sábado, 22 de noviembre de 2008

¡Ándale!

Vengo llegando. Vengo llegando estupefacto -que es una forma mucho menos albureable de decir "anonadado"-. Vengo llegando estupefacto de conocer un nuevo centro comercial. Vengo llegando estupefacto de conocer un nuevo centro comercial que acaban de abrir. Vengo llegando (¡ay, ya!, ¿no?) estupefacto de conocer un nuevo centro comercial que acaban de abrir muy cerca de mi casa, en el poniente de la ciudad. Vengo llegando, estupefacto, y estoy que no puedo articular toda una oración con sentido indivisible, nomás del anonadamiento -¿o se dirá "anonadación"?-
.
"Andares", se llama el "proyectito". Claro que eso de "proyectito" es más un decir que otra cosa: la obra, que se realizó en diversas etapas durante año y medio aproximadamente -yo diría que fue mucho más tiempo, pero esos son los datos que me traen mis informantes, y ni modo de dudar de su capacidad investigadora (que es la única que tienen)-, la obra, decía yo, costó alrededor de mil millones de pesos, y fue realizada -o está siendo terminada- por más de mil quinientos trabajadores, contratados hasta en los fines de semana.
.
La cosa está grandota -dice un informante con reducida inteligencia espacial, que el área total del proyecto supera las dos hectáreas-, y hermosota. Es, sin duda alguna, una aplaudible apuesta a la arquitectura moderna-minimalista, confeccionando, con aristas, fuentes, acero inoxidable y vidrios verdosos, que no pueden faltar en todo complejo contemporáneo, confeccionando, decía yo, no sólo un sorprendentemente bello centro comercial, sino un complejo habitacional descente y caro, muy caro.
.
Por lo que cuesta la renta de suelo -alrededor de 50 dólares el metro cuadrado-, es de esperarse que las tiendas que abran en Andares no sean precisamente mexicanas, o de categoría tianguista. A la fecha han abierto dos, Palacio de Hierro y Liverpool, pero, en lo que pude asomarme, alcancé a divisar una sucursal de Tous, otra de Channel y una más de Hugo Boss. Ni ópticas Devlin, ni Joyerías Aplicsa, ni C & A, ya ni siquiera una Comercial Mexicana alcanzaron a ver mis ojillos sorprendidos. De diamante y perla no baja la bendita plaza. Ni hablar: los fans de Danny Yo tendremos que quedarnos con las ganas de una sucursal ahí.
.
Bonita bonita, lo que se dice bonita, está la cosa. Claro que el ambiente es distinto al de cualquier centro comercial -sí, incluso la friyísima Galerías Guadalajara parecería un cálido hogar al lado de Andares y sus señoras copetonas y enmingeadas, sus niños ricos y fresas, y sus carros último modelo-. Yo, por lo que vi, les recomiendo que adopten un look también minimalista -como el de la plaza, pues- si es que quieren lanzarse a visitarla y no ser arduamente checados por los cientos de guardias que resguardan cada centímetro de las tiendas y áreas libres, y nomás andan viendo gente sospechosa... o pobre, para regresarla a su casa.
.
No, no es cierto. Yo iba en pants, chamarra y cara de dormido, y nadie me dijo nada. Es un centro comercial muy "nice" y punto. Visítenlo. Guadalajara no es una ciudad a la que yo aprecie mucho, aunque, claro está, tiene a mi gente y muchas de mis raíces, pero esa no me es razón de peso como para decir que Guadalajara se merecía un centro comercial así. Pero la arquitectura moderna le debe estar profundamente agradecida, a Guadalajara, Andares, y también, ¿por qué no? a la señora encopetada que la visita toda. Yastuvo. Vayan. Luego no digan que no los invité.
.
¡Salud!
Faltan 8 días para la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. No es minimalista, pero se da a querer. Ayquir.

No hay comentarios: