sábado, 2 de febrero de 2008

Truenen los cielos en alegre música.

Escribo esto a velocidad luz. En una hora tengo que salir corriendo a recoger a La Zucaritas para acercarla a este lejano paraje, todo con el fin de tener una buena tarde de charla y francachanga -abrevio aquí y así "franca pachanga"-. Me aventé dos superartículos esta mañana y he descubierto que cuando hago las cosas presionado me salen mejor. A partir de ahora, así se caigan los cielos y mueran las autoridades divinas y las potestades se cimbren, así empiece una revolución y muera el rock and roll, voy a escribir presionado. No, es broma. Presionado escribo mejor pero no disfruto mucho que digamos mis úlceras -¡Mmmm! úúúlceras, ricas úúúúlceras-. . Me llegan desde ayer buenas noticias, muy buenas noticias. No es que yo me vanaglorie el fracaso de los demás, pero mi ligero -minúsculo, pequeñito pequeñito- uso de razón, me dice que la salud es primero. Digo esto a raíz de que una de las parejas más conflictivas y amorosamente asquerosas de mi salón de clases renunció a su unión, caput, bye bye miss american pie. Ja, ja y recontra ja. No más besos húmedos, no más fajes en plena clase, no más desinhibición asquerosa -admito que cierta desinhibición es deliciosa... la suya no-, viva de nuevo el respeto a los demás, al espacio propio y a la vida sexual plena... ¡en la intimidad! ¡Viva la intimidad, muera el mal gobierno! ¡Abajo la no liberación de la lechuga! Ok, ok, me exalté. . Pero sí, lo reafirmo aunque esta entrada no tenga datos de mis informantes -se solicitan informantes comprometidos con la información informada- y sea muy, muy, muy cruel y personal. Sujeto 1 tendrá un San Valentín infeliz sin Sujeta 2. Y sí, todo el salón en paz esperando encontrar el amor que, si no seas verdadero, por lo menos lo saque de menso. A falta de pan, migajas ¡A soñar! . ¡Salud!

1 comentario:

Wendy Piede Bello dijo...

¡Fuera prepucios y arriba las minifaldas! Comparto tu entusiasmo, por fin comer valdrá la pena, porque dejaré de vomitar cada cinco minutos en plena clase.