglo tiene, cuando mucho, una decena de párrafos, porque Carpentier, barroco hasta en los signos ortográficos, no reconoce la función del punto y aparte, y no otorga descanso alguno al lector que espera, como cualquiera de los navegantes de la novela, la aparición de una isla sin mancha tipográfica en la cual descansar antes de seguir el fatigoso viaje-. &lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
. &lt;/div&gt;
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Tanto en &lt;em&gt;El recurso…&lt;/em&gt; como en &lt;em&gt;El siglo…,&lt;/em&gt; Carpentier hace una vez más lo que mejor le sale: demostrar que sabe, y mucho, y que sus conocimientos no sólo están bien relacionados entre sí, en una unión de significados, símbolos y acontecimientos que sorprenderían a los más experimentados estudiosos de las materias en cuestión, sino que además demuestran un escalofriante encadenamiento que recordaría aquello de que la Historia, para quien no la estudia, está condenada a repetirse. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Yo, pues, les recomiendo tanto una como otra, y en general, toda la obra de Carpentier. Dicen los que la han leído que, a diferencia otros autores latinoamericanos como García Márquez, Fuentes o Borges, de los cuales hace falta leer sólo una obra para entender su estilo, su composición, su estructura y su forma, Alejo Carpentier, a la manera de Vargas Llosa, exige la lectura de todas sus novelas para poder terminar de “cacharlo” por completo. Eso porque en cada obra se exige un compromiso y una habilidad diferente al lector, y se pone a prueba la inteligencia, la energía y la perseverancia de todas las habilidades de comunicación lectora adquiridas hasta entonces. Y no sé a ustedes, pero a mí me encanta que el escritor me considere lo suficientemente inteligente como para acceder a su obra. &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
Entonces qué, ¿van a aceptar el reto que les tiende Carpentier, o van a seguir Corintelleando? &lt;/div&gt;
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. &lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;
¡Salud!
&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6372032977356962777?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6372032977356962777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6372032977356962777&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6372032977356962777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6372032977356962777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/02/dos-de-alejo.html' title='Dos de Alejo.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ut_BygiLgoY/TVYG1Vl34dI/AAAAAAAABm4/WWdUqL4YnhY/s72-c/carpentier.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-7665940406205571293</id><published>2011-02-10T20:34:00.000-08:00</published><updated>2011-02-10T21:50:21.565-08:00</updated><title type='text'>Monopolio.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-0earzRSrN2Q/TVTMM3pErcI/AAAAAAAABmw/JFQjbAwr6fo/s1600/monopoly.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-0earzRSrN2Q/TVTMM3pErcI/AAAAAAAABmw/JFQjbAwr6fo/s200/monopoly.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572303160430865858" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Adivina, adivinador: tiene 75 años de vida y todavía aguanta hasta 70 días corridos de juego, habla 43 idiomas y conoce y oferta los territorios de 111 países. Y por si todo eso fuera poco, ha jugado con un sexto de la población mundial, construido seis mil millones de casas y dos mil millones de hoteles, y convivido con Los Beatles, Mario Bros, Bob Esponja, Spider Man, los personajes de Disney y Pixar, Star Wars y Pokemón, Gi-Joe, Los Simpsons, Los Piratas del Caribe y diversas temporadas de la NFL y la NBA, inspirado unos tenis Reebok y una edición de joyería y otra de chocolatería. Un dato más, por si les faltaba alguna pista: se imprimen más billetes anualmente en su nombre que dólares. ¿Qué es?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Monopoly es, a decir de sus fabricantes, sus jugadores, sus fanáticos y sus vendedores, el juego de mesa más jugado en la historia de los juegos de mesa. Yo, de ese dato únicamente, dudo con soberanía. Imagino que se han jugado más partidas de ajedrez, dominó, incluso de damas chinas o inglesas, juegos de tablero que ya estaban en circulación incluso antes de que el término "juego de mesa" fuera acuñado por los ingleses para referirse a toda clase de divertimentos que se ejecutan entre dos o más personas reunidos en torno a un tablero. Pero como hoy estoy de buenas porque acabo de comprarme el mío, el daré a Monopoly el gusto y le diré que sí, que tiene la razón, que es a todo dar y que, si bien nació con la Gran Depresión estadounidense y fue producto de un robo intelectual, es el mejor juego de mesa sobre la faz de la Tierra -se va a sentir el Operando, pero luego le dedico otra entrada y quedamos a mano-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Quienes me conocen saben que me gustan los juegos de mesa. Sin embargo, pocas personas saben por qué. Incluso mis más cercanos colaboradores, amigos y familiares, tienen sus propias teorías. El Mayordemishermanos, por ejemplo, asegura que mi afición a los juegos de mesa se debe a que gracias a ellos recuerdo momentos infantiles de seguridad, confort y calor de hogar. Y tiene razón. Doña Mago, que es muy dada a no gastar en ella, asegura que lo mío es un afán por dilapidar los ahorros personales hasta el cansancio. Y tiene razón. La Wera cree que es un pretexto para obligarme a reunirme con los amigos. Y tiene razón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Pero a mí me gustan los juegos de mesa, más que por todo eso, porque representan, en una caja de no más de medio kilo de peso, lo que más admiro del género humano: el ingenio, la imaginación, la convivencia, la diversidad, la versatilidad, la tenacidad y la inteligencia. La Mayordemishermanas, a quien el embarazo, no es por nada, le ha traído una belleza particular -a La Buba también, pero ella no me soltó esta verdad irreversible-, me aseguró, contundente y generosa en las verdades: "Al comprarlo, no te cobran ni el plástico ni el papel. Te cobran la planeación". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Porque imagino que debe haber una planificación milimétrica en la realización de cada juego de mesa que sale al mercado, lo que sólo en cierta forma justifica el éxito de esa clase de juguetes muy a pesar del paso del tiempo, las contingencias del idioma y el cambio de país, y hasta los embrollos empresariales en que de pronto se meten las manufactureras para evadir impuestos y evitar la bancarrota. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El caso de Monopoly es más que particular. Nacido de las manos de un juguetero de Atlantic City caído en desgracia durante la Gran Depresión, el juego fue vendido a Parker Brothers, la fabricante de juegos de mesa de dicha ciudad por la nada despreciable suma de tres millones de dólares, por su autor -sí, como si de una obra de arte se tratara, el juego de mesa posee autor-, Charles Darrow, quien lo fabricaba hasta la venta de la marca artesanalmente en su casa, auxiliado por su familia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El juego de mesa cobró tanta popularidad, que durante décadas Parker Brothers pudo vivir sólo de la producción y venta de Monopoly y un par de juegos más, hasta que en el 2003 la marca internacional Hasbro compró a la legendaria fabricante de Atlantic City, y con ello adquirió el éxito de Monopoly y la responsabilidad de seguirlo fabricando a escala internacional.