sábado, 15 de agosto de 2009

Los becarios.

A mí todo ese asunto de las becas me es todavía mentalmente inaccesible. No sé bien a bien cómo funcionan, y cuando pienso en ellas no puedo evitar perderme en papeleos y trabas burocráticas tras escritorios y archiveros color caqui de aluminio, comprados en los años setenta. Por supuesto que todo eso no es más que una mera traba mental: yo no participo en becas, todavía, porque pienso ineludiblemente que no las ganaré, así que prefiero evitarme la fatiga.
.
Por eso el reciente anuncio que hiciera La Casicasi de que ella y su grupo mágicomusical conocido como La Palomilla han ganado una beca del Fondo Nacional de Creadores Artísticos (FONCA) que le otorgará un viaje a Jamaica, muchas entrevistas y una buena cantidad de dinero en efectivo, además de la posibilidad de ver en la radio nacional el proyecto de audio que con motivo de los Centenarios armaron, todo ese triunfo, me viene muy a bien, a mí, que tiendo a tomar los triunfos ajenos como propios, y a alegrarme con ellos como si estuviera saboreando en persona el sabor del triunfo.
.
La Palomilla se lleva algo más que un premio, me parece a mí. Se lleva la profunda satisfacción de haber realizado un trabajo en equipo bien hecho, cosa rara en un México que tiende a la independencia ideológica entre sus pobladores, a la no cooperación, a la segregación y la diferencia. Se lleva también el éxito, la posibilidad de buscar algo más, la confianza recobrada y la seguridad de que siempre es posible, con un poco de esfuerzo y otro mucho de solidaridad, construir los sueños en terrenos reales.
.
Yo les envío a todos, incluida, por supuesto, mi entrañable Casicasi, que esta semana llegó a sus 21 veranos y ya consiguió la oficialidad de cancha reglamentaria en todo el mundo, un abrazo sincero y el deseo supremo de que este sea el inicio de una serie de otros muchos triunfos y avances. No estoy muy seguro, pero me parece que La Wendy también laboró con dedicación en la construcción del sueño para La Palomilla. Si es así, hasta ella va también desde este baile sonoro una cálida felicitación y un deseo de prontas otras.
.
Sobra decir que me siento profundamente orgulloso de ellos y de todo el resto de mis amigos. Entiendo que son gente que trabaja, que se esfuerza por hacer algo productivo con sus carreras, sus vidas, incluso sus talentos y hasta sus completos, en entornos poco favorables y a contracorriente. Entiendo que caminan porque ponen sus pies en movimiento, sin temor a nada. Bien por ellos. Bien por mí, que los elijo como calzados con la misma regla. Bendiciones para todos.
.
¡Salud!

2 comentarios:

Deprisa dijo...

¡Los becarios!Esos pobres incomprendidos. Unánse y tendrán e lpoder.

Wendy Piede Bello dijo...

Así es, mi grabadora y yo nos unimos ya en la recta final al proyecto, cuyo triunfo atribuyo a que todos los que nos involucramos -mucho o poco- nunca tuvimos duda de lo que estábamos haciendo, aunque en lo personal, por no estar muy informada de lo que implicaba la dichosa beca, no tenía idea de la magnitud o ls dimensiones de lo que sería ganar.
No dudar, esa es la clave. Y aunque no me tocan las entrevistas, ni el dinero, n el viaje a Jamaica, mi grabadora y yo estamos muy orgullosas, compartimos y celebramos el triunfo.