domingo, 25 de enero de 2009

Recopilar.

Yo no soy un experto en la materia, pero decorando el mío he llegado a la conclusión de que el recopilador de hojas que uno escoge habla más de uno mismo que la playera que usa, la falda que se pone -o cómo se la pone- y hasta el color de tinte que pide en la Farmacia Guadalajara de la esquina, o el sabor de Starbucks que escoge al pararse frente al mostrador.
.
La conclusión me llegó cuando me di cuenta que estaba yo creando un recopilador muy parecido al que en el semestre pasado di vida, y que tuvo a bien albergar durante los escasos cuatro meses que duró el sucodicho semestre -¿por qué insiste el ser humano en perpetuar sistemas de medición de tiempo que sólo aminoran o tergiversan el valor de la palabra, como "minutito", "momentito" o "en quince días le tengo la factura"?-. No es que hacerlo parecido hable de que yo no he cambiado, sino que, a mi modo de verlo, traer un recopilador que de nuevo es un artículo publicitario de El Baile de la Coma, habla de que estoy yo endemoniadamente enviciado con este blog, que es, además de mío, de los que cooperan con los gastos.
.
Pero yo no espero un semestre similar. No, corrijo: yo no quiero un semestre similar. El pasado fue bueno, excelente, uno de los mejores no sólo académica sino hasta profesionalmente hablando. La cuestión está en que repetir un semestre, aún sólo en la similitud, me parece deleznable y firmemente contrario al ideal mismo que me lleva a plantarme día con día en esos salones de clases que -dicen- forman la División de Estudios Históricos y Humanos de la Universidad de Guadalajara: aprender -vivir- siempre algo nuevo.
.
El problema está más bien en que he llegado a un punto en que la novedad me tiene preso. Ya son muchas, ya van demasiadas, y si algo nuevo pasa sin previo aviso amenazo con anunciar vacante mi puesto y desaparecerme. Estas vacaciones decembrinas, por sí solas, valen y sobran para que en lo que resta del año no me pasen cosas nuevas que no estén certificadas por el Club Internacional de la Buena Espina -no sé si exista, pero debiera de-.
.
Mi recopilador de materias de El Baile de la Coma -mercadológicamente diría que es el "recopilador oficial", pero sólo hay uno, lo que limita la existencia de otro "no oficial", y además mi propósito no es vender, sino recopilar- es parecido porque exijo un semestre en dónde lo único que esté a merced de la novedad sea el aprendizaje mismo, y no las cosas de la vida diaria.
.
Ahora bien, ¿qué clase de personalidad deforme y ambigua tendría la ocurrencia de conseguirse un recopilador de Garfield -con todo y cola-, o de Campanita -Disney acaba de relanzar la marca Tinkerbell, y uno ve hadas y polvitos mágicos hasta en la sopa-? ¿Quién en su sano juicio compraría una carpeta del Chavo del 8 en su versión animada y no la forraría, de perdis, con papel crepé de Snoopy? ¿Qué diría un manual sobre elección de pareja de un recopilador con Místico en la portada y Octagón en el lomo? Nada de eso suena bien, nada.
.
Yo por eso les propongo renovadoramente que armen sus propios recopiladores para que hablen de ustedes. Bien o mal, pero de ustedes. No olviden que la función primaria del invento papelero es reunir en un reducido y ergonómico espacio los contenidos de todas las materias que lleven en la escuela, digo, para que luego no se pongan a colgarle hasta su disco favorito, o el pomito de emulsión de Scott que les recuerda a su mamá.
.
El semestre ya huele, y no huele bien. No me quejo. Estoy vivo, estudiando lo que quiero y con recopilador bajo el brazo que me recuerda que, por sobre todos los dolores de cabeza que puedan atentar contra mi parsimonia, siempre tendré este baile para deshacer los complejos o, al menos, alzar la voz. ¿Han intentado alzar la voz? Hoy quizá sea un buen día para hacerlo.
.
¡Salud!

2 comentarios:

Die Wörter des Vagabund dijo...

mira nomás, te has vuelto todo un dictador con eso de la moderación de comentarios... dónde quedó la libertad de expresión jaja... muy bien aquí de regreso...ya con entradas nuevas y listo (ahora si) para ser más activo. Un gusto leerte y a ver cuando cotorreamos.

Victor H. Vizcaino dijo...

Ashhhh!!!!!!!

Si este baile no mas me deja tareas, primero hacer una serie, ahora un recopilador, y no cuento las demás, jajajajaja.

Que es broma mi estimado, que me encanta que sugieras cosas, mi padre me enseño a respetar el conocimiento de las canas, así que por eso te ago caso, jajajaja.

Saludos cordiales.