jueves, 7 de agosto de 2008

Los secretos y otros sexos.

Cuentan los que entienden el fenómeno que cada dos o tres -mil- años, Televisa tiene un chispazo de genialidad, activa a sus escritores, o se consigue buenos guionistas, y arma proyectos cuya apuesta temática, productiva y artística deja mucho más a la historia de la televisión que toda su lista de telenovelas junta.
.
Productos efectivos y evidentes de dicho "chispazo" han sido los proyectos México Siglo XXI, cuya producción corrió a cargo del siempre enterado y acertado en sus comentarios Enrique Krauze, Los periodistas, que propone -o proponía, ignoro si ya le dieron "mate"- un acercamiento profundo a la vida de los que hacen y anuncian noticias en este país, y el muy polémico Mujeres Trabajando, en cuyo mando Adela Micha alcanzó a reunir los bilimbiques suficientes para costear su colección de tacones y bolsas Prada y su adicción al bótox.
.
El último año, Televisa tuvo otro más de esos chispazos proféticos, y se decidió a elaborar, en el recientemente adorado formato serie televisiva, una serie de series seriadas que en horario nocturno llenaron la pantalla no todas de buenas historias, pero sí todas de buena producción y recurso estilístico inspirado.
.
Cabe aclarar que Televisa no es tonta -?- No, bueno, no confundamos a las seudopersonas que contrata como seudoactores y cuasiactrices para interpretar sus proyectos con el modus operandi totalizado de la primera gran cadena de televisión abierta en México. Si bien sus personajes de revista del corazón dejan mucho, mucho qué desear, nadie puede dudar que el gran mounstruo de la televisión mexicana, fundado por Emilio Azcárraga Vidaurreta en 1941, sabe moverse bien, y esto porque lo hace al ritmo de sus televidentes, a quienes debe fama, fortuna y focalización.
.
Aclarado el punto, sería tontería no decir que del conjunto de series que Televisa creó el año pasado, decidió traer para una segunda temporada exclusivamente a aquéllas que le dejaron buenos dividendos y que levantaron ámpula en la opinión pública. Una de ellas, El Pantera, basada en el cómic mexicano del mismo nombre, y protagonizada por perlas de la actuación mexicana -es un decir- como Irán Castillo o Luis Roberto Guzmán -doble ?-, ya regresó este año para su segunda vuelta... y según me dicen mis informantes, va ganando noche tras noche televidentes y televidentas.
.
S.O.S., o Sexo y otros Secretos, fue otra de las apuestas que Televisa puso sobre la pantalla y generaron buena aceptación. ¿La razón? Quizá el hecho de que su creador, Benjamín Cann, y todo el resto de su equipo, supieron conjugar en un solo proyecto enmoldado en "lo mexicano", la temática de algunas series televisivas famosas de últimos años, como Sex and the City y Desesperate Housewives. Así, protagonizada por cinco actrices de diversa procedencia, el proyecto serial salió jugoso y dadivoso, si bien su dirección flaqueaba y su guión tenía múltiples sabores reconocibles -léase "lugares comunes"-, gracias a que proyectaba la vida de cinco mujeres de mediana edad centrándose específicamente en sus relaciones sexuales.
.
De entre las cinco, había una sola a la cual podría presentarle yo mis aplausos, respetos y credenciales: Susana Zabaleta, la coahuilense cuarentona que, ya antes de su aparición en la serie, había adoptado un perfil sexoso y arrabalero, perfil que ha pegado como lengua humana en bloque de hielo y la hace ser odiada y amada casi por la misma cantidad de gente, amén de su excelente voz -pues es soprano, saabe-, su capacidad de improvisación y su aparición temprana en una de las primeras películas comerciales de la nueva ola del cine mexicano -Sexo, pudor y lágrimas, otra vez el sexo-.
.
El problema que me atañe es que mis informantes me acaban de explicar que S.O.S. no contará en su segunda temporada con la presencia de la Zabaleta, cosa que me hace ver que Televisa perdió el chispazo y ya nomás anda como foquito a medio prender. ¿Cómo negarle otra vez su aparición a uno de los personajes más controversiales, más de rompe y rasga, más atractivos, más mejor -?- interpretados, que era el de Sofía, que en la primera temporada del serial la soprano interpretó con tanta calidad? Ya ni la friegan.
.
E independientemente de que S.O.S. corra que vuele hacia el fracaso con semejante restricción actoral, habría que ver qué tanto pueden sus creativos y creadores -o creadores creativos- levantar la audiencia con un tema que, sin la Zabaleta, se vuelve también, como los guiones que integran el proyecto, un lugar común: la "comunidad femenina" actuando a favor del pleno deleite de sus derechos sexuales a través de una unión tangencial que hace la fuerza general.
.
Pero los secretos sexuales los tenemos todos, hombres y mujeres, así que S.O.S. sin Zabaleta -¿ya se notó que me cae rebien o le sigo echando flores?- me tendrá que vender la idea sin que me suene a vida diaria, porque para esa ya tengo de sobra y de todos colores. Porque si bien La Jirafa y otras tantas amistades mías siguen creyendo que ando en ceros por este Valle de Lágrimas, o que nomás he pisado segunda base y me he regresado a robar colchón, no están ellos para escucharme ni yo para relatar la verdad de mis andanzas. Por eso digo que secretos sexuales todos tenemos... y seguiremos teniendo, por bien de la salud pública.
.
Una vez una compañera -nótese que no merece apodo que la identifique en este baile- me preguntó si en verdad yo era virgen, y me limité a pedirle me explicara porqué le parecía que yo en realidad no lo era. Mencionó alguna marracuchada basada en cierto "brillo" en la mirada, aunado a su experiencia en la identificación de sexosos todacama y vírgenes indeseables. Sonreí y atiné a decirle lo mismo que hoy repito, y que guarda ardientes confesiones jamás rebelables: "Todo depende, mi estimada, de qué parte de la historia uno decida contar. Y eso, hasta el brillo en la mirada lo obedece".
.
¡Salud! (sexual)

2 comentarios:

Wendy Piede Bello dijo...

Recuerda que no eres tan completamente virgen. Jajajajajaja. Besos.

Anónimo dijo...

Buuuuuuuuubbbbbbbbbbooooooooooo!!!

Recuerda que los hermanos somos seres asexuados...

Te quiero mucho, estoy orgullosa de ti,

Con amor,

Ruth