martes, 29 de abril de 2008

Intimidad en cuerda floja.

Me han dejado con el ojo cuadrado y el ritmo ensimismado. Yo que soy tan precavido, que tanto guardo las apariencias y tanto me cuido de que no se me descubra el mínimo milímetro de piel ni de intimidad -?-, yo que jamás he usado atuendos pecaminosos ni incitadores de la lujuria y los más bajos instintos -hay quien todavía no olvida mi célebre aparición en corset, liguero y mallón, allá por los años dorados de mi juventud-. Yo que tanto me cuido de ser figura privada dentro de mi relativa publicidad. Yo, así, ¿tan cuidadoso como soy, convertido en sujeto de observación y vigilia? Sí, así me lo vienen a decir mis informantes y es hora, a tantas horas ya, que no me termina de caer el veinte.
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Todo este danzón lo traigo en los pies luego de que me dieran a leer un artículo de un tal Guillermo Núñez Jáuregui, filósofo de la Universidad Panamericana, titulado Facebook puede comer nuestras vidas, publicado este bimestre en la revista Istmo -sí, ya sé que es del IPADE, y que el IPADE es de la UP, y que la UP es del Opus, y que yo no llego todavía a esos extremos de mochez desfachatada, pero ¿qué quieren? informatum informatum est.
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Lo que concierne ahora a esta pluma suya, humilde servidor, porque si no lo hago hoy nomás no bailamos con la coma, es explicar cómo demonios puede este artículo hacerme sentirme sobremanera invadido. Pues lo plantearé a grandes rasgos porque tampoco quiero bailadores dormidos: Guillermo, a quien nomás porque no me cayó nadita bien su planteamiento del problema llamaré no afectuosamente don Memo, expresa en su escrito que debemos cuidarnos quienes tenemos esto que se da en llamar blog, o páginas personales, pues al parecer muchos de sus creadores han pertenecido, o incluso pertenecen, a grupos estadounidenses, o internacionales, de espionaje.
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Facebook, la célebre página de perfil auspiciada por sí misma, por ejemplo, explica don Memo para deleite de mis ánimos turbados, fue creado por dos ex agentes de la CÍA -uno de esos organismos que los gringos se han inventado para hacerle la vida de cuadritos a todos los que no son "americanos"-. Osea que con semejantes seres creadores nuestra intimidad está más que en duda, peligro y acecho.
. Y que uno pone dirección, teléfono, fotos, nombre de la novia, raza del perro, modelo del coche, copia de la llave, años de estudio, matrícula de la casa, cuenta del banco, y que de la noche a la mañana nuestros datos los tiene el gobierno de Estados Unidos, y que igual de la mañana a la noche siguiente ya está dispuesto a usarlos en contra nuestra.
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¿Y la intimida', apá? Pues corrompida, violada, golpeada y ultrajada... ¡ah, mire!, como víctima mexicana de delito. Osea que nosotros tenemos años siendo invadidos en lo más profundo de nuestra individualidad, y sin necesidad de usar el internet, y hasta ahorita nos van enterando. Como diría el célebre y buen Vicinio en casos similares y menos trascendentales: "Chale!".
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Y ya aprovechando los dichos, como dijo el Piporro: "A mí que me resiven". Que entren en este blog, cateen sus cuentas y hagan inventario de sillas, mesas y servilletas. Total, no está a nombre mío, sino de la coma, y la poca información que tengo a puras denas -ay, perdón, se me pegó lo piporriano- y me pertenece. Ya si alguien quiere saber más, pregúúúúúnteme. Total, si ya me revisa la CÍA, que no lo haga el Frente Amplio Progresista, o las FARC, o Elba Esther y su SNTE, o AMLO, o don Memo, o Sergio Andrade -Señor Andrade: para su beneplácito tengo fotos más "íntimas" en otra página. Comuníquese conmigo y las pongo a su disposición-.
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Ya me puse muy facilote. Aquí les dejo el baile, no vaya a ser que en una de estas hasta con don Sergio den y nos agarren a los dos.
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¡Salud!

2 comentarios:

Butterflied dijo...

Ok, no sabía qué era el facebook ése, pero como ya no sé ni donde estoy registrada, de tantas cosas que tengo por ahí, no me he quedado tranquila hasta que no me he intentado loguear con mi email y contraseña. No me ha dejado y, como siempre uso lo mismo, me he tranquilizado.

Algo parecido he publicado hace unos días en mi blog. Pero esta vez, porque yo soy la que me expongo y no sé quien puede entrar, leer esa información y usarla en mi contra...

Pero es un riesgo que voy a correr, es una de mis válvulas de escape y mis fieles lectores agradeces que sea tal como soy...

Y al que no se guste... Que no lea.

A mí si que me gusta tu blog, ya te lo habré dicho mil veces... Así que ya sabes, tu fiel lectora te deja un saludito y te anima a seguir. ^^

Wendy Piede Bello dijo...

La privacidad es cosa del pasado, tan pasado que ni los napoleones ni los enriques octavos se salvaron, y en sus tiempos no había tele, menos internet. La privacidad no existe.