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Los 111 países que juegan Monopoly constituyen un aproximado de mil millones de personas que se sientan frente al tablero y compran, venden, hipotecan y subastan propiedades al por mayor. La infelicidad de un hombre, incapaz en 1935 de tener lo elemental para salvar su empresa, generó el juego de compra-venta inmobiliaria más famoso de la historia, llevando al autor a la historia y el desahogo económico, y al mundo a conocer términos como "ir a la cárcel", "pasar por salida" o "carta de la fortuna", inmuebles famosos como las casitas verdes y los hoteles rojos, y billetes de hasta un millón de dólares Monopoly.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Por eso, y por todo lo que representa su existencia, yo me fui a comprar el mío y celebré con esa adquisición los 75 años del juego de mesa, dicen, más famoso de la Historia. Creo que jugándolo -que no comprándolo, porque eso es otra cosa-, se celebra eso que ya les decía yo que un juego de mesa representa y abandera: la imaginación, el ingenio, la diversidad, el trabajo en equipo, los altibajos de la vida, la tolerancia a la frustración. El fin no de la derrota, sino del rencor y la incapacidad humana para buscarse reglas y romperlas de vez en cuando. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Es momento de jugar. Celebremos al hombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-7665940406205571293?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/7665940406205571293/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=7665940406205571293&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7665940406205571293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/7665940406205571293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/02/monopolio.html' title='Monopolio.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0earzRSrN2Q/TVTMM3pErcI/AAAAAAAABmw/JFQjbAwr6fo/s72-c/monopoly.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-17381569415748209</id><published>2011-02-02T21:02:00.000-08:00</published><updated>2011-02-02T21:25:56.228-08:00</updated><title type='text'>México mide.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TUo8SDKWGOI/AAAAAAAABmc/WAyGvw_okZ0/s1600/medidas.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 142px; FLOAT: right; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569330169981049058" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TUo8SDKWGOI/AAAAAAAABmc/WAyGvw_okZ0/s200/medidas.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No me lo van a creer. Bueno, quizá me crean si pasaron recientemente por el Wal Mart de Rafael Sanzio y avenida Vallarta. Pero como estoy seguro de que ustedes no conocen rumbos de semejante poder adquisitivo, no espero que me crean. El punto es que los ruegos de ésta su pluma, fueron por fin escuchados: la Cámara Nacional de la Industria del Vestido ha decidido implementar un sistema de tallas acorde a las medidas de la población mexicana. Aplausos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Así es que si ustedes alguna vez sufrieron por no encontrar pantalones de su talla, o porque la talla M -que no es de "mediana", sino de "malditaseanomequeda"- en una tienda equivalía a la CH -'ngado'-, G -ganasnomefaltandeandardesnudodeunabuenavez- o XG -xaladasdegamuza- en otra, encontrarán por fin justicia hacia sus dolencias y la satisfacción de sus necesidades. Todo esto ya había sido objeto de alguna entrada de este Baile, y como la buena noticia me dejó jubiloso y me animó a participar en el experimento de la Cámara, no quise dejar pasar la oportunidad de venir a plantéarselas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Íbamos Mi Ojosh y yo por el mencionado autoservicio en pro de una botella de agua embotellada -es que desconozco si hay otro tipo de botellas de agua-, cuando el dueño de mis quincenas, que todo lo capta con ese par de ojos tamaño platillo de batería que Dios le dio -que no lea esto, porque con eso de que es librepensador, va a salir con que a él Dios no le dio anda, que todo se lo ganó solito-, alcanzó a divisar una manta tan sugestiva como atractiva. "¿Cuánto mide México?", rezaba el anuncio, y garantizaba la entrega de un vale electrónico de cien pesos si se participaba en un interesante y rutinario experimento: ser sometido a un escaneo corporal y una serie de cuestionamientos sobre hábitos de compra para determinar cómo andan nuestras tallas y qué resultaría más provechoso a la industria fabricar con la etiqueta de CH, M, G y XG -y XCH, porque cada vez que Mi Ojosh no encuentra entre los estantes una prenda por lo menos que diga XCH, se pone de malas y suelta toda una disertación sobre lo injusta que es la industria del vestido con los novios "petit", y lo bien que estaríamos si hubiera ganado López Obrador-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Así que atraídos más por el hecho de ser escaneados que por el dinero, el esquimal y el oso polar hicieron fila esperando su turno. Cuando llegó el mío, no pude evitar ponerme nervioso. Digo, uno está tan acostumbrado a los monitoreos antiobesidad del IMSS que no pude evitar pensar que me llamarían "gordo", pondrían una anotación en mi cartilla de salud y me mandarían a régimen obligatorio por un par de meses. Pero nada de eso. Me cuestionaron sobre cómo me gusta comprar ropa y qué pienso de mi peso, y luego me regalaron unos calzoncitos que, ¡oh, cruel oprobio público!, me obligaron a usar para pararme frente a una serie de cámaras que tomaron mi imagen y la tradujeron a líneas y vectores, que finalmente resultaron en mi curvilinea y sensual -si no lo digo yo, ¿quién?- figura de muñeco de sololoi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Mi Ojosh enfrentó el mismo agravio y también salió bien librado. Él, más llevado por el constante resentimiento que le ocasiona nunca encontrar su talla, o tener que visitar la sección de niños para tal efecto, terminando por vestir camisetas de Ben 10, y por su afán sempiterno de armar una revolución en donde se le permita, se animó a posar en paños menores y ganarse su vale electrónico, además de poner un granito de arena a una investigación mercadológica, industrial y antropológica, cosa que le agrada porque, además de librepensador, es Mi Ojosh un hombre de ciencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Respecto al asunto de la desnudez y su vergüenza, no tienen ustedes mucho de qué preocuparse: hay para despojarse de sus ropas un par de vestidores, y nadie más que ustedes mismos contempla sus vergüenzas frente al escáner. Aunque si les pasa como a mí, que mientras le daban instrucciones para ser escaneado no pensaba otra cosa que "¡maldita sea!, qué cómodos están estos chones!", van a tener que enfrentarse a un cada vez más molesto representante de la industria del vestido que entrará a la cámara de escaneo a dar las mismas indicaciones que, a falta de mi atención, su explicación primera no me permitió captar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ahora les llega un último y muy esperado consejo que no me han pedido, pero que les daré: mídanse. Ya es tiempo de que como población utilicemos prendas que sí nos vayan, y como consumidores compremos artículos que nos satisfagan por completo, con la garantía de que mi talla 32 será la talla 32 de cualquier tienda, sin temor al cambio. Así, un mayor cuidado en las tallas generará una mayor competencia entre las tiendas departamentales y los fabricantes, que se esforzarán ya no por tener las medidas más estandarizadas, sino por mejorar los diseños, los acabados, la realización de la prenda. