lunes, 4 de mayo de 2009

Go, Susan!

Es la prueba fehaciente de que los seres humanos somos muchas cosas, menos imparciales. Nuestros juicios son tan asquerosos e improductivos, que se basan las más de las ocasiones en lo que captamos en un primer vistazo, sin ahondar más ni buscarle por otro lado. La prueba de todo, más que comprobada, está en que en nuestras manos, la justicia -con todo y su rollo de gratuita, pronta y expedita- es un cuento de hadas -muy malo- que no pasa de la teoría en los libros.
.
Es también, al menos, si no ella, el conjunto de su caso, el resultado de una serie de procesos sociales que han dejado al márgen de lo imaginable todo lo que no lleva una etiqueta que dicte "vendible". Con sus 47, sus kilos extra en las caderas, su pésima ortodoncia y su leve retrazo mental, difícilmente a ella le queda esa etiqueta, una plasta de oropel diseñada para encajar en los cuerpos de mujeres menores de treinta, con abdómenes planos y brazos esbeltos, sonrisas perfectas y, si bien no una punzante agilidad mental, sí por lo menos una capacidad demoníaca -no hay mejor término aplicable- para desnudarse a la menor provocación.
.
Sin etiqueta, sin justicia humana, Susan Boyle nació para ser un fracaso. Así lo demostró la primera reacción del público presente en el casting del reality Britain's Got Talent del 19 de abril pasado, cuando Boyle, la hermana menor proveniente de una familia de diez hermanos, se plantó en el escenario. Rechifas, algunas risas malintencionadas, se alcanzan a escuchar entre la audiencia. La burla hace su aparición entonces cada segundo que pasa con saña más evidente: le chiflan cuando declara su edad, y peor le va cuando, segura de sí misma, afirma querer pisarle los talones a Elain Page, la máxima voz del teatro musical a escala internacional.
.
Peor hay un error en el fracaso de Boyle. Algo con lo que nadie cuenta: su talento. Su fracaso cae convertido en triunfo cuando la tetragenaria toma el micrófono y comienza a hacer, en cadena nacional inglesa, lo que mejor sabe hacer: cantar. De por sí la melodía elegida por Susan es un halago y una delicia: "I dreamed a dream," de la puesta en escena Los Miserables. A eso habrá que sumarle una voz maravillosa, fuera de toda noción musical posible, y una personalidad envidiable: ni su sobrepeso, ni su edad, ni mucho menos su falta de cuidado capilar, amilanaron el gigantesco espíritu de esa mujer en el momento de pisar el escenario. Ante su voz, ante su disposición, ante sus ganas de triunfar, ni las rechiflas, ni las falsas concepciones, ni las risas burlonas, aguantaron el trajín.
.
Ahora Susan, quien estaba desempleada antes de su aparición en el show, tiene que lidiar con la prensa -¡terrible batalla!-, los fanáticos y los críticos, quienes por más que se afanan no pueden encontrarle un defecto a la voz, la interpretación y la personalidad de Boyle. No hay vuelta de hoja: es una mujer fea que tiene talento, y por sobre de ello es un ser humano con estrella. Como Michael Jackson, Madonna, Amy Winehouse, y las otras tantas "bellezas raras" talentosas de la historia.
.
El producto con que Susan Boyle se ha vendido hasta ahora es la sorpresa. Con sorpresa ha derrotado los paradigmas que su público primario estableció hacia su particular fealdad, y con sorpresa también obligó al mundo entero a reconsiderar sus procesos de juicio interpersonal: "Esta es la más grande lección de humildad que alguien nos ha dado hasta ahora", aseguró en su calificación a Boyle la juez Amanda Holden de Britain's Got Talent. A ella, a los otros dos jueces, a la audiencia del reality, y a todos, una gigantesca, insospechable lección de humildad: sobre la apariencia física, el talento; sobre la belleza externa, la capacidad de evidenciar la lindura del alma; sobre el primer juicio, la observación medida y consistente, clara, transparente. Sobre Susan, sólo sí misma.
.
.
¡Salud!

1 comentario:

Wendy Piede Bello dijo...

Tienes demasiado tiempo libre...
...
...
Ok, yo veo Girls of the Playboy Mansion, y espero con ansia la temporada de Mexico's Next Top Model, trato de ver a Rachel Ray en todos los canales en que sale haciendo recetas y con un doblaje espantoso, además no resito no ver cada viernes por la noche a Jon y Kate + 8, pero...
Britian's Got Talent?????