domingo, 29 de marzo de 2009

Ídolos de autoconsumo.

Aclaración merecida anterior a una entrada que versará de otro tópico: cierra la semana, cierra marzo, y éste se convierte así en el mes con menor número de entradas en la historia de El Baile de la Coma. El suceso, que podría tener asustada a toda la opinión pública si la opinión pública se interesara en temas menos trascendentales que la captura de Irma Serrano, "La Tigresa", denota no sólo el hecho de que este fue un mes con poca -nula, diría yo- actividad cerebral por parte de ésta su pluma, sino que hemos llegado a la era magestuosa y apocalíptica en que el número de entradas de tu blog refleja más tus tiempos de crisis que lo que al respecto puedas declarar. Termina aclaración merecida anterior a una entrada que versará de otro tópico.
.
De las muchas cosas que no entiendo del show business mexicano, Irma Serrano es quizá la que menos se adapta a mis estándares de comprensión. Dirán que qué gacho soy no adaptando mis estándares a ella y sus múltiples escándalos, pero no puedo evitarlo: si entiendo de política, narcotráfico, millonarios y cosas peores con estos mismos esquemas, ¿cómo he de cambiarlos para entender con ésos a una mujer que se hace llamar "La Tigresa", que tiene a su vez un teatro al que ha intitulado "Frufrú", y que dice ha vivido más años que Matusalmén, cosa no demeritoria, pero sospechosa?
.
Irma Serrano es una vedette. Aunque esta declaración podría asustar al que no la conoce, en realidad el término "vedette" reporta un par de significados no del todo demeritorios. "Vedette" es, en la connotación popular negativa , en mucho estimulada por los medios -baratos- masivos mexicanos, de la calidad de Tv Notas y asociados, una mujer que se dedica a quitarse la ropa, decir leperadas y hasta exhibir sus intimidades, todo esto en público y sin asomo alguno de pudor. Para la RAE, que cada vez es menos académica, el término "vedette" refiere únicamente a una mujer que se dedica al espectáculo, a la diversión de las masas, y nada más. Si nosotros le hemos dado un sesgo negativo al término, o si se lo han dado nuestras "vedettes" al recibirlo como definitorio de su actividad profesional, ni la RAE ni el término mismo tienen la culpa.
.
"Vedette" es también, según la misma Academia, equitativo a una persona que destaca en cualquier actividad. Así, si yo dijera que Cuauhtémoc Blanco es una "vedette" del balonpié, ni estaría en un error, ni podría permitir que el jorobadito tepitense me agarrara a 'ingadazos. Claro que todos reirían, y mucho, y más si aclarara que Jorge Vergara es una "vedette" de lo empresarial, y que Galilea Montijo es una vedette de... ¿en qué momento este Baile perdió la cordura y le dio entrada a esta clase de personajes de baja ralea y tachoneado historial? Estarán de acuerdo conmigo en que lo mejor será concentarme, y dejar de andar recorriendo las agendas editoriales de Ventaneando como si eso no fuera cancerígeno.
.
Irma Serrano es una vedette que, entre sus múltiples accesorios, además de dos pezones que en su juventud enseñó hasta el cansancio, y una vida llena de escándalos, posee la fama de bruja. Dice haber vivido 666 años ya -los datos oficiales que mis informantes me traen, "fants" de ella como son, me dicen que nació en 1933, de esta era y siglo pasado-, y asegura que todos los romances que ha conseguido, debido a su cara de tambor mal amarrado, no se los ha podido embolsar por otra vía que el "amarre" paranormal.
.
Aunque nació en Chiapas, vive en la ciudad de México como otra de sus muchas -y más bonitas- antigüedades. Tuvo romances con Gustavo Díaz Ordaz -que tampoco cantaba mal las rancheras en lo referente a la fealdad física y sicológica-, el mismo hombre deleznable que alguna vez fue presidente de este país, y que terminó por decir que su labor respecto al movimiento del 68 había "salvado a México". También se "echó al plato" al empresario mexicano Alejo Peralta, de quien dijo hace poco conserva semen congelado, esperando usarlo para embarazarse -sí, a sus 76 años de vida seguro será posible. Total, si Isabel, la prima de María, lo consigue a los 80 en el Nuevo Testamento, ¿quién le pone el freno a doña Irma?-.
.