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Mídanse y súmense al experimento. Total, no pierden nada, y a cambio, se llevan a casa una tarjeta de cien pesos y la satisfacción de heredar a sus hijos mejores tallas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-17381569415748209?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/17381569415748209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=17381569415748209&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/17381569415748209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/17381569415748209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/02/mexico-mide.html' title='México mide.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TUo8SDKWGOI/AAAAAAAABmc/WAyGvw_okZ0/s72-c/medidas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-58202937725931592</id><published>2011-01-28T14:36:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T15:17:26.383-08:00</updated><title type='text'>Cuando muere</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TUNOSJEr2nI/AAAAAAAABmA/H85sL3g9urE/s1600/samuelruiz.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 130px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5567379637940247154" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TUNOSJEr2nI/AAAAAAAABmA/H85sL3g9urE/s200/samuelruiz.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;"La única pregunta que se nos va a hacer al fin de los tiempos es cómo tratamos al pobre. Tuve hambre y me diste de comer. Por eso, América Latina tiene sus mártires y sus santos. Primero cayeron los seglares. También entre la jerarquía que asume esta opción hay mártires, que no son, como antes, mártires de la fe, sino mártires de la justicia. Hoy se muere por optar por los pobres". &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Samuel Ruiz García (1924-2011) &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Chiapas es uno de los estados de la República Mexicana con mayor concentración indígena. Ahí, cerca del noventa por ciento de la población pertenece a alguna etnia y aprende el español como una lengua alternativa a la materna, que corresponde al grupo indígena en el seno del cual se desarrollan sus primeros años: tzotziles, tzeltales, tojolobales y choles, entre otros. En una correspondencia casi obvia, es la entidad federativa en que se registran mayor número de violaciones a los derechos humanos en contra de indígenas, y uno de los centros poblacionales con menor poder adquisitivo. En Chiapas, se refleja la realidad nacional: el noventa por ciento de la población no tiene idea de qué se llevará hoy a la boca. Hasta hace poco tiempo, era el estado con mayor número de niños desnutridos, analfabetos y muertos a temprana edad. Y, según cierta leyenda urbana que ningun mexicano conciente se atrevería a dudar, su paisaje selvático y el rezago educativo que el estado padece, ha ocasionado el atraso en materia de igualdad entre géneros y razas, facilitando la compra-venta de mujeres, la explotación campesina y la continuidad de privilegios e intereses de ricos sobre los pobres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Samuel Ruiz García fue obispo de la diócesis de San Cristobal de las Casas desde 1960. Su nombramiento, ejecutado por Juan XXIII, ocasionó la pronta molestia de muchos a quienes Ruiz García, de tan sólo 36 años de edad, les parecía demasiado joven, inexperto quizá, para una de las diócesis más difíciles de pastorear, entre pobladores indígenas con creencias y cierta ideología arraigada y aún en muchos sentidos no alcanzada por concilios, catecismos ni conquistas. Porque Chiapas, faltaba decirlo, es también el estado en que sus pobladores más creen aún en la tierra como madre, el Sol como padre, el fuego como abuelo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y sus más grandes temores cobraron pronto realidad. Samuel Ruiz se convirtió en el defensor de los pobres, el "tata" -padre- de los grupos marginados, y luego, tras la rebelión zapatista en 1994, en el interlocutor por excelencia entre el EZLN, lidereado por su íntimo, el comandante Marcos, y el gobierno de la república. Pronto, Ruiz supo poner los elementos más básicos del catolicismo y el cristianismo al servicio del bienestar de los pobladores del sureño y selvático estado. Defendió la tenencia y administración de tierras por parte de los indígenas, respetó su cosmovisión y difundió el maltrato, la vejación, el dolor acumulado de años, la Independencia no consumada, la Revolución no realizada, la Institución no ejercida. Supo hacerse de la confianza, el cariño y la complicidad, y fue ese acercamiento, demasiado arriesgado para una Iglesia Católica que ha perdido el ceso entre jerarquías y sueños irrealizables, le valió el cariño de propios y extraños, para quienes Samuel Ruiz signifó siempre la creencia fiel y absoluta no en el catolicismo, sino en el género humano y su dignidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Por sobre todas las cosas, fue un defensor de la causa más mentada por gobiernos, benefactores y ególatras, la atención a la pobreza, y un dignificador de la causa misma. Renegó de la postura de la Iglesia hacia el pobre, semejante al minusválido para la cosmovisión típica del catolicismo. Ni absoluta víctima de las circunstancias ni pecador, el pobre merece el trato digno y soberano de un hombre cualquiera, y el acceso a oportunidades para su realización, como cualquier persona. Ni más santo, ni más justo, ni más respetable, el apoyo que reciba del que sí posee debe ser en bien de su crecimiento, no de su dependencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Como todo hombre que enfrenta con valentía a su propio círculo social, padeció insultos, amenazas y críticas, las más duras de sus propios correligionarios, demasiado cómodos en sus confesionarios y alzacuellos como para atreverse a desafiar a una sociedad entera, con sus propias formas de pensar. Vivió, y es la razón por la cual lo admiré siempre, muy dentro de su corazón el amor a la verdad, la justicia y la paz que pregonó Jesús de Nazareth hace dos mil años, y nunca perdió piso en su búsqueda por la defensa de la igualdad, el honor y la dignidad humana. Hizo por su pueblo más que otros altos jerarcas que podrían, con la humildad y el trabajo progresivo, inalcanzable e interminable de Ruiz García, hacer más que con sus gritos, sus blasfemias y sus insultos, su defensa a abusadores, pederastas y delincuentes, sus silencios criminales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hoy, su muerte deja un profundo vacío en la sociedad mexicana, y su nombre se inscribe con letras de oro entre los grandes. Yo no est,oy muy seguro de que podría, en su lugar, hacer lo que él hizo. Renunciar de esa manera a tabúes, presupuestos, jerarquías, respetos y consideraciones excesivas. Abandonar la zona de confort y darle al mundo una razón para creer en los valores universales a través de su práctica. Por eso es que, frente a su presencia, no puedo hacer más que maravillarme, bajar la cabeza y decir, con voz muy clara y sin dudas: caray, te extrañaremos, tata.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-58202937725931592?