viernes, 29 de agosto de 2008

De rompe y razga.

"Piensa y trabaja".
Lema de la Universidad de Guadalajara.
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Yo no sé el resto. Yo no sé el resto de los que tuvieron que viajar una hora -o más- en un apretujado camión, un taxi, quizá un autobús foráneo. Yo no sé el resto de los que postergaron salidas con sus amigos, tardes familiares, un rico café, un buen concierto, un buen libro. Yo no sé el resto de los que gastaron un transvale, o cinco pesos -m.n.-, o su propia gasolina, en desprenderse de "sus cosas" -un término que se puede prestar a falsas interpretancias-, y acudir presurosos al llamado de la educación.
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Yo no sé el resto, pero a mí, que hice muchas de estas cosas, encontrar, al llegar este viernes a sus puertas, la Universidad cerrada, su función formadora paralizada, su posible labor humanista, su gran historia mellada en las ambiciones de dos pobres políticos -que no políticos pobres-, encontrarla así, decía, me ha significado un golpe bajo a la razón, una llave de judo al corazón... y mucho, mucho odio.
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Yo había obviado el tema en este baile, que hoy, ante esto, se viste de desconsuelo, por la simple razón de que lo consideraba, como todos, creo, un ridículo circo de duelo de divas. Sigo considerándolo... o estoy en afán de eso.
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Carlos Briseño Torres, hasta el día de hoy rector del Sistema de la Universidad de Guadalajara, agarró hace poco pleito tendido con otra "Aventurera", Raúl Padilla López, quien me parecía respetable por su labor al frente de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara -la más importante de latinoamérica-, y el Festival de Cine en Guadalajara, su visión de la cultura -supuesta hasta hoy inteligente y fructífera- y su poco -relativamente hablando- protagonismo de porcelana.
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Y las peluconas se armaron de palabras, y en sólo una semana cumplieron su sueño de aparecer en los titulares locales sin necesidad de desnudarse o entregarse al arrebato del alcohol. "Tongolele" Briseño -imagínenlo, por favor, vestido de rumbera y con mechón canoso- le dijo a "Ninón" Padilla, llamado -que no es lo mismo que nombrado- "líder político y moral de la Universidad de Guadalajara, que él merito era el rector -¿alguien lo puso en duda, o lanzó el facultativo alegato por sus puros ímpetus declarativos?-, y que ningún lidercillo del Consejo General Universitario -aquí entra Ninón Padilla- lo podría desfalcar.
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Padilla le aclaró, en el mejor de los tonos posibles, que cero que ver y para nada, que lo suyo, en dado caso, era pura presencia consejera, inofensiva. Y, sin soltar el martini ni voltearse el chongo, se dio media vuelta casi sin chistar, cosa que dejó a Tongo bastante adisgustito.
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Y ya: el resto de la semana se les fue entre que Briseño se les echaba encima a los del Consejo y quitaba a Padilla sus cargos. Aquí fue donde a Ninón le sonó mal el jueguito: siete hijos -todos de diferentes padres- que mantener, un conjunto de actos de burlesque que representar, ¿y le quitan el pan? No, ni Carmelita Salinas lo permitiría sin antes chistar.
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Briseño juró que lo suyo lo suyo es regir a la Universidad, no hacer política o aspirar a un puesto gubernamental estatal -o, en su defecto, chance y pegaba en lo nacional-, esto cuando Padilla le dijo que se dejara de alharacas y aceptara que nadie permitiría postulación alguna de su parte.
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Total que, por secas o mecas, hoy el asunto llegó a su punto álgido y Padilla le dio santo taconazo en la cara a Briseño, quien fue velozmente destituido, y quien todavía hace unas horas juraba que eso era un atropello, un verdadero atentado a su autoridad como rector.
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Para esto sí se ponen las pilas. Mi centro universitario tiene siglos en construcción -ya ni los fósiles de los albañiles quedan-; nadie aclara todavía el vademécum que son las cuentas universitarias; todo proyecto U. de G., aunque funcional, parece angar de aspiración política de su realizador -Briseño, Padilla, Padilla, Padilla-; y el Sistema sigue sin recibir los mismos recursos que se dan a gigantescos auditorios y vanguardistas teatros. Todo eso, parado, varado, limitando la vida universitaria, y las vedettes entradas en el ring, con un público cada vez más cansado de no ver decisiones, de estarse chutando un show sin sentido, sin gracia.
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Yo no sé qué se crean, pero a mí -y a La Zucaritas, La Traviata, La Casicasi, La Pau, La Wendy, El Meromerosaborranchero, El D'Artagnan, El Apapachoquealivia, El Todasmías, etc- me devuelven la U. de G., o yo me encargo de tomarla por la fuerza. Total, si Sor Juana fue capaz de volverse monja, o Simone de Beauvoir de disfrazarse de hombre, y ninguna de las dos grandes mujeres buscaba otra cosa que acceder al conocimiento, ¿no tengo yo derecho a bailar la zandunga, o tirar abajo la rectoría, o vestirme de imitador de Sarita Montiel -quizás... quizás... quizás-, con tal de acceder a ese mismo remanso de la irrealidad que es la educación? Claro que sí. Tengo tacones, exijo mi Universidad de vuelta, y estoy dispuesto a usarlos en contra del que se apunte. Ya dije.
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¡Salud!

2 comentarios:

Wendy Piede Bello dijo...

Aquí hay que considerar algunas cosas, que tanto Briseño como los Padilla -Trino, Raúl y Tonatiuh- se forajaron políticamente en la FEG, y eran compas, pero compas. Según mi papá, que le tocó ser estudiante en la época, el que presidía la FEG tenía un futuro político asegurado, así que cuando le tocó el turno a Padilla, no quizo que hubiera otro que quisiera equiparársele; ya la mando de la U de G, sacó a la FEG y creó a la corrupta e inservible par alos estudiantes desde su gestación, FEU.
Sí, fue osado, valiente, y hasta reconocible que Briseño se le puesiera al brinco a Raúl, pero, por lo mismo, fue con un dejo de estupidez que los estudiantes estamos pagando.
Hablando de Exs, ni te imaginas quién me dejó un mensaje en el blog, y ni te imaginas su lenguaje tan culto como siempre.
Besos. Espero verte el lunes en la escuela.
Dato póstumo: sólo en nuestro centro universitario se suspendieron las clases desde temprano, creo que además en el CUCEI.

Victor H. Vizcaino dijo...

Un golpe duro, para una persona esperanzada en ser futuro presidente de un centro universitario que compone a la máxima casa de estudio, ese día, le dije a mi comité que renunciaba a mi futura campaña presidencial, por que adopte las ideologías de mí abuelo materno, que de niño me decía "inútil como tu tío Roberto" (en broma), pero yo les digo lo mismo, INUTILES como mi tío Roberto, y sin ser broma.