Se ha peleado con medio mundo, y ha besado frente a las cámaras a otros tantos changos saltarines. A su edad, ni el DIF ni el INSEN pueden con ella, por lo que mejor todo mundo la ha dejado ser... y como los medios mexicanos, tan finos ellos, ni se quejan al contar el dinero que sus escándalos protagonizados les generan, pues todos callados y que siga doña Irma haciendo mensadas, y el dinero entrando a las arcas, y la fiesta en paz.
.
Esta semana, pese a todo eso, Irma Serrano llegó esposada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Acusada de fraude multimillonario, las cámaras de televisión y fotografía retrataron una Tigresa evidentemente asustada y con el cerebro en stand by. Los que consiguieron arrancarle -no habría mejor término para definir lo que ocurrió- una declaración, sólo obtuvieron de ella un mexicanísimo: "aquí no ha pasado nada". Los policías federales la rodeaban, su silla de ruedas lucía desencantada, y el país entero reía de una mujer que, en su vida, no ha hecho otra cosa que dar lástima.
.
¿Por qué le dedica este honorable -hasta hoy- Baile una entrada a Irma Serrano y el zafarrancho en el aeropuerto capitalino? Porque nuestra preocupación por la vejez, la niñez y los otros rubros de esta sociedad que se encuentran imposibilitados para defenderse solos, ha rebasado en el caso de "La Tigresa" toda posibilidad de guardar prudente y sano silencio. Al Baile de la Coma le enferma ver a una mujer producto de un periodismo nacional rabioso, inepto y mordaz, que no hace otra cosa que construir ídolos para luego derrotarlos, en un afán dictatorial, monopolizador y a todas luces injusto, que televidentes y lectores de revistas baratas terminan por pagar.
.
Al Baile de la Coma también le enferma ver a una mujer de 76 años tener que vivir del escándalo porque ni la vida, ni su país, le pueden garantizar a su edad calidad de vida en una actividad decorosa. Habrá muchos que digan que Irma Serrano podría vivir bien haciendo menos ruido y más trabajo. Bien por ellos, que seguro creen que es justo para un hombre que ha trabajado su vida entera terminar de cerillito en un supermercado porque la raquítica pensión que recibe del Estado ni siquiera merece ese nombre -debería ser "limosna"-.
.
Doña Irma no puede dedicarse a otra cosa porque su edad y su educación se lo impiden. Ve en el escándalo una entrada fuerte de dinero, y así prefiere quedarse con tal de no tener que ponerse una gorra y un mandil y pelearle el cambio a los jóvenes clientes en la caja de cualquier Soriana. No es sólo, entonces, que no conozca alternativas laborales, sino que no las hay, no al menos decorosas y dignas. Irma Serrano fue diputada por el PRD en la LVI Legislatura, cuando era diez años más joven... y más vendible. Hoy, de eso, ni hablar.
.
Y los medios felices, gastando sus páginas y sus horas al aire en el rostro asustado, las manos esposadas, la piel estirada hasta el cansancio -y la fealdad- tras múltiples cirugías para no perder nunca la imagen, la presencia, el dinero y el pan. Cronos deforme devorando a su propia hija, extrayendo de ella hasta la última gota del mismo jugo que le ha impreso a base de presiones y abusos, de llevar hasta el extremo la necesidad de ídolos perfectos, extraños, bizarros y abominables. Ídolos vendibles para un país sin conciencia ni educación, para un país perdido en su incultura y su tendencia a creerse Dios.
.
Ya chole. Dejo a doña Irma descansar, y le deseo de todo corazón una pronta resolución de su situación ante la justicia mexicana. A los medios son a los que, con perdón de todos, me voy a seguir poniendo parejos. Al final, sólo me llega el temor: si esos son los medios que tenemos, ¿son los que nos merecemos? Si no, ¿por qué no hemos hecho algo antes por devolverle el micrófono a los justos y veraces, y dejar así de hacer de nuestra televisión, nuestra radio, nuestra prensa, escaparates de feria, mesas de table dance? Sí, no sólo tenemos los gobernantes que merecemos, sino la tele que hemos pedido. Arriba Azcárraga.
.
¡Salud!

1 comentario:

Alejandro Bercini dijo...

Condenan a la Tigresa por unos milloncitos pero exoneran a Luis Echeverría por la muerte de tantos... Define ironía?
Que equitativo y justo (valga la rebuznancia) es nuestro sistema de justicia.

En fin, un salud por usted y esperemos regrese a la frecuencia de sus entradas. Por mi parte debo admitir que estoy igual, poca participación y casi nula publicación durante marzo.. bien dicen por ahí que febrero loco y marzo otro poco, creo que mi musa ha decidido tomarse su "Spring break".

Saludos desde Wonderland.