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/58202937725931592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=58202937725931592&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/58202937725931592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/58202937725931592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/01/cuando-muere.html' title='Cuando muere'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TUNOSJEr2nI/AAAAAAAABmA/H85sL3g9urE/s72-c/samuelruiz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-1671958179860985784</id><published>2011-01-21T21:54:00.001-08:00</published><updated>2011-01-21T22:25:23.661-08:00</updated><title type='text'>Kalim-baba.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTp4J0HtURI/AAAAAAAABl4/0wdqnugSjbM/s1600/kalimba.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 95px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5564892399574798610" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTp4J0HtURI/AAAAAAAABl4/0wdqnugSjbM/s200/kalimba.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Daaaaaaaaaaamas y caaaaaaaaaaaaballeros. Niiiiiiiiiiiiiiiños y niiiiiiiiiiiiiñas. Paaaaaaaaasen hay lugaaaaaaaaaaaares. Asistan ustedes al lamentable espectáculo del cantante caído desgracia. Observen ustedes al único hombre de tez oscura que tiembla como flan napolitano cuando un presentador con ínfulas de periodista lo zarandea con cuestionamientos tan irresponsables como intolerables e inmorales. Deléitense golpeando una y otra vez en el ego y la seguridad personal al único arista mexicano que se ha puesto de pechito para que usted lo haga. Pase, tome su lugar, y asista al lamentable espectáculo de la lapidación de Kalimbaaaaaaaa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Todos tenemos sobre Kalima una opinión. Hasta el que no es afecto a la fuente de espectáculos, ha tenido que chutarse en primera plana el rosario de declaraciones, manifestaciones, acusaciones y delaciones que sobre el ahora llamado "caso Kalimba" se han publicado en todas partes. Kalimba, que apenas y se escuchaba en las radios poperas por temas como "Tocando fondo", es ahora más popular que Lenny Kravitz, el popular -éste sí- cantante de rock estadounidense que cada que saca un disco pone a temblar las piernitas de todas las mujeres urgidas del mundo, y al cual el afromexicanito intentaba imitar hasta que ahora, acusado de violar a una menor de edad en Quintana Roo, todo apunta a que se verá obligado a dejar la cantada e ingresar a algún penal del sureste mexicano para purgar cadena que no suena fácil, sobre todo si se considera que con ello el cantante perderá no sólo los años de su juventud, sino también, por ende, los años de mayor y más fecunda explotación comercial de su imagen y voz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Los que lo acusan, aseguran que eso de que tiemble tanto no es cosa buena. A ello, responden los que lo defenden que él es sumamente nervioso, y tiene tics desde pequeño. Los que lo acusan, apuntan a que en sus declaraciones no se ha animado a negar rotundamente haber sostenido relaciones con Daiana, la menor de edad que ahora lo acusa no sólo de eso, sino de que el acto sexual se realizó sin su consentimiento, es decir, se trató de una violación. Los que lo defienden, señalan que toda declaración debe hacerse no ante las cámaras y los micrófonos, sino en el interior de los tribunales. Los que lo acusan, juran defender la dignidad de la niña y su inocencia. Los que lo defienden, se cuestionan una y otra vez cómo es posible que una menor haya estado trabajando en un bar, y luego haya podido, sin la presencia aparente de sus padres, acompañar al cantante a su hotel. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo, como ni considero una pérdida lamentable para la música mexicana el encarcelamiento del ex integrante de OV7 -ésos sí fueron una pérdida lamentable para mi generación en su momento, pero ya volvieron, aunque antes los hayamos superado-, ni me interesa en lo más mínimo si Daiana dice la verdad o nomás quiere fregar, limito mi declaración en torno al tema a una breve, contundente y sentida frase: pobre Kalimba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;En un medio del espectáculo -que no necesariamente artístico- en que sus artífices, titiriteros y ventrílocuos, no están esperando otra cosa que árboles caídos para sacar leña, y donde todos los actores del mismo y lamentable show se esfuerzan una y otra vez por generar víctimas y culpables de historias redituables, la acusación en contra del cantante les viene como anillo al dedo. Acrecienta las arcas, genera discusión, no daña a ningún ídolo absoluto del pueblo -no es, por ejemplo, una acusación contra Juan Gabriel, o Vicente Fernández, cuyas caídas ocasionarían no sólo el dolor de miles de seguidores, sino una absoluta negación de las autoridades, en bien de evitar un alzamiento popular, a fallar en contra de los protagonistas de la historia-. No hiere más que a un joven cuyo interés superior era brillar en su talento y su imagen. Y como es joven, ya que salga de la cárcel lo podemos reconstruir, claro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero el asunto es que el interés mediático ha ocasionado una evidente agilización del asunto legal en los tribunales locales de Quintana Roo. Una de las entidades federativas más eternamente señaladas por ser escenario de delitos mayores como la trata de blancas y la prostitución infantil, ahora, por arte de magia, ignora a Kamel Nazif, protagonista de otra mucho más truculenta historia, se pasa por alto al "góber precioso", y pone mientes en un joven que con muchos trabajos podría amordazar una langosta para echársela al plato -literalmente-, ya no digamos a una jovencita con un peso similar al suyo. Quintana Roo, el estado de la eterna explotación sexual infantil, se indigna de pronto y, seguramente inspirado por &lt;em&gt;Law and Order&lt;/em&gt; o alguna de esas series, pretende vender imagen de justicia, organización policiaca y rigor legal, sin que en ninguna de esas imágenes se realice una actuación creíble, o se resuelva la eterna duda: violada o no, ¿qué hacía una menor de edad en un bar, ingiriendo bebidas embriagantes, sin la supervisión de sus padres? ¿Dónde estaban las autoridades, que permitían la presencia de menores en lugares como ése? ¿Es para Quintana Roo cosa normal que una menor de edad pase a la habitación de un hotel con un hombre evidentemente mayor? Temo que sí, o Lydia Cacho no habría tenido material para delatar lo que casi la lleva a la tumba: la podrida red de trata de menores que opera en ese estado de la república, una república que, insiste hasta el cansancio, pretende ser defensora de la familia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Mis lástimas para Kalimba. La entrevista con Loret de Mola, que yo presencié en partes, lamentablemente -quisiera poder recuperar esos tres minutos de mi tiempo-, no dejó más que una cosa clara: a Televisa le interesaba vender bien a su "muñequito" del noticiero de la mañana, y dejar muy en mal al "negrito cucurumbé" de la música nacional. Lástima por Kalimba, que se prestó a eso, y lástima por Loret de Mola, que no le hace honor a su apellido, ligado a las más trabajadas y honorables raíces del periodismo nacional. Lástima por todos, que una vez más asistimos, y gratis, al espectáculo de la degradación humana que Azcárraga Jean y sus secuaces han tendido para todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Una pregunta: ¿usted dónde estaba cuando el kilo de limón subió a cuarenta pesos? ¿Qué hacía cuando le subieron el kilo de harina en un veinte por ciento? Adivino. Veía a Kalimba temblar frente a un lamentable Carlos Loret de Mola que no salía del mismo cuestionamiento insatisfecho, repetido una y otra vez, como muñeco de ventrílocuo en chiste mal ensayado. Bueno. Ahora disfrute sus limones y su harina, al precio que le toque pagar por ellos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-1671958179860985784?