lunes, 22 de diciembre de 2008

Corríjanme si me equivoco.

Ya saben que por mí no hay bronca. El Lupe, en recientes fechas, me hizo ver que mis conocimientos matemáticos distan mucho de ser siquiera "suficientes", y más bien coquetean con la "nada". El Lupe tiene, está por demás decirlo, todo el derecho que le da su profesión, sabia y matemática profesión, para reclamarme que haya yo dicho que 5 es múltiplo de 250, cosa que no es así, sino al revés, según indica él, que se ha tomado prudente tiempo para meter numeros en mi cabezota, tarea ésta de muy duros afanes y pocos resultados -si no me creen, pregúntenle al Capi (el apodo no lo puse yo, sino el cúmulo de sus educandos en conjunto), mi barrigón y amistoso profesor de matemáticas de la prepa, que claramente escribió junto a mi calificación reprobatoria en cierto examen: "Es usted la negación absoluta del afán numérico que Dios me ha dado por misión de vida"-.
.
En la entrada de ayer, mi buen amigo no abrazado carnalmente todavía El Alejandro, dueño de una tierra de irrealidad concreta que hace llamar Wonderland, y que yo invito a todos a que visiten dando "click" en el listado de blogs "Otros bailes de otras comas" que aparece entre los menús del lado derecho de este su Baile, El Alejandro, decía, en mi entrada de ayer, ha hecho un atinado comentario a una falacia ortográfica que he cometido y que, según veo en su respuesta, él no está dispuesto a dejarme pasar.
.
Él también hace bien en corregirme, y, por obviedad sumatoria, en no dejarme pasar la falta. Soy, sin siquiera intentar lo contrario, materia dispuesta a equivocarse, regarla y volverse a equivocar. Mis padres intentaron crearme perfecto, pero a la mera hora les dio flojera y se conformaron con confeccionar un adecuado cerebro para mí y luego rodearme de libros y hermanos sabios y conocedores de las cosas del mundo. Por eso, porque soy como cualquiera, tengo derecho a cajetear la banqueta de vez en cuando.
.
Claro que la ortografía, y otras tantas cosas del lenguaje, forman parte activa de mi profesión. Sin ella, sin la gramática en general, y sin algunos fundamentales datos que aporta la lingüística, mi estadía en la Universidad tendría poca razón de ser. Por eso es por lo que el error de "aprovación" por "aprobación" que ha tenido a bien El Alejandro en indicarme, merece mi total consideración y mi pronta corrección. Ya lo he hecho: si revisan la entrada, encontrarán sólo una "aprobación" y ninguna "aprovación", cosa que indica, creo yo, que he respondido a la aguda observación de El Alejandro y le he dado específica solución.
.
No es tampoco la primera vez que me pasa. Si revisan otras entradas, encontrarán no sólo muchos otros errores sin corregir, sino cantidad de veces en que La Wendy, incluso cuando por motivos impronunciables todavía era apodada La Malagueña, ha puesto en acción parte de sus conocimientos del español en bien de la correcta escrituración -?- de este su humildísimo y cuasicumpleañero blog.
.
Por lo mismo no puedo prometer que no volverá a pasar. Las entradas de este Baile, pese a la amistosa puntualización de El Alejandro, las escribo siempre sobrio, o por lo menos con la cabeza muy despierta, esto porque ustedes, los que las leen, se merecen en ellas todo mi respeto y consideración, toda mi lucidez. El problema es que mi estado de lucidez máxima apenas es comparable con el estado de lucidez media de una persona común. En resumidas cuentas, yo diario ando como borracho, no sé dónde piso y mucho menos suelo fijarme en lo que escribo. Y sí, sí vuelvo a leer sopetecientas veces mis entradas antes de darles "click" en "Publicar", pero mi ya mencionada y constante seudolucidez no me permite hacer mucho.
.
Así que va de una vez una sentida disculpa por las veces futuras en que encuentren ustedes graves, gravísimos e imperdonables errores de dedo, ortografía, fundamentación, sintaxis, tematización y hasta graves faltas a la eufonía. Yo amo el español, y ese amor que siento por la "lengua de Cervantes" me ha llevado a buscar estudiarlo de forma concienzuda y en pos de la profesionalización. Pero por más que intento, y que escribo con la versión en línea del santo diccionario de la RAE abierta a un ladito de la entrada en proceso de escritua, nomás no lo manejo todo, y siempre estoy poniendo letras en la pantalla entre dudas y sobresaltos.
.
Una vez más una sentida disculpa. Mi atolondrada visión de las cosas quiere creer que si siguen todavía "al pie del cañón" taloneando en este baile es porque han encontrado en él cosas más placenteras que los tantos errores que cometo. Eso es un alivio, pero no hace que olvide el compromiso que tengo con el resguardo y la correcta defensa de mi idioma, este español mío que, por lo que leo y leen, también hablan ustedes. Por eso es por lo que prometo no bajar el pie del estribo y seguir dando batalla, hasta que pase una de dos: o ustedes me hagan ver todos los errores que cometo y cierre este baile en bien de un descanso personal eterno, o yo cometa menos errores y quedemos todos contentotes. No creo que pase ninguna de las dos, así que bienvenidas sean las observaciones y los cambios, las moderaciones y los diálogos. Éste, más que un baile, ya se la saben, es un gran canal de conversación, donde todo está permitido... incluso errar.
.
¡Salud!

3 comentarios:

Alejandro Bercini dijo...

Efectivamente, mi estimadísimo bailador, errar es humano, aceptarlo sobrehumano, felicidades por la genial manera en que reconoce el error de la única manera en que me imaginaba usted lo haría: en una entrada bien lograda.

Tendrá usted que perdonar mi terrible obsesión por la ortografía. A cualquier otra persona pudiese dejárselo pasar, sin embargo, considerando también mi obsesión acosadora por este blog del que me he hecho "fansss" (como dirían algunas personas de mi querida guadalajara y de otros lados también)no puedo obviar tal suceso pues es mi deseo que este Baile luzca siempre bien (cosa para la cual, en definitiva, no necesita mi ayuda), además de ser un recordatorio de que este servidor, con toda la caravana de amigos y criaturas de sus tierras, siguen siempre este Baile, aunque a veces su ritmo de publicación supera en demasía el ritmo de "ponerse al día" de este príncipe de papel.

Un placer, como siempre, pasar a dejarle un gran abrazo y las mejores energías y deseos para estas fechas navideñas y comerciales.

Saludos desde Wonderland.

P.D. Si el tiempo apremia y mis tarjeta no me asfixian, creo nos veremos en tierras tapatías por fechas del 7 de febrero, me parece.

Victor H. Vizcaino dijo...

“Errar es humano, perdonar es divino”

Victor H. Vizcaino dijo...

PD:
No se de quien sea la frase, pero la tengo muy tatuada.