jueves, 1 de mayo de 2008

Diez de a diez.

Me preguntaba si llegaría el momento, justo hace unas horas, de poder dar las gracias y subirle el volumen al festejo: hoy, tras varias penas, mucho pensamiento, y también aveces con una lucha encarnizada contra la desidia, hoy alcanzamos, ustedes y yo, al menos los que ayudan con los gastos, las cien entradas.
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¿Cómo expresar con un paso de danza el esfuerzo que significa estar día con día pensando un tema máomenos interesante, o manteniéndolo fijo en mi mente a lo largo del día, a pesar de mi reducida capacidad nemotécnica? ¿Cómo bailar al ritmo de la fuerza, la agudeza y el amor a la palabra que significan cada entrada en este blog, que la refieren en toda su extensión? ¿Cómo darles un paso sin que se olviden las letras, las palabras, el hilado ineludible de frases y párrafos que, bien o mal, han ido plagando este blog hasta llegar a las 100 participaciones?
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Creo que el modo más adecuado es decir gracias. Gracias por mantenerse firmes en la lectura, aveces lejana -¡viva España, mi mariposa adorada!-, otras tantas cercana -La Malagueña, La Casicasi y La Traviata, por la pura ayuda que hoy brindaron a la causa particular, merecen esta y más entradas-. Gracias por los comentarios, las reclamaciones, las observaciones, las acotaciones y las solicitudes entregadas para ser informantes de la coma -lo siento, mi Vic, pero por esta vez no se podrá-.
. Gracias por anexarme en sus blogs, agregarme en sus messengers y sumarme a sus corazones. A mí, claro, como humilde servidor de la coma, y a ella, como dadora de luz, paso y ritmo.
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Al final de estas 100, que espero no sean las únicas -para las 200 ya decidimos que cambiaremos los salchipulpos de los botaneritos por galletitas saladas con foigràs alpino-, al final de estos 100 momentos, cien hilados, cien decisiones, cien opiniones, sólo queda dar 100 gracias y las que se acumulen en el camino.
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Hoy la coma está bailando, y aunque todavía no tiene en sus entradas un número para poder plantarse en él (1,000, o 2,000, o 10,000), sí sigue pidiendo escriba y mande decir. Y lo seguirá haciendo, hasta que el cuerpo, la pluma y los temas aguanten.
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¡Salud! (x 100)
PD: Lo olvidaba... ummm... ¿cómo decirlo? gracias, informantes.

2 comentarios:

Wendy Piede Bello dijo...

Nos tienes, y llegar a cien y a más este día con esa entereza y serenidad, no es cosa fácil. Te admiro. Te respeto. Te quiero. ¡A darle átomos! Y que siga bailando la coma.

Alejandro Bercini dijo...

Pues FElicidades por tu entrada No. 100, y espero se conviertan en cientos más. Un sitio fascinante, sin duda alguna, uno de los pocos que realmente disfruto leyendo. Me intriga la persona detrás del monitor, el autor de estas letras, trato de descifrar un poco de tu única personalidad con cada entrada, pero ciertamente eres un misterio, una persona muy compleja. Bravo por eso! Felicidades por las complejidades, a la mierda con las simplicidades, que desabrida sería la vida simple. El príncipe sigue visitando estos lares aunque no con tanta frecuencia como solía hacerlo y como me encantaría hacerlo, el tiempo se ha convertido en un enemigo en estos últimos días. Solucionaremos eso en las terapias, por ahora muchas Felicidades, en horabuena por tu blog, muy buen trabajo y felicidades por ser una persona tan enigmàtica y hábil con las letras.

Saludos y congratulaciones desde Neverland, que siga bailando la coma y no dejes de visitar Neverland! =)