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/1671958179860985784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=1671958179860985784&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1671958179860985784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/1671958179860985784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/01/kalim-baba.html' title='Kalim-baba.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTp4J0HtURI/AAAAAAAABl4/0wdqnugSjbM/s72-c/kalimba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-4422936054498184290</id><published>2011-01-14T20:09:00.001-08:00</published><updated>2011-01-14T20:30:49.726-08:00</updated><title type='text'>Mis sobrinos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para ustedes, que todavía no nacen y ya nos hicieron el año&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTEi2bCDJmI/AAAAAAAABlw/xqd_DqPdVVI/s1600/GEMELOS.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562265333143905890" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTEi2bCDJmI/AAAAAAAABlw/xqd_DqPdVVI/s200/GEMELOS.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Nos vamos a poner hasta el coco de dulces, malteadas, cosas deliciosas y que ahora, poco antes de que ustedes nacieran, les han prohibido en las escuelas. Pero ni ustedes ni yo les vamos a decir al secretario de salud, a su abuela ni a sus madres -sus padres pueden saberlo, pues sus preocupaciones son de otra clase-, que están cometiendo un acto alimenticio contrario a todo consejo nutricional. Total, si van a consumir cosas sanas del resto de la semana, un día de desquite no nos hará nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Vamos a jugar hasta que caiga el último. Y chin-chin el que caiga al último, porque a ese, primo o tío, le vamos a dar pamba cuando despierte. Y para eso, prometo llenarles el cuarto de colchonetas y educar al perro de cojín. Van ustedes a poder tocar lo que deseen de este cuarto, y ya cuando estén más grandes, si las cosas sobrevivieron, les voy a enseñar por qué es mejor leer los libros que aquí abundan que destrozarlos, mirar las fotos que destruirlas y guardar los recuerdos intactos que llenarlos de crayón. Pero eso hasta que crezcan. Mientras tanto, si se les pasan los trazos, prometo terminar con ustedes el mural.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Vamos a hacer renegar a la abuela. Ella nació en buena cuna, se crió en una buena familia, pero ni mis abuelos ni mis tíos tienen la culpa de que luego se degenerara y cayera en el catolicismo y la ortodoxia. Seremos, altisonantes y revolucionarios, verdaderos dolores de cabeza para esta mujer que los ama y espera con ansias, pero luego luego va a querer inducirlos en el lado oscuro -¡y hasta les voy a enseñar de dónde sacamos su tío Benny y yo eso del lado oscuro-. Van a aprender albures, bromas y sustos, trucos de magia y alegatos filosóficos -creo que a su abuela le van a poner los pelos de punta más éstos últimos que todos los anteriores justos-. Van a aprender a decir la verdad, a ser diplomáticos, pero también a decir que "no", a expresar lo que piensan, y a ser muy claros y coherentes entre lo que llevan dentro y lo que manifiestan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Vamos a llenar el mundo de color. Como sé que a ustedes les van a encantar las cosas susceptibles de ser destruidas, porque no hay niño al que no le gusten, vamos a pintar, colorear, recortar, pegar y moldear un mundo entero. Modificaremos las paredes, las páginas de los periódicos y las revistas de papá -hasta las que esconde detrás del inodoro, que no nos servirán hasta que la adolescencia les robe el sueño a sus progenitores-. Vamos a escuchar música, y si se quedan dormidos con Los Beatles, como Guille, el singular hermanito de Mafalda que también conocerán, dejaré que escuchen lo que quieran. Haremos de la sala un fuerte, del sillón un barco, de El Nez un dragón de largas fauces. Encontraremos en las nubes forma, en el pasto insectos, en la tierra castillos y puentes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Nos vamos a ensuciar, bien y bonito. Si le tendrán odio al baño, pues por lo menos que valga la pena el remojón. Vamos a chutarnos todo el acervo cinematográfico de Disney, y cuando ya estén al día, veremos verano con verano la película del año. Yo jugaré del malo, y podrán ustedes arreglárselas conmigo. Imaginaremos, veremos caricaturas, y luego, cuando la abuela diga que ya fue suficiente televisión por hoy, nos tiraremos bajo las sábanas a contar historias. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Porque tendrán una infancia feliz. Si les gusta el futbol, prometo aprender a hacer pases para que ahí tampoco les falte un tío con el cual pasar el rato. Imagino que en los años próximos, mientras sus cuerpos se desarrollen y agarren ustedes condición, este cuerpo chulo y atractivo se irá poniendo flácido y estorboso. Pero prometo también llegar hasta donde las piernas me lo permitan, el ánimo me alcance, las energías no me falten. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;De modo que cuando lleguen ustedes a la adolescencia, sobrinos, y comiencen a buscar quiénes diantres son entre tanto acné, tanta altura y tanto vello facial -lo cual no los excluye sean niños o niñas-, y mientras intentan convencer a sus padres que no quieren pasar por el martirio de una fiesta de quince años de cuyas fotos se arrepentirán toda su vida, no dejarán ustedes de recordar que sus primeros años junto a este tío fueron a todo dar, y que el amor con el cual han sido esperados y recibidos les durará, como estela de bendición, para toda la vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Qué bueno que ya llegan este año. Sin saberlo, los esperábamos hace tiempo. Ahora que las cosas se ponen buenas, ustedes las van a poner mejor. No tarden en salir. El sol se está ocultando y no tardará la abuela en decirnos que ya nos metamos, que se acabó el juego por hoy. Y habrá que alargar la tarde, y hacerla, con mil aventuras y paseos, mil años luz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Bienvenidos, chaparros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-4422936054498184290?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/4422936054498184290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=4422936054498184290&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4422936054498184290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/4422936054498184290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/01/mis-sobrinos.html' title='Mis sobrinos.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTEi2bCDJmI/AAAAAAAABlw/xqd_DqPdVVI/s72-c/GEMELOS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-525085490771567199</id><published>2011-01-14T13:44:00.000-08:00</published><updated>2011-01-14T20:09:05.563-08:00</updated><title type='text'>Otro tío.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTDJB9z0FYI/AAAAAAAABlo/L-ud2RP69K8/s1600/tio2"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 141px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562166575411500418" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTDJB9z0FYI/AAAAAAAABlo/L-ud2RP69K8/s200/tio2" /&gt;&lt;/a&gt; Para ti, que vienes a redoblar el sonar del gozo.
