jueves, 25 de septiembre de 2008

La cajita de sorpresas.

Ya barridas y recogidas las serpentinas, ya alzados los borrachos y puesto en orden la colección de vasos sobre la vitrina, ya resanadas las paredes y arreglados los candiles, ya pasada la apocalíptica celebración de las primeras 200 entradas de este Baile de la Coma, el equipo organizador estaba dispuesto a tirarse a dormir hasta que alguien, por mano o inspiración divina, decidiera escribir otras doscientas, o en su defecto, tomara posesión de este blog y lo hiciera página web del SNTE, o cuponero de Selva Mágica, u otra triste y demoniaca versión digital de algo.
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Pero ninguno de los que formamos el staff de este baile contábamos con el hecho de que septiembre -setiembre, dice García Márquez, y yo me callo mejor y lo dejo decir lo que se le antoje- se nos está yendo, y con él las tres cuartas partes primeras del año que son, por decirlo de alguna manera, en las que pasan menos cosas trascendentes unas tras otras, al "chaz chaz". El último trimestre del año, éste que ya estamos por empezar, siempre tiene en su sucesión de experiencias, por algún motivo cabalístico que ni quiero averiguar, el ensamblaje de un pastel de mil hojas, o de una pasta hojaldrada: una tras otra, una sobre otra, hasta llegar a un enero que, de tan costoso y cargado de deudas, amenaza con estallar en la dormición y tirarse a un sueño acompasado y negador de la realidad.
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Así que este septiembre que ya huele a octubre nos despertó de tres cachetadas guajotoleras, y nos vino a recordar que, en cuanto él se vaya, comenzará lo que podría llamarse "el maratón de eventos afortunados 2008". Y, para que no quedara duda, colocó sobre la mesa, además del boucher por los costos relativos a la celebración que acabamos de tener -ustedes y yo, ni se hagan, que también se comparten los gastos en esto que todavía se baila-, una acreditación -con tintes totalitarios y exigentes- como prensa oficial en la próxima Feria Internacional del Libro de Guadalajara, esto no para el baile en sí, sino para el medio en el cual laboro -?-, y al cual debo pleitesía moderada -??-.
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Osea que, por segundo año consecutivo, La Wendy -que en el primer año no consecutivo estaba a punto de llamarse "La Malagueña", pero que luego perdió el apodo, o lo transmutó, por afanes nemotécnicos que no pienso explicar- y su seguro servidor -más servidor que seguro- estaremos viviendo libros, comiendo libros y casi durmiendo libros, durante la última semana de noviembre y la primera de diciembre, esto con el fin de informar veraz y oportunamente sobre los acontecimientos más sobresalientes sucitados en el marco del evento librero más importante del mundo en español.
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Y así, también por segundo año consecutivo, llegaremos a casa cada día -o no, como me pasó a mí el año pasado, que de tan apretada la agenda durante la semana de la Feria, ni por la noche me vieron en mi residencia particular- cansados, agotados, con las piernas acalambradas y los brazos hartos de tanto cargar tanto lomo con tanta hoja impresa y pegada en él, pero con una extraña, casi inexplicable, sonrisa gigantesca en nuestros rostros pálidos y desdibujados. Es el "fenómeno FIL": nace de vivir en y para la literatura, olvidándose uno de casi todo el resto de los placeres mundanos -?- que sobrepasan lo humano.
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Y, como si esta carta de presentación no fuera suficiente, el último trimestre del año me ha traído ya, por adelanto, otra sorpresota: la oficina de prensa del evento librero antes citado, me ha confirmado hoy mi entrevista, a realizarse la próxima semana, con la mera mera petatera de todo ese complejo organizacional que es nuestra Feria del Libro. Hablo, por supuesto, de Nubia Macías, y de la franca charla -o por lo menos así espero que sea- que tendremos en los próximos días. Que Dios me ampare, las ninfas me iluminen, y Nubia me responda. Se aceptan sugerencias.
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Ahí los dejo. Este blog se está quitando la modorra y se predispone, hábil como es, a dar el último jalón para abrazar las cosas buenas que siempre vienen al final del año. ¿Por qué será que los finales salen más sabrosos cuando ya se sospecha que estarán llenos de energía y dicha? Aquí también se acepta sugerencias.
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¡Salud!

1 comentario:

Wendy Piede Bello dijo...

El setiembre no es del Gabo, más bien del cono sur. Ya tiene un Nobel, que nos deje algo.
Salúdame a la Nubia Todoterreno, y pregúntale que si considera que la Fil es un evento para lectores definitivametne consumados o para fomentar la lectura.
Suerte.