jueves, 18 de diciembre de 2008

Crepuscular.

A Crepúsculo (Twilight, 2008), le faltan muchas cosas. Ya sé que empecé mal, con tanta negativida' insufrible, pero qué quieren si sincero soy. Repito la idea, hasta ampliada, y no me voy a echar pa'trás: Crepúsculo, el primer trabajo como directora de la consagrada diseñadora de producción Catherine Hardwicke, adolece de cosas fundamentales para el cuenteo cinematográfico de la historia que pretende llevar al espectador.
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Y, como ya dije, no me voy a echar pa'trás: Crepúsculo, basada en la multivendida -y nada mal escrita, me dicen mis informantes- novela de Stephenie Meyer -otra novata con mucha suerte-, adolece de un buen actor protagónico que sepa llevar, con la gallardía y galanura que requiere, el papelón del vampiro más guapo de los guapos sobre la faz de la Tierra; adolece de un buen ingeniero de efectos especiales que sepa entrarle a la computadora sin hacer parecer las escenas paranormales -medulares para el conjunto de la cinta- como arreglitos de Chespirito o una cuarta parte de Shrek; adolece de un buen guionista, que pueda tomar la historia de vampiros y hombres lobo que es, en cierta medida, Crepúsculo, con las agallas y el entusiasmo que un proyecto de esta embergadura requiere. Con tantas dolencias, la cinta casi comienza a adolecer de sí misma. ¿Qué la salva entonces? Ooots, aguanten y las digo.
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Voy por partes. Robert Pattinson, a quien ustedes vieron -o casi no- como el galanazo -es un decir- Cedric Diggory en la quinta entrega de Harry Potter, Harry Potter y el Cáliz de Fuego, no es un muy mal actor, pero su capacidad histriónica evidencia serias deficiencias al momento de encarnar a un personaje como Edward Cullen, el vampiro "vegetariano" -es un chiste local... de la película- con look de adolescente y más años que Matusalém, que, según dice la creación de Meyer, es más guapo que Andrés García, Brad Pitt o George Cloney, juntos, en sus mejores años.
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En menos palabras, Cullen supone ser un verdadero "papacito". Pattinson no es feo, pero tiene un ojo más grande que el otro, cara como de idolito de la isla de Pascua y boca muy chiquita para semejante quijadota. A eso agréguenle que su expresión facial es mala, muy mala, de tal forma que a ratos uno no sabe si está enojado o triste, sonriendo o con ganas de vomitar. Me queda claro que lo peor que uno puede hacer para hablar de cine o de literatura es comparar libro y cinta. No lo haré, pero la descripción que tanto la cinta como el libro dan del personaje, rebasa por mucho a lo que Robertito puede hacer por él mismo para llevarlo a la pantalla y a la vida: su "belleza extraña" o "fealdad dudosa", aunado a su mal manejo de tiempos actorales -ese dato me lo dio una amiga cuya intimidad resguardaré-, y su pésima expresión de los guiones, no hacen de él más que el espectador desee ver a otro en su papel.
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Dejando atrás al protagonista, habrá que decir que los ingenieros de efectos especiales que hicieron de las suyas en Crepúsculo, no saben lo que hacen o lo hacen muy mal. Si usted va a ver la cinta esperando ver excelentes efectos, grandes creaciones y fabulosas animaciones, quédese en casa y no gaste su dinero, o gástelo en otra cosa. Crepúsculo no da una en ese sentido: si el vampiro corre a velocidad luz, parece que se está desparramando, si el vampiro brilla cual diamante con la luz del Sol, parece bola disco mal enchufada, si el vampiro brinca y vuela, no se ven los hilitos que lo sostienen nada más porque Dios es grande -y eso que no actuó en la peli-.
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Finalmente, el manejo de escenas en el guión deja mucho qué desear. Yo, para lograr hacer un filme más entusiasmante e interesante, borraría fácil la mitad de las escenas que aparecen en la cinta, en su mayoría innecesarias o sólo "prolongantes", a lo menso, de la duración de la película. No hay acción, y las escenas de amor a duras penas y se entienden como tales. Si la idea era mezclar un filme romántico con la problemática horrorífica de los vampiros, y si el resultado no tiene ni acción ni romanticismo, ¿entonces qué puede contar Crepúsculo que no sea otra película en sí?
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Habrá cosas, sin duda, que para las siguientes tres partes -es que, por lo menos hasta ahora, Stephenie Meyer ha escrito cuatro obras con los mismos personajes, y falta ver las que se echa ahora que ya es millonaria y descubrió que eso de escribir best sellers sí deja, y bien-, para las siguientes tres partes, decía, la producción de la cinta tendrá que ponerse las pilas y modificar: otro actor protagónico -o el mismo, pero más estudiadito-, otro guionista, otro equipo de efectos, quizá otra locación, porque tanto azul aburre, duerme, cansa.
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¿Qué salva a Crepúsculo de recibir mi total repudio y pedir la devolución de mi entrada a Cinépolis? Su actriz coprotagónica, Kristen Stewart, valiente, decidida y bien instruida; su argumento, que tiene elementos que pueden gustar a hombres y mujeres, cinéfilos y literatos; su conjunto mitológico, que sabe coordinar leyendas distintas sobre los mismos entes monstruosos para respaldar cada característica de sus personajes; su diseño de arte, que tiene apuntes de inteligencia y funcionalidad. Y ya. Si esto se conserva para las siguientes partes de la "franquicia", incluído el cómico cameo de la autora de los libros, Meyer, todo, como dice mi comadre Cheona, todo irá bien. Pero si insisten en los mismos errores, auguro mala imagen, mala suerte y mal cine. Conste que advertí, y eso que sólo soy un simple espectador.
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¡Salud!