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La otra hermana cuata también está embarazada. Quize empezar de sopetón para que no sufran ustedes encontrando entre el texto de esta entrada la razón por la cual sigo ahondando en el asunto de la "tioinidad". Digo, si ya me eché una entradota sobre el asunto de ser tío, sus bemoles, circunstancias y promesas, hacerlo de nuevo, en este blog al que le sobran temas por tratar, sería una mala jugada, un abuso, una descortesía. Pero como apenas ayer esta familia de poetas, pensadores y locos, se ha convulsionado de nuevo con la noticia de otro embarazo, con diferencia de dos días -hasta parece que hermanas y cuñados departieron en orgía-, y como la emoción, mezclada con la sorpresa y la algarabía, me invadieron por completo, pues decidí darles a ustedes la noticia en exclusiva, y compartirles esa misma triada de sentimientos, con la esperanza sincera, bien intencionada, de mejorar su día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo estaba en asuntos de vital importancia entre los brazos de Mi Ojosh, así que me enteré del por qué me estaba sonando tanto el celular hasta que Doña Mago, que de la nada sacó vitalidad ahora que sabe que será dos veces abuela este mismo año, dejó un mensaje en mi bandeja de entrada donde, además la muy maldita, aseguró que se había cumplido su único deseo de año nuevo: sus dos hijas del mismo parto pariendo al mismo tiempo. Bueno, pues ahora, como Dios es muy sabio y muy chingón, le van a faltar brazos, manos y pañales, para cuidar a dos criaturas que, si heredan lo mejor de sus respectivos padres, van a disfrutar de los placeres de la vida con singular energía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo, no quepo en mi emoción. El embarazo doble se perfila como una doble oportunidad de obtener, de un solo jalón, lo que yo ya les enumeraba en ocasión anterior: mucho amor, mucha luz, mucha estrella, para esta familia que, a ratos y por sus malos ratos, lo necesita. Nos van a hacer el rato feliz, y los vamos a rodear de todo lo indispensable para que se pongan chulos, cultos, divinos, y sean buenos partidos para la vida -sí, porque eso de procurarles belleza desde la infancia temprana para que se puedan casar, me suena a vestir al niño Dios de mártir del calvario (con todo y pedazo de duodeno oreándose)-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Mi Ojosh, que ya estaba sacando del armario -?- el Castillo de Mun-Ra y la pista de Hot Wheels, ha abierto todavía más esos ojazos oscuros que tiene y ha tenido que pedirle a los vecinos sus juguetes prestados. Si son niños, nos vamos a encargar de que a través de nosotros sepan de términos como "Greiscol", "maximizar" y "Chita". Si son niñas... ¿quién dijo que las niñas no pueden jugar a los Tunder Cats? Además, conociéndonos, no vamos a tener prerrogativas en cuanto al sexo, y los vamos a educar para "equilibrar la fuerza" respecto al catolicismo de la abuela tanto si son hombres como mujeres -aunque imagino que a Doña Mago le pesará el doble si es su nieta quien le diga: "Oye, abuelita, ¿las vírgenes mártires mueren entonces insatisfechas sexualmente?"-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La Cruzada por la Educación de los Sobrinos ha comenzado. Si logramos enseñar una versión alternativa del "Angelito de mi guarda", o del "Padre Nuestro", antes de la culturización oficial que hará la abuela, habremos ganado un buen tramo del camino en bien de la ecuanimidad de los poderes en casa. Y si llegamos al punto en que los nietos convenzan a su "tita" de que la homosexualidad no sólo no es mala, sino que está "in", sus tiernas mentecitas amorosas habrán obrado en bien de la salvación de nuestras vidas -cualquier parecido con la idea de que planeamos utilizar a nuestros sobrinos con fines de choque ideológico, es mera teoría del caos-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ahora sí, nos las vamos a ver negras. Nos van a faltar las manos, las horas y la paciencia. Y si los traen juntos a comer, ya me imagino la que se va a armar cuando uno de los dos reciba, o crea recibir, y el otro no. Vamos a tener rabietas, chillidos y peleas. Yo, una vez más, aprovecharé el asunto y le iré al que tenga más músculo. Total, si no fuera por esos momentos, ¿con qué nos divertiríamos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Queda un sincero deseo de que pronto tengan ustedes la llegada de sobrinos. Pesa sobre la tioidad una mejor carga de responsabilidad que sobre la maternidad, y una diversión mucho más sencilla y natural que sobre la abueleidad. Osea que con dos ya tenemos un equipo de backgammon, y con suerte, hasta dos competidores internacionales de ajedrez -soñar no cuesta nada. ¿Me pregunto cuánto será de patrocinio por dos primos de jugadas interesantes?-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Bienvenido, Eduardo-Sofía. Tremendo valor el tuyo de aventarte a este mundo, en esta familia, cuando todo mundo dice que, cuando estés cumpliendo un año en 2012, nos vamos a freir como verduras deshidratadas. Tremendo valor el tuyo de venir a desafiar a tu abuela y cimbrar todo precepto, toda idea de familia establecida. Tremendo y aplaudible valor. Nomás por eso, por tu honorabilidad, va mi total promesa de que siempre se te respete para que nada ni nadie intente hacer de ti lo que tú no decidas que eres. Nada de "va a ser ingeniero, como su papá", ni de que te llenen de estetoscopios o libros de idioma cuando tú lo que has demostrado querer hacer es correr automóviles o criar niños. Si ya fuiste lo suficientemente valiente para nacer, defenderé que hagas lo que te dé la gana, cuando te dé la gana. Bienvenido, bienvenida. Nos la vamos a pasar bien bomba. ¡Y gracias por la luz!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud! -tú tampoco tomes. Ya tu padre se encargarán de inducirte al vicio... ¡y al chivismo!-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-525085490771567199?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/525085490771567199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=525085490771567199&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/525085490771567199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/525085490771567199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/01/otro-tio.html' title='Otro tío.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TTDJB9z0FYI/AAAAAAAABlo/L-ud2RP69K8/s72-c/tio2' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-9045398784377192609</id><published>2011-01-11T21:29:00.000-08:00</published><updated>2011-01-11T22:04:11.366-08:00</updated><title type='text'>Un tío.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TS1EHXC9B7I/AAAAAAAABlg/PUpY_rEGemg/s1600/ultrasonido.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 150px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5561176008108607410" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TS1EHXC9B7I/AAAAAAAABlg/PUpY_rEGemg/s200/ultrasonido.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Para ti, que traes lo mejor contigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La voz de El Mayordemishermanos al otro lado de la línea logró salvar un día que pintaba para ser lapidariamente luctuoso: "¡Cabrón! ¿Ya te enteraste que vas a ser tío?" Ninguno de ustedes, a menos que hayan vivido una noticia similar, podrá imaginar el cúmulo de sentimientos que inundaron mi mente, mi cuerpo, mi espíritu -?- ante semejante acontecimiento. En realidad, el hecho que narro, y que mi hermano llevó a mí en primicia, apenas puse un pie afuera del trabajo hace unas horas, fue el punto final de una aventura sentimental comenzada la semana pasada, cuando La Mayordemishermanas y su esposo nos avisaron que existía la posibilidad, dadas algunas pruebas casi irrefutables, de que estuvieran embarazados -ya ven que ahora, con eso de la liberación femenina y la igualdad de géneros, se embarazan ambos miembros de la pareja, y no se dejan solos ni en los bochornos ni en los antojos-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Debo decir que, cuando la emoción pasó, lo primero que vino a mi mente fue una gélida sensación de vejez. Como si diez años me hubieran caído encima de zopetón, la palabra "tío" me sonó grande, sobredimensionada, ajena en todo a mis veintitres años y mi propensión a buscarle a todo el lado fácil. No pude evitar hacer un recuento veloz -no podía ser diferente, pues tuve poco que recontar- de las cosas licenciosas de mi vida que, por educación y bien del pequeño en camino, tendría que quitar. "Ni modo, Ojosh", le dije en cuanto le pasé la noticia y lo escuché enternecido al saber que le tamaño de su sobrino(a) es actualmente de solo 8 milímetros, "se acabaron los panes con Nutella en ayunas". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y de la vejez, siguieron las ganas de felicitar a los padres y desearles un exitoso proceso de procreación. Finalmente, el sobrino que se avecina, y del cual llevaremos aquí recuento exaustivo para bien y beneplácito de todos ustedes y sus respectivos morbos, el sobrino que se avecina, decía, es el resultado del amor, y es labor de los tíos hacérselo saber todos y cada uno de los días de su vida. Mi Ojosh y yo ya estamos armando un plan de acción, sea niño o niña, para hacerlo desatinar, jugar con él o ella, y darle la infancia feliz, total, plena, creativa y rubicunda que a nosotros nos faltó -no, bueno, no, si el(la) niño(a) no quiere una infancia así nadie lo va a obligar... ¡pero a fuerzas nos va a tener que dar el gusto de jugar con él a los Tunder Cats-!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Lo que hice entonces, completada mi felicidad, fue comenzar a propagar la noticia como la buena nueva más buena de las últimas fechas. La recibió primero el nuevo tío, interesado en saber el sexo para ir midiendo sus fuerzas -si es niña, dice, le enseñará a patear acosadores. Si es niño, partes nobles ajenas y robo de lonches-. Y luego, poco a poco, el resto de mis personas importantes. Las felicitaciones y los buenos deseos llovieron, y con ello terminó en mí el cúmulo de sensaciones, para darle paso el gozo: este pequeñín, hoy de 8 milímetros pero latidos muy fuertes, viene con buena estrella. Y nosotros, que tanto amamos, nos vamos a encargar de hacérselo saber. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Muy bien, pequeño Canela Madrigal. Lo has hecho bien. Por lo pronto, conseguiste nacer en una familia alborotada y loca que te espera, y necesita, para darle a sus días un nuevo brillo. Bienvenido, sobrino. Nos la vamos a pasar de poca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud! -no, tú no tomes. Espérate por lo menos a que cumplas las 36 semanas, y entonces sí nos arreglamos-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-9045398784377192609?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/9045398784377192609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=9045398784377192609&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/9045398784377192609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/9045398784377192609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/01/un-tio.html' title='Un tío.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TS1EHXC9B7I/AAAAAAAABlg/PUpY_rEGemg/s72-c/ultrasonido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-6701343844906766821</id><published>2011-01-11T20:37:00.000-08:00</published><updated>2011-01-11T21:27:30.630-08:00</updated><title type='text'>Un regalo para una niña güera.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TS07ry4WWnI/AAAAAAAABlY/_Jd6i1pLAxU/s1600/luto.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5561166738450963058" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TS07ry4WWnI/AAAAAAAABlY/_Jd6i1pLAxU/s200/luto.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hoy ya no sé qué regalarte. La noticia me conmocionó a temprana hora, afortunadamente salida de ti, pues si otro me la hubiera traído no la hubiese creído. Y bastaron sólo unas cuantas frases para que a mí se me viniera el mundo encima, me pusiera en tus zapatos y entendiera de súbito, con ese frío incómodo que uno siente cuando se le está yendo la vida en un instante entre segundos, que nada volvería a ser lo mismo para ti. Y también comprendí, y si no lo comprendí por lo menos lo sentí, como una suerte de instinto básico, elemental, que lo que yo tenía que hacer era salir corriendo de casa y darte un abrazo cálido, tan cálido, que no hiciera falta, por un par de minutos, nada más en el mundo para ti.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pero está claro que yo no podría, ni cediendo espacio en mí a ello, darte lo que hoy has perdido, lo que hoy se ha ido de tus manos. Tu padre era, por sobre todas las cosas, un gran hombre, de inigualable calidez humana e insuperable rigor axiológico. La herencia que deja a ti y a tus hermanos, herencia de humanidad, fortaleza y tenacidad, tampoco la recibirás de nadie más. Ni de El Shelmocaradeshelmo, ni de todos tus amigos, ni del resto de tu familia. Se ha ido, es cierto, pero ha dejado tras él un tesoro de riqueza inimaginable, y cuando el dolor se vaya, porque se irá, te lo garantizo, más pronto que tarde, podrás hacer un inventario de ese gran cúmulo de cosas que tu padre ha dejado, y lograrás ponerlo todo en su lugar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ahora no. Ahora sólo surgen preguntas y se hacen cuestionamientos. Es natural que sientas odio, rabia, dolor, miedo, incertidumbre. Es natural que llores, hagas berrinche, o rías sin razón. Tienes el derecho, el supremo derecho, de darle todo el lugar necesario a tus sentimientos, de defenderlos y alentarlos a existir. Vive. Es tiempo de que sientas, y le des prioridad a eso que sientes. Es momento de restringir las apariencias y ser, sólo ser. Ya suficiente tienes con el dolor de la ausencia como para agregar a esa castración que es su ausencia la presión del no querer que te vean llorar, o sufrir, o pasarla mal. Tus amigos, ésos que año tras año estamos contigo, y sentimos ese mismo instinto de salir corriendo para darte, a manos llenas, lo que tú tanto nos has dado, no tenemos otra cosa que hacer que alentar a tus sentimientos a fluir, defenderlos