2 comentarios:

Alejandro Bercini dijo...

Pues no podría estar más de acuerdo con usted en toda la crítica hecha a la película.

Yo he sido espectador y lector de la obra. No se asuste mi amigo, no, no voy a compararlas, hablaré por separado de ellas.

La película es tal y como las has descrito, a mí, muy en lo personal, me aburrió tanta miel que nomás no llegaba a nada, una historia de romeo y julieta a la XXI century versión pseudo terror mal logrado.
El efecto de la diamantina sobre el vampiro Cullen fue de lo más patético, parecía Drag Queen de 3 pesos bañado en diamantina de Fantasías Miguelito.
El maquillaje del papá Cullen es rídiculo, ese rubio cenizo avellana barbie región 4 es tan horrible que haría a cualquier rubia del mundo darse un tiro y a l'OREAL (o quien haya proporcionado el tinte) quererse esconder bajo tierra, y ni hablar del escopetazo de polvo blanco que le echaron en el rostro - muy similar a lo que hicieron con todos los otros vampiros -. Mal, muy mal maquillaje, mala elección del protagonista, su expresión facial es demasiado forzada y la expresión corporal no es tan fuerte como debiera serlo el personaje. La expresión facial de la chica tampoco es la mejor, sin embargo, supera la del Robertito ese.

Como tu ya dijiste, hubo escenas que pudieron cortarse, solo prolongaron el martirio de la película sin acción. La poca acción que tiene -hasta el final - fue bastante rápida, ahí es donde debieron prolongar la cinta, en el drama de la persecución por diferentes ciudades. Debieron haber explotado mejor el clímax de la obra, pero optaron por decir "gracias, pero no, gracias", en fin.

Respecto al libro puedo decir muchas cosas, empezando porque es muy "teenager", es casi como leer "juventud en éxtasis". Gracias, paso. Leí la novela pues me la regalaron. No es una gran escritora, más tampoco es tan mala, simplemente es una escritora para adolescentes que no aporta mucho a la literatura ni es,tampoco, un reto literario al lector. Una obra demasiado digerible y, hasta cierto punto, bastante predecible.

La novela transcurre muy lentamente, es muy plana cuatro quintas partes de la obra. Si terminé la obra no fue porque me mantuviera mordiéndome las uñas, sino porque no me gusta dejar los libros inconclusos.
El antagonista aparece ya muy entrada la obra, y el clímax también.
Se podría haber jugado más y mejor con el conflicto interno de Edward Cullen.


Lo único que puedo decir a su favor, es que se trata de la primera parte de una historia mucho más larga que se divide en 4 - o más - libros. Por ello, esta primera entrega es lenta, pues se trata de dar un antecedente bastante descriptivo. Con esto que digo espero que las siguientes entregas tenga mucha más acción que Crepúsculo.

Saludos desde Wonderland.

Victor H. Vizcaino dijo...

Pues yo no he visto la película, ni he leído el libro, pero solo se que en mis paginas pottericas, hablan de que toda la muchachada rompamos el circulo, para formar uno nuevo, es decir, con Crepúsculo, pero no me interesa. Gracias.

Saludos Cordiales.