frente a los ojos de otros, y resguardar tu corazón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo quisiera darte muchas cosas. Darte seguridad, confianza, calor humano. Darte las respuetas a las quinientas mil preguntas que hoy inundan tu mente. Darte el futuro, en tus manos, claro, transparente, entero, para que nada tenga ya el poder de preocuparte. Darte lo que mereces, todo el amor del mundo, y la ausencia de carencias hasta en el más privado de tus aspectos. Que lo tengas todo, como tú siempre lo has dado a esta pluma que hoy escribe, entre sorprendido y acongojado, intentando ponerle un orden regular a un día temible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La noticia me sigue rondando al cabeza y, al igual que tú, esperaría para ella la etiqueta de "mal sueño". Conforme pasan las horas, y las cosas no se pierden en un despetar abrupto, me voy dando cuenta que ni tú ni yo soñamos, y que el dolor, vivo, castrante, fuerte y constante, es nuestro, todo nuestro. Como nuestras son las lágrimas, y todo sentimiento que, te lo dije hace un par de párrafos, es necesario hoy defender en ti. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No sé qué nos venga, Wera. Ignoro qué darte si tengo, quizá hoy más que nunca, las manos vacías. Mi compañía resulta pobre, mi abrazo finito, mi consejo y mi escucha limitada. Mis ocupaciones diarias me impedirán estar contigo día y noche, censurar tus sueños y limitar tus pensamientos, atrayendo las cosas felices, denigrando a las dolorosas. Por ello, por todo ello, no haré otra cosa que reconocer que lo que me toca, lo que puedo hacer por ti, es lo que mis límites humanos me ofrecen: el abrazo instintivo, el consejo de siempre, el apoyo que jamás se irá. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Sobra decirte que has hecho mucho por mí. Tu duelo es mi duelo, y el duelo de los míos. Lo que no ignoro, hermanita, es que si en otras ocasiones has podido tú sacarme adelante, no es por otra causa que el gran conjunto de valores y enseñanzas que tu padre puso en ti. Lo que eres es lo que tengo, lo que me ha sacado adelante, y todo eso es parte de su herencia, su bendita herencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hoy, si bien no puedo regalarte nada, sí puedo abrazarte, consolarte y acompañarte, y asegurarte que, mientras me quede la vida, será mi preocupación estar contigo, en buenas y malas, en alegrías y tristezas, en gozos y lutos. Hoy, contigo y tu familia, me sumo una vez más al inmenso cariño que te guardo, y al profundo agradecimiento que tengo, hacia la vida, hacia Dios, hacia quien resulte responsable, por ponerte en mi camino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y que él, con todo lo grande que fue, encuentre ahora el descanso que en vida la preocupación por los suyos no pudo alcanzar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Salud, Wera!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5388806351926706588-6701343844906766821?l=elbailedelacoma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/feeds/6701343844906766821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5388806351926706588&amp;postID=6701343844906766821&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6701343844906766821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5388806351926706588/posts/default/6701343844906766821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbailedelacoma.blogspot.com/2011/01/un-regalo-para-una-nina-guera.html' title='Un regalo para una niña güera.'/><author><name>Agus...</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/SVLDLUt48dI/AAAAAAAAA9k/G88cWD_7X8E/S220/experimentos+foto+3+134.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TS07ry4WWnI/AAAAAAAABlY/_Jd6i1pLAxU/s72-c/luto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5388806351926706588.post-2563460105252939567</id><published>2011-01-07T09:47:00.000-08:00</published><updated>2011-01-07T10:19:17.425-08:00</updated><title type='text'>La buena estrella.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TSdY-zHIIWI/AAAAAAAABlQ/xr4oIU4m8dg/s1600/estrella.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5559510100907401570" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yBOOjUgVkWY/TSdY-zHIIWI/AAAAAAAABlQ/xr4oIU4m8dg/s200/estrella.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La sorpresa no fue que me tocara. Año con año, después de todo, y por elegir las partes de la rosca que aparentan mayor suculencia, que huelen más a esa deliciosa mezcla de mantequilla, trigo y vainilla que tanto nos pone de buenas a sus admiradores, me vengo sacando el muñeco. "Que no es mono", grita a coro todo el feis, "es el niño Dios". Bueno, sí, pero en esa ocasión precisamente en eso estriba el suceso: a mí no me salió un niño Dios de plástico con rebabas, ni un elefante ni un camello -sí, pese a su sorpresa, sé de fabricantes de rosca de reyes que hasta incluyen, los muy heterodoxos libertinos, niños de oro y plata en su preparación... ¿y la intoxicada, apá?- sino una clarividente y divina estrella fugaz de ceramica finamente horneada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Entenderán que la metáfora de encontrar una buena estrella dentro de un delicioso pan me resultó sumamente alentadora. Y más porque la estrella salió en mitad de una oficina que sí, está que se cae de papeles y documentos, pero sí, también, está que se cae de dinero -que no sea nuestro es otra cosa, pero es dinero, y dinero llama dinero (y ladrones, pero para eso hay un sistema de seguridad que lo protege)-. La estrella apareció en mitad de mi trozo de rosca y yo no pude tampoco evitar pensar en dos cosas: que ahí sí se me van a exigir tamales, y que eso es, nada más y nada menos, que un buen augurio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Me van a decir ustedes, ya lo sé, apóstatas librepensadores, que eso me lo figuro yo. Que la estrella dorada ésa no es más que eso, una pieza de cerámica, sí, pintada a mano, sí, artesanal, sí, bastante linda, pero nada más que eso. Ni profeta de un buen año, ni anunciador de cambio alguno. Que me deje de cosas y me concentre, mejor, en ir preparando los tamales, porque si algo, en definitiva, significa que a uno le salga una estrella en la rosca de reyes el 6 de enero, es que en febrero tendrá que invitar la comilona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Por eso es que aclaro: la decisión de que esa estrella signifique suerte y fortuna, es mía, y sólo mía -abalada por la Asociación Nacional de Personas a quienes les Sale el Mono-. Voy a disfrutarla plenamente, y a hacerla artífice de las buenas cosas. Guió a los magos de oriente, según la tradición, hace miles de años. Hoy, espero, será también la rosa de los vientos en un año que se presenta lleno de retos, cambios, vifurcaciones, disertaciones, sobresaltos, decisiones. Y nuestro caminar estará guiado no por ella, sino gracias a su luz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La buena estrella brillará en este año y las cosas que pasarán serán gracias a la bendición y la promesa de cosas buenas que simboliza. La vamos a hace
